PASTORELA BARROCA, CONTINÚA LA TRADICIÓN DE TITO DREINHÜFFER
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Hace 18 años, después de una ardua labor de investigación, Tito Dreinhüffer llevó a escena el texto concebido por él, intitulado Pastorela Barroca,donde se conjugan una serie de elementos como el rescate de composiciones musicales de los siglos XVI y XVII, mezcla del encuentro de las culturas mesoamericanas y europeas; la inclusión de las artesanías mexicanas como parte de los elementos escenográficos y un vestuario, no de época, sino sugerente combinado con un maquillaje bajo las mismas circunstancias
 
La pastorela se ha representado en diversos espacios como el Antiguo Colegio de San Ildefonso o el Ex Convento de Churubusco, sin descontar las explanadas de todas las delegaciones políticas del Distrito Federal, entre otros muchos lugares. Para la edición de 2013 estaba planeado el Museo del Carmen, Coyoacán, perteneciente a la Universidad Nacional Autónoma de México. Sin embargo, los funcionarios de Protección Civil pusieron una serie de obstáculos, más de índole burocrático que reales, por lo que no fue posible que ese bello lugar albergara la propuesta navideña. De emergencia, consecuente con Protección Civil, se optó por el teatro Rafael Solana. El atractivo del museo, como de los espacios que le antecedieron,sería que en vez de escenografía se hubiera aprovechado la belleza del edificio en forma natural.
 
En fin, recordemos que la pastorela se ha arraigado en nuestro país desde los inicios del virreinato español, fue una de las formas utilizadas para la evangelización masiva en América por parte de los frailes españoles. Cada año, desde que éramos niños, una de las tradiciones en la época decembrina era acudir a una o más representaciones de este tipo. Con los años hubo modificaciones, con la misma temática de la lucha del bien contra el mal los textos se fueron modernizando, por ejemplo Satanás se convirtió en el Tío Sam (los Estados Unidos representaban el mal tentando a los mexicanos), de puestas en escenas serias se pasó al divertimento, la hilaridad fue el objetivo principal. Por otra parte, esperemos sea una pésima predicción, las pastorelas están en vías de extinción, a los padres ya no les interesa que sus niños se perpetúen con esta manifestación artística, a los infantes y jóvenes no les atrae por su simplicidad, por decirlo de alguna forma. La cartelera ofrece cada vez menos opciones, la causa probable, falta de espectadores. De ahí la labor encomiable de Tito en insistir con la tradición, ya no sólo de Pastorela Barroca, sino de las pastorelas en general.
 
Al verse forzado a montar en un teatro convencional, Tito requirió de una escenografía por demás sencilla pero funcional: un telón de fondo con la imagen de un callejón de cualquier poblado, unas grandes máscaras y el piso cubierto con paja. No cedió a la tentación de iniciar con una procesión -recorrido por los jardines del Centro Cultural Veracruzano, sede del teatro-. Una vez en el recinto, se rompe la cuarta pared, los actores, en ocasiones, interactúan con los asistentes. Los tradicionales pastorcillos ahora son artesanos que elaboran sus productos para presentárselos a la Virgen y al Niño Dios: zarapes, muñecas de tela, vasijas y ollas de barro, tejidos y, por supuesto, una cuna de madera, entre otros. Los diablitos se disfrazan en bellas güeras para tentar a los hombres, después en varoniles soldados para provocar a las mujeres y en mojas para desviar la atención de quien ha sido encargada por el Arcángel para proteger a los artesanos: Sor Juana Inés de la Cruz. Así es, en la versión de Tito, la Décima Musa aparece, inclusive declama fragmentos de sus bellos versos: "Hombres necios..."
 
El elenco está integrado por 20 actores, música en vivo con el Ensamble Barroco de la Ciudad de México y los solistas invitados Miguel Amín (violín) y Norma Villarreal (flauta barroca). Encabezan el reparto Lucía Guilmain, Carlos Pichardo, Salvador Hurtado y Mónica Pavón. Todos ad hoc en sus roles, hacen una delicia de la pastorela, la asumen con seriedad sin olvidar el lado amable, finalmente ha cobrado título de nacionalidad como una forma de diversión.
 
Es de desearse que el año próximo retorne a uno de sus espacios naturales, ojalá Protección Civil no salga con la idea que salvaguardar a los ciudadanos es impedir la representación de una pastorela, mientras tanto Pastorela Barroca, estará en el teatro Rafael Solana hasta el jueves 19 de diciembre, a las 20:00 horas.
 
Diciembre 2013
NAILEA NORVIND MADRINA DE DEVELACIÓN DE LA PALACA CONMEMORATIVA DEL CICLO POR VENGANZA
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Concluyó con gran respuesta por parte del público la cuarta edición de Micro Teatro México, celebrada con la develación de una placa conmemorativa, amadrinada por la guapa y talentosa actriz Nailea Norvind, asistente asidua y amante de este concepto que está revolucionando la oferta teatral en la Ciudad de México. Como se ha consignado en esta sección, el concepto de Micro Teatro surgió en España, hace unos tres o cuatro años, motivado por la crisis económica de ese país, obligó a los involucrados en el quehacer teatral crearse sus propias fuentes de trabajo.
 
Lo interesante, de la más reciente edición en el Distrito Federal, fue la representación de 16 obras, todas de autores mexicanos, con un total de 1,848 funciones, cada compañía daba seis diariamente, una cada media hora. La característica fundamental es: cada una no debe durar más de 15 minutos, los espectadores máximos por cada función es de 15 y el espacio designado no mayor de 15 metros cuadrados. Verdaderos maratones que le permiten al público hacer su propia selección del menú ofertado, con la posibilidad de ver hasta siete puestas en escena en un solo día.
 
El tema global de la convocatoria para la cuarta edición fue Por venganza. Como ya se indicó, 16 fueron las seleccionadas. Diversos géneros -comedias, tragedias, farsas, piezas, melodramas...-, excelentes propuestas, otras desafortunadas, las menos sin pena ni gloria, sin embargo, siempre el entusiasmo de todos los involucrados. Parece fácil pero no lo es, sólo 15 minutos para desarrollar un texto, se puede decir que equivale a lo que en ocasiones dura el clímax en un montaje "convencional".
 
Excelentes direcciones, actuaciones de lo excelso a lo ridículo; textos notables otros intrascendentes; pocas escenografías que se puedan llamar así, en la mayoría de los casos utilería y/o decoraciones, en fin toda una gama para todos los gustos y necesidades. Destacaron propuestas como Punto Jonbar, de y dirigida por Silvia Ortega -sin duda la mejor de todas-, Perdón, perdón, de Alberto Estrella, dirección de Víctor Carpinteiro, El circo en tiempos de guerra, de y dirigida por Denis González y No se olvida, de José Carriedo, montaje a cargo de él mismo.
 
Un hecho particular fue la develación de la placa conmemorativa por las 100 representaciones -llama la atención, aconteció en sólo cinco semanas, por muy micro teatro que sea- de Perdón, perdón. Los padrinos fueron Jaime Humberto Hermosillo -uno de los más destacados cineastas contemporáneos- y Patricia Reyes Spíndola -una de las más importantes actrices del mundo artístico nacional-, quienes honraron con su presencia la labor de la dupla dramaturgo-director.
 
Concluyó la exitosa edición con una posada, en la que creadores, artistas y público en general disfrutó la llegada a buen puerto. Todos quedaron convidados para la quinta convocatoria, ésta dará inicio el próximo mes de enero, bajo el tema Por tus vicios. Es de esperarse sea acogida con el entusiasmo de las ediciones que le antecedieron, cada día con más espectadores.
 
Diciembre 2013
 
 
 
 
BOLA DE CARNE
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Los caminos que el teatro -en concreto las personas dedicadas a esta noble labor artística- toma son muchos, en ocasiones cíclicos, esto es, lo que en el pasado estuvo de "moda" regresa por sus fueros y cobra vigencia; nuevas modalidades adquieren carta de naturalización, como epidemia se propagan, se ponen en boga y un día, sin percatarnos, son parte del quehacer escénico. Lo anterior viene a colación porque una práctica que están asumiendo los teatreros mexicanos -no es exclusivo de nuestro país- es  poner a consideración del público dramaturgias y montajes que aún se están cocinando, esto es, no están concluidos. En principio parecería una "tomada de pelo", porque en muchos casos se cobra, el público es testigo de lo que está en proceso. Éste último puede fructificar, muchos quedarán en el camino, otros se enriquecerán al ver la reacción de los asistentes, lo cual permitiría deducir lo que funciona, qué no, en todo caso desistir ante un intento fallido o brindarle a otros la posibilidad de ser "cocreadores" con relación al resultado final.
 
Un texto y puesta en escena que están en proceso lleva por título Bola de carne, dramaturgia de Bernardo Gamboa, creación escénica del propio autor y Micaela Gramajo e iluminación a cargo de Félix Arroyo. El proceso, a fuerza de ser repetitivos acaba de tener un brevísima temporada en el teatro El Milagro. Todos los que asistieron fueron conscientes a qué se enfrentarían, en el programa de mano y publicidad se advertía de lo que se trataba. La gente acudió, unos salieron satisfechos, otros decepcionados y otros con la incertidumbre de qué vieron.
 
En una versión apócrifa de un famoso episodio de la Odisea. Lion  Feuchtwanger sugiere que los marineros hechizados y transformados en cerdos por Circe estaban encantados con su nueva condición y resistieron desesperadamente los intentos de Odiseo por romper el hechizo y devolverles la forma humana. Cuando Odiseo les dice que al fin ha encontrado unas hierbas mágicas capaces de deshacer el hechizo, los cerdos corren a tal velocidad que su salvador no puede alcanzarlos. Odiseo logra alcanzar a uno de los cerdos y frotarlo con la hierba mágica para devolverle la forma humana. El cerdo entonces se transforma en Elpenor, "un marinero como cualquiera". Elpenor, nada agradecido por su liberación, ataca furiosamente a su "libertador"...
 
Más allá de la anécdota, que nada tiene que ver con la mitología narrada por Homero en la Odisea, el planteamiento dramatúrgico de Bernardo es muy interesante, rompe los cánones convencionales, a través de una estructura sui géneris. Lleva al espectador por un laberinto de situaciones, éste es más mental que material, donde cualquiera se puede perder sin encontrar la más mínima esperanza de retornar a la realidad. Curiosamente, lo que en principio sería una tragedia, a la postre resulta del gusto de los hechizados, Bernardo se vale de una buena dosis de sarcasmo, de algidez, para provocar momentos hilarantes, son la catarsis con relación a lo que acontece en el escenario. La psique del público se ve afectada. Dice la tarjeta promocional: "la liberación es, ¿una maldición o una bendición?"
 
Bernardo, en colaboración con Micaela, se valen de un espacio, en principio minimalista, sin embargo hay una gran cantidad de objetos -muchos libros-, una cabeza de cerdo, cables -cuyo significado es una incógnita-, un amplificador... todos con un significado metafórico, estrictamente no es una escenografía. El vestuario da la impresión de informalidad, sin embargo, adquiere significados propios, a pesar de que el desnudo corporal se desarrolla en un ámbito mágico, erótico, a la vez, inocente. Hablando del lenguaje corporal, la puesta es rica en este sentido, Bernardo -que es un excelente actor- entra en comunicación directa a través de su cuerpo, en ocasiones dice más que con las palabras. Micaela no se queda marginada, es el complemento idóneo para la propuesta, sin olvidar que está en proceso.
 
El año próximo seremos testigos de lo que finalmente será Bola de carne, Bernardo, Micaela y demás, se habrán valido de esta nueva tendencia. Cabe aclarar, no se tratará de un teatro comercial, es de ese tipo de  montajes que obligarán a reflexionar, exigirán toda la atención y dejarán desnudos a los integrantes del cuerpo creativo a la despiadada o benevolente opinión de sus espectadores.
 
Diciembre 2013
CÓMO ESCRIBIR TEATRO, DE EDGAR CEBALLOS
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Abocado desde hace muchos años a la promoción y difusión de la teoría teatral, el fundador y director de Escenología Ediciones, Edgar Ceballos, presentó su más reciente libro, Cómo escribir teatro, dirigida a maestros y estudiantes en particular, a todo interesado en el quehacer dramatúrgico en general. El maestro Vicente Leñero comenta en el prólogo que se trata de un libro para captar mejor el fenómeno de la creación, en sus aspectos más básicos y en sus aplicaciones más prácticas.
 
"Un libro de reflexión, de amplia documentación, de intenso pensar y repensar las claves de la dramaturgia. Un libro que discurre y que enseña, pero que felizmente no impone caminos únicos ni recetas garantizadas", explica Leñero, agrega, "un libro tanto para dramaturgos hechos y derechos, como para aprendices y prospectos que se asoman al mundo de la escena. Más que dar respuestas, Ceballos formula preguntas. Discurre. Revisa el pensamiento de quienes han bordado en torno a la feroz disciplina. Sintetiza. Plantea. Desmenuza los mil trozos de un rompecabezas literario que genera -como punto de partida- el fenómeno escénico: la obra primigenia. De ella, solamente de ella, debe partir toda aventura teatral. Es un libro básico. Fundamental para quienes amamos la ingrata profesión de la dramaturgia".
 
Sobre el autor, en la contraportada se lee la opinión de Eugenio Barba, director del Odin Teatret: "Edgar Ceballos ha creado un gran teatro de papel; un teatro hecho de múltiples palabras, de historias y búsquedas, de documentos pescados en el mar del pasado y en los lagos de la contemporaneidad". Por su parte, el poeta mexicano Eduardo Lizalde afirma: "Ceballos, quien tiene una larga trayectoria de estudioso del teatro en el mundo, y en particular de la escena en México, es una imprescindible contribución en la materia".
 
La obra esta dividida en un prólogo (Leñero), cinco grandes temas -con sus subsecuentes divisiones- y un anexo bibliográfico. Antecedentes históricos, Escribir teatro, Construcción dramática, Abecé dramático y 36 situaciones dramáticas. En el primer capítulo, Edgar sostiene que el testimonio más antiguo sobre los orígenes del drama se encuentra en la Poética, de Aristóteles, la cual menciona que surge en el siglo VII (suponemos se omitió A. C.) a partir de himnos religiosos dithýrambos, que canta y baila el coro en un frenesí orgiástico, disfrazados de sátiros. Se puede tener una idea de su aspecto bestial y grotesco en Los sabuesos, donde Sileno, padre del coro de sátiros, increpa a los hijos: ¿Qué significa está invención estrambótica?...¿Y por qué esos saltos alocados?"
 
Refiere Ceballos datos históricos: "El pueblo ateniense da cumplimiento a las festividades dionisiacas en los solsticios de primavera e invierno con representaciones teatrales. Primero se cantan y cuentan dramáticamente tres historias o leyendas heroicas sobre temas tristes y violentos que todos conocen de memoria y donde los dioses tienen un papel protagónico; después de esa catarsis de infortunios o azoramiento ante los trágicos acontecimientos, sigue una obra satírica que ofrece una especie de alivio a tanta tensión... Años después, cuando la obra satírica se convierte en comedia y es sustituida por ésta, los atenienses disfrutan de una obra grotesca, obscena y vulgar, sin ninguna verosimilitud, absurda y carente de caracteres, aguda, con un ingenio punzante y ricamente lírica..."
 
El autor define la obra dramática como una ficción donde se dicen palabras que están en concordancia con acciones físicas, las cuales pueden o no provocar una determinada situación; las bifurcaciones son siempre posibles. Por esa razón cualquier obra dramática tiene en sí algo de inquietante y tranquilizador: parte de un concepto de complot (plot, significa historia en inglés) e implica una situación o serie de sucesos que, por terribles que sean, responden a un esquema de causa-efecto.
 
Concluye el maestro Edgar Ceballos: "Escribir una obra de teatro no es un repentino impulso creativo: Primero debe motivarle cierta causa y ésta tendrá siempre un mismo efecto. La casuística es una ley dramática, no la casualidad y el accidente; se requiere recorrer todo un camino antes de poder escribir una historia".
RICHARD VIQUEIRA LLEVA AL ESCENARIO EL FEMINICIDIO EN JAURÍA
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Uno de los protagonistas más polémicos del quehacer teatral nacional es Richard Viqueira, quien, en una más de sus odiseas, se lanza como director y actor al escenario con el tema del feminicidio, texto de Enrique Mijares, intitulado Jauría, montaje que será del agrado o desagrado del respetable público que acuda, sea por el morbo o por ser sorprendido, esto es, ignorar lo que acontece, por ejemplo, los actores masculinos se pasan casi todo el desarrollo de las tramas desnudos -completamente-, con imágenes que pueden estar en el límite del teatro pornográfico o de lo más gráfico que alguien pueda imaginar sobre la violencia ejercida en contra de las mujeres.
 
Feminicidio es un neologismo creado a través de la traducción del vocablo inglés femicide y se refiere al asesinato evitable de mujeres por razones de género. (Internet)
 
Menciono tramas, en plural, porque se trata de varias historias, planteamientos sobre las diversas formas de abusar de una mujer, entre que es sometida y es asesinada hay momentos intermedios en que son vejadas, tanto en lo físico como en lo emocional, cuando se les trata peor que animales, cuando el valor de ellas es igual al de un objeto, no al de un sujeto, claro se puede abusar de cualquiera, pero pobre de aquel con el atrevimiento de afectar a una de las mías, por ejemplo una hija.
 
El autor, oriundo de la ciudad de Durango, aborda el tema, suponemos, con claridad porque es un problema que se vive en el norte de la República Mexicana, en general en todo el país, aunque la opinión pública lo limita a Ciudad Juárez, Chihuahua. La obra esta dividida en cinco viñetas (cuadros), así las denomina Mijares, y una escena final (epílogo), ésta es en realidad una especie de conclusiones de todas las historias: la mujer que es capaz de todo con tal de evitar mayor sufrimiento, fingir placer al ser torturada; la pizca, la búsqueda de cadáveres, de muertas que apestan a zorrillo, en medio de un calor tan inhumano como los asesinos, con el fondo de la letra: "La cosecha de mujeres nunca se acaba..."
 
Recordar con orgullo a la primer "vieja" privada de la vida por un deleznable individuo; el director, que disfruta con la realización de videohomes, recibe a un joven desfigurada por una golpiza y regaña a sus secuaces bajo el argumento de que el temor tiene que aparecer  en la cara de la susodicha poco a poco; la trabajadora provocadora de la envidia de su esposo, su pecado, ganar más dinero que él, su penitencia pagar con su vida. Las historias las conocemos, las leemos, escuchamos o vemos en los medios de comunicación, son tan comunes que ya no son noticia ni dignas de reflexionar en torno a ellas. El texto de Mijares es realista -narrar las historias con toques dramatúrgicos-, la verdad es difícil opinar sobre la obra, no queda claro hasta dónde la puesta en escena la modifica, transgrede su sentido original, lo enriquece o lo empobrece, o si sencillamente es un pretexto para los fines del director.
 
Richard implementa el recurso de que los roles masculinos los interprete una actriz y viceversa, bien logrado por cierto. El desnudo masculino está presente de principio a fin, de hecho no creo que haya una puesta más económica en vestuario que Jauría, los dos hombres sólo un tutu, que tiene más usos simbólicos que de vestuario, valga la redundancia; la actriz con una blusita, sus pantaletas y, claro, su tutu. El escenario es tipo pasarela, no hay nada más que los tres intérpretes. Sus movimientos y el trazo en general están más cerca de lo coreográfico, de lo dancístico que de lo teatral en estricto sentido. La iluminación, muy ad hoc, parte de tres lámparas suspendidas, con diferentes  tonalidades. Todo el conjunto, así nada más platicado, no motiva la imaginación para recrear en la mente lo que se ve y estando frente a la propuesta tal vez desear no ver.  Las actuaciones están a cargo de Valentina Garibay, Emmanuel Morales y el propio Richard Viqueira.
 
La temporada se llevará a cabo hasta el 19 de diciembre, de lunes a jueves, a las 20:30 horas, en Un Teatro, ubicado en Nuevo León 46, colonia Condesa, de la Ciudad de México.
 
Diciembre 2013
VUELVE CUANDO HAYAS GANADO LA GUERRA
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
En un departamento de cualquier colonia de la Ciudad de México, se reúnen tres personas, cuyas características son la intolerancia, el racismo, su pleito con la vida, consigo mismos y, a la vez, parecen enemigos entre sí. Dos hermanos gemelos, Ofelia y Miguel, éste procedente de España monta una exposición a instancias de ella, saboteada por el propio autor, esto provoca una serie de diferencias entre ellos, reclamos, intolerancias, un ir y venir continuo; un desgaste emocional que no lleva a nada, a pesar de ciertos momentos de reflexión y posible reconciliación. El tercero, Javier, es el típico vecino incómodo, el intruso, no permite el diálogo entre los hermanos, además se inmiscuye en todo, es provocador de lo que ni le va ni le viene.
 
El público asistente al montaje de Vuelve cuando hayas ganado la guerra, está formado al pie de una escalinata que conduce al departamento cinco de un edificio en la colonia Obrera, ahora sede de Carretera 45 Teatro, A. C., ante él pasan los tres singulares y patéticos personajes, se abre la puerta, los actores entran, detrás de ellos los espectadores, a la postre se convierten en intrusos, serán testigos de un trío hundido en sus problemas existenciales, en su pobreza psicológica, fantasmas que deambulan por la vida quejándose de todo y sin hacer nada por salir avante, remordimientos por la muerte del padre. Afuera del departamento-  se escucha por una ventana real-, una manifestación -raro en el Distrito Federal- se agolpa, son el coro, la música de fondo, de las quejas emanadas en forma individual y colectiva.
 
El departamento, alguna vez lo fue realmente, es el sitió idóneo donde Bárbara Colio, autora y directora, desarrolla su ficción dramatúrgica. Las escenas transcurren en la estancia, el baño y la sala, reiterando son reales, no hay necesidad de recrearlas en un escenario, sólo una mesa, tres sillas y algunos elementos de utilería. Un texto y un montaje extraordinariamente realista, por momentos naturalistas -llega el olor de una pizza en elaboración hasta donde los "intrusos" están colocados-, el vino y las botanas son parte del todo, el primero para olvidar o reforzar los traumas, las segundas, simbólicamente, productos chatarra como los desdichados protagonistas.
 
Bárbara es una de las más destacadas dramaturgas contemporáneas, basta recordar la buena acogida de su obra Carnada, tanto en España como en México, tanto por el público como por la crítica especializada; es la autora mexicana con más reconocimientos en su haber. Sin embargo, Vuelve cuando hayas ganado la guerra, no es el mejor de sus textos, nos tiene acostumbrados a obras profundas, complejas, imbuidas en más de alguna ocasión en lo filosófico, le encanta apropiarse de temas y personajes de la mitología griega. En esta ocasión hay una cierto ahondamiento en los perfiles psicológicos del trío, pero el texto es por demás sencillo, lineal y con una desenlace predecible, todo inaudito para un talento como el de Bárbara. Sé que hasta los genios se apartan de la genialidad, es cuando nos sorprenden, cuando ávidos de alimentar nuestra capacidad de asombro no acontece.
 
Miguel, Ofelia y Javier son caracterizados por Alejandro Morales, Karina Díaz y Pedro de Tavira Egurrola, respectivamente. Un ritmo semilento, pausado, los conduce por un laberinto que no tiene salida. Los dos primeros bien, así a secas, la dirección -tono- no les favorece; el más perjudicado es Pedro, en esta ocasión pasa sin pena ni gloria, no es el rol ideal para sus características histriónicas. Bárbara decidió incursionar como directora -no es la primera vez-, creo que como dice la frase popular: "zapatero a tus zapatos".
 
La dramaturga-directora enfrenta otro problema, en principio sólo habrá doce funciones porque es el dinero conseguido para cubrir el sueldo del elenco dignamente. Bárbara está abocada a la tarea de procurarse más recursos económicos para que la temporada se alargue. lo cual creo sucederá. Como consecuencia, al menos indirectamente, la puesta en escena está diseñada para el espacio inaugurado para el efecto, de trasladarse a otro perderá la magia del realismo total, será difícil encontrar uno con las mismas características, habrá de adecuarse y no son buenos los augurios de ser así.
 
Vuelve cuando hayas ganado la guerra, se presentará hasta el 18 de diciembre, los lunes, martes y miércoles a las 20:30 horas. Reservaciones -cupo limitado a 25 personas por función- en reservasparalaguerra@gmail.com La cita es Juan Lucas de Lassaga 122, colonia Obrera (Metro San Antonio Abad).
 
Diciembre 2013
LUNA, POR PRIMERA VEZ FUE FELIZ Y COBRÓ
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Debe ser triste, desgarrador, terrorífico, sentir que desde que se nace se está muerto, olvidarse de sí mismo antes de encontrarse, buscar una identidad propia y no hallarla, ser humillado por condiciones ajenas a la voluntad, desear el amor con ansiedad y vivir el desamor, ser feliz por primera vez en un encuentro sexual y, además, haber cobrado. Estos son algunos de los planteamientos, desgraciadamente suceden en la vida real, más allá de la ficción del teatro, en los que se sumergen Xandra Oribe y Wolfgang Bischof, en un texto intitulado Luna, bajo la dirección de la primera e interpretado por el segundo.
 
Monólogo desgarrador, fuerte, tanto para el actor como para el público; inmisericorde, crudo, deja inerme y a la vez sacude. Varias veces he reclamado por qué en la Ciudad  de México no hay obras y puestas en escena que traten el tema de la homosexualidad con calidad artística, afortunadamente Luna es la excepción, el garbanzo de a libra, la estética no está peleada con la temática por más "escabrosa" que pueda ser, en realidad lo es para los mojigatos, los moralinos y atrasados con relación a los derechos humanos reconocidos universalmente.
 
Un ser a quien paradójicamente le encanta el mar -su arrullo y cobijo-, y la arena, mientras está inmerso en un vacío existencial, con muchas heridas y secretos; un ente abatido, encerrado en la cárcel, aberrantemente ésta es su cuerpo; el padre lo ve como un engendro, la madre como un ser raro, él como...  la encarnación de lo tormentoso, de la esperanza fundamentada en la desesperanza; ver en el espejo algo que no concuerda con lo que se quiere ser; calcular la posibilidad de cambiar de sexo, dejar todo atrás, ver las fotos de la niñez y encontrar que ese pequeño podría ya no existir... Sufrir las agresiones físicas, la burla que acaba con lo más sublime de la persona: su dignidad.
 
Todo lo anterior acontece en la brevedad de treinta y tantos minutos, en una puesta en escena concreta, ágil, dinámica, nada falta ni sobra. La dirección va al grano, no hay paja de por medio. Xandra conduce a Wolfgang con la exactitud del calendario lunar. No está por demás recordar que esta obra fue de las de mayor calidad dramatúrgica y dirección -desde mi perspectiva la mejor de las que vi- en la edición de Micro Teatro que se denominó Por Sexo, donde se presentaron alrededor de 15 montajes. Ahora, en una versión "larga", ambos brindan un deleite escénico. No hay escenografía, un trazo en cruz, un espacio intimista, el actor roza, toca, provoca, habla con los espectadores, una gran demostración de histrionismo. Una iluminación azulada, da la sensación de estar a la orilla de la playa bajo la luz lunar. Vestuario híbrido.
 
El conjunto deja ver al ser que se desgarra entre la vida y la muerte psicológica. No es una "loca", una "vestida" -es un actor en una profunda caracterización-, simplemente un ser con problemas de identidad e incomprensión; un hijo, un hermano, un amigo, un... están con nosotros aunque no los queramos ver, menos aceptar. Una de las maravillas del teatro es provocar emociones, compadecerse -en el buen sentido de la palabra- por los que sufren, al menos la ficción nos concientiza, lástima que sea por tan breve lapso, sin embargo, quién lo sabe, probablemente a alguno por siempre.
 
Luna, está por concluir su temporada en Casa Azul, en la Ciudad de México, para fortuna de los teatrófilos de la República Mexicana se están afinando los detalles para una gira por diversas entidades federativas. No hay que dejar pasar la oportunidad, más para quienes gustan del buen teatro, del arte llevada al escenario.
 
Noviembre 2013
GUERRA, POBREZA Y AMOR, CAUSAS DEL EXILIO, EN LOS PERDIDOS EN LA ISLA SAN LUIS
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
El lugar de origen, donde se nació, siempre es y será algo que apegue al ser humano a un determinado espacio geográfico, con todo lo que ello implica, como el clima, alimentación, vestimenta, costumbres, tradiciones y todo aquello relacionado con la vida espiritual. Basta recordar que hace no mucho tiempo, después de la pena de muerte el peor castigo impuesto a una persona era el destierro. Sin embargo, hay exilios, migraciones, que implican algo más que trasladarse a otra región o país, esos que se llevan a cabo por la guerra, la pobreza o el amor. Lo más grave son las modificaciones culturales intrínsecas que trastocan la idiosincrasia, condicionan el comportamiento y formas de pensar, adaptarse a una civilización ajena, aprender a desenvolverse en ella y con los nativos del lugar, además no siempre se goza de la aceptación o tolerancia de éstos.
 
Verónica Musalen, autora de Los perdidos en la Isla San Luis, aborda -en múltiples cuadros- el tema a partir de experiencias personales, otras de Lydia Margules -responsable de las diversas puestas en escena que ha tenido la obra- y del grupo de actores que conforman el reparto. Se puede decir que la primera quedó a cargo de la versión final, pero de alguna forma todos son coautores del texto. éste es controvertido en muchos aspectos con relación a las historias que narra y la forma dramatúrgica que le dan vida; la puesta en escena es polémica, al grado de provocar la discusión sobre si es teatro o no, si se trata de un performance -que en honor a la verdad lo roza en varios momentos- o para los conservadores y ortodoxos es, simplemente, antiteatral.
 
Lydia antepuso al título Estación en movimiento 1.7, 1.8 y 1.9, porque esta, la que comentamos, es la versión número ocho del texto de Verónica, las anteriores se han llevado a cabo en diferentes espacios, inclusive fuera de la República Mexicana. Ahora la sede es El Bicho, foro poco o nada convencional, claro siempre está el argumento: cualquier lugar permite una representación. La nueva propuesta supera en algunos puntos a las anteriores, al menos las que he tenido oportunidad de ver, por ejemplo, si bien los parlamentos se yuxtaponen, esto es, hay momentos en que todoslos actores hablan al mismo tiempo, Lydia permite que haya monólogos,-apoyados en el silencio o susurro del resto-, lo que a la postre facilita que el texto se entienda a plenitud, se vuelve diáfano. Los protagonistas en está búsqueda teatral son Antonio Cerezo, Romina Coccio, Gabriela Ochoa y Fabiola Vargas.
 
Por el escenario transcurren los antecedentes familiares de Verónica, sus ancestros son de origen francés y mexicano, ella nacida en Oaxaca y casada con un galo; Lydia, hija de un polaco y una española, casos semejantes los de actores. El texto, como ya se dijo en su momento es más conceptual que anecdótico. El erotismo está a flor de piel, hay historias románticas y trágicas. Ver a los originales de un lugar como extranjeros, por contradictorio que resultase. La problemática que representa estar en un país y vivir con varias nacionalidades, reiterando desde el punto de vista cultural o de hábitos si se quiere.
 
La puesta conserva los rasgos esenciales de la anterior, desplazamientos continuos, altos repentinos, escenas estáticas, actores aferrándose a unas maletas, tal vez guardan todo el patrimonio existencial, su historia y la esperanza de un futuro mejor; personajes que deambulan en busca de una identidad, son y no son, quieren pero no pueden o nos los dejan, tal vez, pueden pero no quieren, se aferran a sus antecedentes, en algunos casos cuando ni son propios sino de quienes los precedieron en el árbol genealógico. Este montaje supera con creces al anterior, más no al primero en su trazo escénico, es de esperarse que el noveno siga la tendencia.
 
Estación en movimiento 1.8, Los perdidos en la isla San Luis, tendrá una breve temporada en El Bicho (hasta el 1 de diciembre, viernes a las 20:30, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 horas), Estación en Movimiento 1.9, dará funciones en El Milagro, de la Ciudad de México, del 5 al 15 de diciembre, de jueves a domingo.
 
Noviembre 2013
CÁTEDRA DE ACTUACIÓN DE DIEGO JÁUREGUI EN CONFERENCIA SOBRE LA LLUVIA
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
El teatro brinda muchos placeres a quienes los amamos, en mi caso casi una veneración, el más reciente es responsabilidad de Diego Jáuregui, actor de primer nivel, miembro de la Compañía Nacional de Teatro, con una amplia trayectoria, ser comprometido, adora su profesión y, lo cual es digno de toda loa, culto, lector incansable -poco común en el medio-; en los escenarios se desnuda y deja atrás su seriedad, tal vez timidez, da lo mejor de sí mismo, en beneficio de las artes escénicas y del público, éste con cada uno de sus trabajos se reencuentra con el hecho creativo emanado del histrión. En ocasiones las palabras no son más que eso, por más que se desee encontrar el adjetivo calificativo, no hay ninguno que exprese con precisión el trabajo que realiza en Conferencia sobre la lluvia, de Juan Villoro, bajo la exquisita dirección de Sandra Félix. Don Diego es parco en la mayoría de las ocasiones, él habla con sus actuaciones, comparte la sensación del disfrute que le produce el escenario, nació para el teatro o, tal vez, éste lo vislumbró hace varias centurias para coptarlo y hacerlo parte de su esencia.
 
En esta obra caracteriza a un bibliotecario a punto de dictar una conferencia sobre la relación entre la lluvia y la poesía. Curiosamente, ya se mencionó, Diego es un asiduo lector, en la vida real ejerció esa profesión, durante un poco más de una década. Debe ser increíble reunir sus dos pasiones en un mismo lugar: el teatro y los libros. Por otra parte, a pesar de su larga trayectoria artística, es la primera ocasión que participa en un monólogo; lástima que dejó pasar tanto tiempo, en esta faceta se consagra el consagrado, bajo la batuta de Sandra.
 
Recientemente daba cuenta sobre la encomiable labor de una de las mejores directoras en el ámbito teatral nacional, con relación a su propuesta en Rose -otro monólogo-, en ambos hay una exquisitez escénica. En colaboración con uno de los más destacados escenógrafos mexicanos, Philippe Amand, opta, nuevamente, por un espacio minimalista -sólo un escritorio y una silla-, el resto -un arco- es decorativo, al igual el multimedia. Sandra es directora de actores, no de espectáculos, deja en Diego todo el peso del montaje, le da a la palabra su valor, la esencia de cada frase es de vital importancia, su propuesta se fundamenta en el quehacer escénico como expresión artística, la sencillez es el pilar, no requiere de la parafernalia, conoce y reconoce que texto, actor y público, claro con talento y creatividad, son la vitalidad y razón de existir del buen teatro. Nuevamente le admiro el valor de asumir un trazo reducido al mínimo, más por tratarse de un monólogo, éste no tan largo como Rose. Parte de su exquisitez es apoyar al personaje con breves notas musicales y efectos sutiles de iluminación.
 
Por su parte, Juan Villoro, reconocido con varios galardones literarios, entre ellos el Premio Iberoamericano de Letras José Donoso, aporta un texto de una gran belleza poética, curiosamente imbuido con una gran dosis de humor, en ocasiones de sarcasmo e ironía, inteligente, con conocimiento de las obras de los poetas citados. Se vale de una conferencia que dictará el bibliotecario, con el tema de la poesía y la lluvia, a la postre se transforma en una confesión de un amor verdadero y mal correspondido. Como suele suceder en este tipo de actos, hay improvisación, más cuando el responsable llega al recinto sin la ponencia porque la extravió. El propósito es resaltar la trascendencia del agua en las metáforas de los poetas; exaltar la imaginación, la función de la fantasía aún cuando el cuerpo se encuentre atrapado en un mazmorra, porque la literatura es un lugar en el que llueve. Bellas metáforas como el decir que todo lo que nos rodea es un libro y la biblioteca un resumen.
 
La conferencia es una divagación organizada, una disertación sobre el tema antes mencionado, sin embargo el bibliotecario convierte la divagación en una charla sobre su amor por los libros, su trabajo, su pasión por la lectura, las vivencias con su esposa, de su vida en general, temores y manías, su amor desafortunado y de su gato..., paralelamente recordando la temática para la que fue llamado, la poesía y la lluvia. Son varios los casos en que algunos dramaturgos han recurrido a la modalidad de la conferencia para expresar sus ideas. Sin embargo, reconociendo la belleza y valores intrínsecos del texto, el maestro Villoro cae de lleno en un plagio dramatúrgico, es una copia fiel del concepto -fondo y forma- que empleó Anton Chejov, en su monólogo Sobre el daño que causa el tabaco, en el que su personaje habla de todo, incluso de su relación conyugal como lo hace Villoro, la única diferencia es el final con el que concluye nuestro dramaturgo.
 
Conferencia sobre la lluvia, se presenta en su segunda temporada con el apoyo de la Biblioteca de México y de la Compañía Nacional de Teatro. Se debe recordar que el texto se le encargó expresamente a Villoro, consejero de la biblioteca, para inaugurar el Foro Polivalente Antonieta Rivas Mercado, ubicada en el recinto en cuestión (Plaza de la Ciudadela), llevada a cabo el 29 de agosto. La entrada es libre, por cuestiones de cupo se debe reservar en públicos.cnteatro@inba.gob.mx. La temporada concluirá el 14 de diciembre.
 
Noviembre 2013
SUICÍDATE LANGOSTA, DIVERTIDA COMEDIA A PARTIR DE UNA HISTORIA DE ULISES PALATTO
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
La comedia es uno de los géneros más socorridos por el público mexicano -el otro son los musicales, sin ser un género en estricto sentido-, la razón es obvia: nada como reír, todo por olvidar durante dos horas los problemas de la cotidianeidad, en buen número son aptas para toda la familia. Desgraciadamente la mayor parte de las producciones del teatro comercial son de ínfima calidad, con elencos deprimentes y de tres pesos, los conocidas en el argot teatral como "varelazos", por los "churros" del productor Salvador Varela.
 
El joven Edgar Muñiz, en colaboración con Raúl Magaña y Sharon Kleinberg, concibió un texto, a partir de una historia de Ulises Palatto, intituladoSuicídate langosta. En ella se presenta la problemática de Sandra y Roberto. Ambos tienen un encuentro circunstancial, en un puente, a altas horas de la noche, con un propósito, aparentemente, bien definido: privarse de la vida por las decepciones sentimentales con relación a sus respectivos matrimonios. Dos caracteres opuestos: ella firme en sus creencias, si así puede ser una persona con serios problemas existenciales; él, tímido, apocado e inseguro por naturaleza. La comedia empieza desde la tercera llamada. Discusiones por quién tiene preferencia para usar el puente desde donde se lanzarán al río que dará cuenta de sus deprimentes vidas. Todo abre pauta a una serie de diálogos sobre su pasado, confusiones sobre las pretensiones de cada uno, malos entendidos sobre las palabras y actitudes, por supuesto la duda sobre desaparecer de su infernal mundo. Planteamiento lineal y con un desenlace predecible.
 
El texto, resultado final de varios meses de trabajo en una especie de taller en el que participaron los tres, es una comedia hasta cierto punto interesante, eso si simpática y divertida, no hay la menor intención de escenificar una obra de arte, no hay mayores pretensiones, sólo divertir a la gente; una comedia casi ingenua, aún cuando en ocasiones se abusa de la palabra pendejo. Ideal, como se menciona en el primer párrafo, para reír y olvidar los problemas personales. Una escenografía que sugiere el lugar y nada más.
 
Las actuaciones corren a cargo de Raúl Magaña y Sharon Kleinberg. Comprometidos con su misión, ella compenetrada con el personaje y las situaciones; él, con altibajos, momentos hilarantes y otros flojos; los dos van de menos a más, para fortuna de los asistentes. Espectáculo para aquellos que gustan de la comedia, con una salvedad, hay mayor calidad de lo que ofrece la cartelera comercial. La cita es en el Círculo Teatral, Veracruz 107, colonia Condesa (casi esquina con el Parque España), los jueves a las 20:30 horas.
 
Noviembre 2013
INTERVALO, UNA OBRA ACERCA DEL TIEMPO
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
El tiempo. Todos luchamos, al menos los que vivimos en las grandes urbes, contra él, otros no y hasta están pensando como "matar el tiempo". Sin embargo, ¿qué es el tiempo? Respuestas hay muchas, desde las científicas, las filosóficas y las de la gente común y corriente. Hay quienes creen que antes y después de nuestro trascurrir terrenal no existe el tiempo, éste es un intervalo al que se le denomina vida. Precisamente esta idea da título a la puesta en escena Intervalo, escrita y dirigida por Guillermo Amador, se presenta en el marco del ciclo Teatro Emergente, auspiciado por El Milagro, consistente en dar oportunidad a dramaturgos, directores y actores con propuestas innovadoras, arriesgadas y, en varios casos, irreverentes.
 
El dramaturgo-director considera que todo su planteamiento se centra en una obra acerca del tiempo. En algunos momentos con reflexiones que pueden parecer osadías, como por qué recordamos el pasado y no el futuro; sobre como lo desperdiciamos, cuando alguien o algo nos lo roba (por ejemplo transportarse de un lado a otro, el dedicado a hacer filas para tal o cual cosa, las horas invertidas a la televisión, Internet o juegos electrónicos). Si el tiempo es un fenómeno que sucede en el universo, no podemos cambiarlo; si es un fenómeno producto de nuestra percepción podemos manipularlo, al menos modificar los patrones de medición.
 
Al tiempo lo relacionamos con el movimiento, de hecho lo medimos por los movimientos de traslación y rotación de la Tierra, entre otros. Hemos creado aparatos -relojes de varias clases, desde los de sol y arena, hasta los más modernos que funcionan con energía solar-, para darnos una edad cronológica, llegar puntuales a nuestras citas, programar un viaje y un infinito etcétera. Sin embargo, en términos reales somos incapaces de comprender la esencia del tiempo, necesitamos de símbolos, sólo nos limitamos a darle interpretaciones.
 
Guillermo Amador se adentra en el tema, no como un tratado filosófico o científico, sino desde la perspectiva de un hombre de teatro, plasma sus ideas y conceptos en el escenario. Si el tema es escabroso en su tratamiento, más lo es montarlo. En un lugar, puede ser cualquiera, una jovencita padece el encierro, provocado por ella misma. Ese espacio puede ser la cárcel en la que el tiempo la aprisiona. Un hombre, su padre, del otro lado del muro, desea liberarla, hay una lucha entre ellos y trascurrir de las horas; tal vez si, tal vez no, simplemente es una lectura posible, pero no por fuerza la pretendida por al escritor.
 
Dos actores rodeados de una escenografía, de esas que poseen todo y nada, objetos simbólicos como relojes de arena y mecánicos, libros, muñecas desmembradas, un pedazo de maniquí -medio tétrico por cierto-, títeres -de excelente manufactura y muy bien manipulados por los propios actores- y una ventana, casi sugerida, donde las hojas de los calendarios hacen de la suyas. Un teatro innovador, mezcla de géneros y estilos, a tal grado que hay una escena con un Stand Up -mal llamado así porque lo que presenta Amador no lo es en estricto sentido- por cierto con una duración exagerada. Una iluminación que se desarrolla entre la penumbra, los apagones y luz directa al foco escénico. Si bien hay un hilo conductor hay rompimientos en la trama, lógica dentro de lo ilógico; metafísica dramatúrgica llevada a escena, el terror del paso del tiempo -si es que existe más allá de la percepción mental- con un atractivo visual. Una propuesta valiente, será aceptada o no, lo cierto es que es algo diferente, por momentos casi un performance.
 
Denis González y Horacio Trujillo captan a la perfección como "matar el tiempo", van de la mano con Amador. Cada escena, cada movimiento está plenamente planeado. Los actores no improvisan en ningún momento, se asumen como seres humanos desplazándose en la magnitud del universo teatral. Ambos toman y hacen tomar conciencia sentido o sin sentido de nuestras existencias, sus caracterizaciones van de lo teatral a lo anti teatral -por ejemplo el citado Stand Up-, su expresividad penetra en las conciencias de quienes asisten a tan sui géneris representación. Al final, convencen a propios, dejan la duda en los extraños. El hecho teatral se ha consumado, el tiempo dedicado a la reflexión a concluido en el escenario, el de la meditación posterior puede ser tan largo como cada uno lo desee.
 
Intervalo se representa en El Milagro, de la Ciudad de México, del 20 al 24 de noviembre, miércoles a viernes a las 20:30 horas, sábado a las 19:00 y domingos a las 18:00 horas. El colectivo Teatro desde la Nada está en busca de un espacio para programar una temporada más amplia con el propósito que más espectadores tengan la oportunidad de aprobar o desaprobar el arriesgado montaje y decidir si el tiempo sólo es un concepto meramente humano.
 
 
 
Noviembre 2013
 
 
 
 
MICRO TEATRO MÉXICO PRESENTA EL CICLO POR VENGANZA
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Alrededor de hace un año se inició la aventura denominada Micro Teatro, versión mexicana, proyecto originado en España por la crisis económica, ante la falta de trabajo para los actores, grupos y compañías independientes se concibió esta modalidad, en síntesis se trata de procurarse sus propias fuentes de trabajo, modalidad consistente en que en una misma sede se representan varias obras, con la salvedad de que su duración no debe ser mayor a 15 minutos y 15 espectadores máximos en una superficie de 15 metros cuadrados aproximadamente. Micro Teatro México ha realizado varias temporadas con mucho éxito, cabe destacar  la aceptación y asistencia del público, ha sido magnifica.
 
La nueva edición se intitula Por venganza, temática general suscrita en la convocatoria. En esta ocasión participan 14 obras, brindan la posibilidad de ver diferentes géneros, estilos y propuestas escénicas. El menú, por llamarlo de alguna forma, invita a disfrutar de seis o siete montajes por día, las compañía dan seis funciones diariamente, cada media hora. Los asistentes tienen la oportunidad de escoger cuáles son las de su interés y elaborar su propia programación. El costo por cada una de las seleccionadas consistente en una "aportación voluntaria sugerida". Cada ciclo tiene una duración de un mes aproximadamente. En esta ocasión comentaremos brevemente seis y sus respectivas tramas:
 
Perdón, perdón, de Alberto Estrella y dirección de Víctor Carpinteiro: Una deliciosa comedia que reúne a Mariana y Marco. La primera lo invita a una cena con el propósito de olvidar las antiguas rencillas, cuando fueron pareja, El vínculo se disolvió por la infidelidades de él, a medida que transcurre la degustación de los alimentos -ella es chef, él actor de cine y comerciales- Mariana pide perdón por una serie de hechos, las venganzas de la dolida mujer. Humor fino durante todo el desarrollo con un final cruel pero hilarante. Víctor explota al máximo las posibilidades de sus actores, con una escenografía realista. Un texto bien escrito, cumple plenamente con los requerimientos de la convocatoria y las expectativas del público.
 
La hora, dramaturgia y dirección de Luis Koellar. Un crimen, un interrogatorio, un espíritu en busca de justicia. Un hombre, presunto culpable del asesinato de su hermana, trata de probar su inocencia ante el investigador del caso. Los hechos tuvieron lugar en una fiesta, una orgia y consumo de drogas, además de los citados se encontraban tres hombres y dos mujeres. La hermana, en realidad su espíritu, reclama justicia, el desenlace... Una buena propuesta del dramaturgo-director, con las actuaciones de Alejandra Toussaint, Aarón Balderi y Aldo Verástegui (hay otros actores en calidad de alternantes). En resumen, el hermano buscó venganza, ella justicia.
 
Un ajuste de cuentas, de Vicente Ferrer y concepción escénica de Juan Carlos Torres. Todo inicia cuando un hombre aparece atado a una cama de latón, víctima de su pareja, escritora que recrea lo que su mente concibe para ver si lo que funciona en su interior lo hará en sus lectores. A pesar de la brevedad la trama da giros inesperados, se sorprende a los asistentes. A partir de una escenografía realista la intimidación cambia de manos y... Parte de la trama: "Prendiste al boiler y no te metes a bañar". El cuerpo actoral lo conforman Jorge Lan, Christian Muñoz, Roxana Andrade y Adela Luna. (Alternan funciones)
 
No se olvida, de José Carriedo y puesta en escena del propio autor en colaboración con Miguel Ángel Sánchez. Poco después de la matanza de Tlatelolco, un agente del Sercicio Secreto Mexicano es torturado por un comandante de la misma dependencia. Aquel es acusado de asesinar a tres de sus compañeros. ¿Fue él en realidad, tenía motivos o no?. La respuesta.. Un texto inteligente y con una ventaja, en unos minutos mantiene la atención y las expectativas sobre la conclusión. Las actuaciones están a cargo de Noé Hernández, José Carriedo y Sonia Couoh (Hay elenco alternativo)
 
Punto Jonbar, de Silvia Ortega Vettoretti, bajo su propia dirección. Dos hermanas se reúnen en el cuarto de los trebejos. Bertha tiene problemas psicológicos, un hecho de la infancia afectó su estabilidad emocional, cree todos la maltratan, está en una terapia "reconciliatoria". Lleva a Martina a un cuarto, se suscita un diálogo por demás interesante. Hay un reglado de la enferma, una caja con un moño que contiene... La sorpresa final es el clímax de la obra. Es la mejor en todos los sentidos, dramaturgia y dirección, las actrices Susana Garfel y Tania Olhovich, una delicia. En concreto, la terapia alternativa que transformará a Bertha en la mujer que siempre quiso ser.
 
El director, de Sergio Morel, responsable de la dirección de su propia obra. Dos actores son humillados por un director de teatro la víspera del estreno, mangoneados y avergonzados, deciden asesinar a su vejador, Las circunstancias dan varios giros inesperados, sorprenden a los espectadores, qué pasa en verdad. La dirección opta por un espacio vacío, un vestuario sencillo, hay congelamientos. El actor que se desgarra se vuelve loco o al que desgarran emocionalmente se convierte en un orate. Dan vida a tan singulares personajes Alessandra Pozzo, Juan Carlos Martínez del Campo y Álvaro de Silva, con muy buenas interpretaciones.
 
La temporada se llevará a cabo en la sede de Micro Teatro México, ubicada en Roble No. 3 (casi esquina con Av. Insurgentes Norte), Col. Santa María la Ribera, hasta el 15 de diciembre, los jueves y viernes de las 20:00 a las 23:40, sábados de 20:00 a las 22:40 y domingos de 18:00 a las 21:40 horas.
 
Noviembre 2013
Antes se pudo ver en La Gruta
Antes se pudo ver en La Gruta
LA INMIGRACIÓN Y SU PROBLEMÁTICA REAL EN JUANA IN A MILLION
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Egresada de la Escuela Libre de Derecho, decidió abandonar la profesión y defender causas sociales desde otra trinchera: el teatro. Alumna del Círculo Teatral -sus maestros fueron Alberto Estrella y Víctor Carpinteiro- y del Centro Universitario de Teatro, previo a sus estudios de la Maestría del Movimiento en The Royal Central School of Speech and Drama, en Londres, Vicky Araico Casas, coautora de Juana in a millión, junto con Nir Paldi- se adentra en el mundo de la migración a partir de experiencias propias. Vivió en Toronto, Canadá, donde trabajó como ilegal para ganar unos dólares y cruzar el Océano Atlántico con el propósito de probar fortuna en Inglaterra. La suerte le fue favorable, era legal, salió adelante, profesional y artísticamente. Sin embargo, conoció en Londres las peripecias de personas ilegales, hechos que la llevaron a través de la dramaturgia a coescribir la obra. Fue su aportación como actriz, dar a conocer ese mundo de seres desgraciados cuyo único pecado es querer ser mejores, más allá de la mera cuestión económica.
 
Junto con Nir -responsable de la dirección- crearon un monólogo. El arte teatral fue el medio, Juana Gómez Castillo -nombre de la protagonista-, de origen mexicano (Michoacán), narra su historia. Todo empieza con el recuerdo, a los siete años de edad, de lo que su madre le contó sobre la Malinche y su alianza con los españoles porque quería una mejor condición de vida; La Llorona, alma en pena en busca de su hijos, los mexicanos, producto del mestizaje. Trabajadora en un restaurante donde por no soportar acoso sexual fue despidida sin un centavo de por medio; después en una zapatería, timada por una empresa de colocación y su patrona. Vivir en un cuarto compartido con otras siete personas, su novio y la muerte violenta que sufrió. Todo lo anterior y más...
 
La dupla escenifican una propuesta donde la palabra tiene un peso fundamental, apoyada en movimientos, coreografía de principio a fin; la palabra silenciosa, la gestualidad, es eje central; la voz, fuerte e imponente emana de la boca para taladrar las mentes de los espectadores, conmoverlos y trastornarlos con la vivencia de un ser ficticio inspirado en hechos reales; la mímica es un lenguaje para comunicar y lo actoral redondea todo en una unidad estética. Un gran monólogo, por el texto y montaje, más loable, originado por una connacional.
 
Lo anterior se refuerza con el hecho de haber recibido el premio Finge First, en el Festival Finge, en Edimburgo (2012) y contar con la nominación al premio Offie (Off West end Award, 2014), por mejor actuación
femenina. Offie reconoce la excelencia, innovación e ingenio en los teatros independientes en Londres.
 
La jurisprudencia perdió un buen elemento, el teatro la adoptó con sus normas y leyes, Vicky aboga, al menos en este caso, por esos seres que van a naciones donde no siempre los acogen, por el contrario los agreden, los hacen perder su dignidad humana. La actriz, con sus talentos dignifica las artes escénicas, con un histrionismo fuera de toda duda, un compromiso con el escenario; da lugar a un ser, mas que caracterizado, con voz para gritar no más discriminación y abuso, Vicki da paso, como actriz y como persona, al humanismo, esencia del quehacer teatral
 
¿Abrirle las piernas al extranjero que vive en su propio país es la solución a los problemas de una inmigrante? No hay una respuesta, menos una receta, la inquietud queda plasmada en el Círculo Teatral, de la Ciudad de México, los martes a las 20:30 horas, hasta el 17 de diciembre.
 
Noviembre 2013
LA DESOLACIÓN DE UNA MADRE ANTE EL INMINENTE FALLECIMIENTO DE SU HIJO EN ARRÁNCAME LA VIDA
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Dicen, los expertos en psicología, que no hay pérdida más difícil de superar como la de un hijo. Más cruento debe ser cuando se sabe que el desenlace es inminente, cuando no hay nada qué hacer; más sufrimiento si es el enfermo quien solicita se le retiren los tubos que le proporcionan oxígeno, cuando a gritos pide se le deje morir. El dramaturgo, de origen venezolano, Elio Palencia, aborda el tema en la obra Arráncame la vida  (1995), donde un joven, entremezcla su existencia entre la pintura y el teatro, llevaba una vida tranquila, sin embargo él y su pareja -otro hombre, Sebastián- adquieren el VIH, todo se transforma, el fantasma de la muerte está en el umbral de la puerta, a la espera de cobrar sus víctimas.
 
Una maestra jubilada y jocosa, finge optimismo ante la gravedad de su vástago; inventa enfermedades -infección intestinal- para alentarlo, curaciones medicinales absurdas; soluciones a los problemas económicos para solventar los gastos de las medicinas, etc. Sin embargo, al mismo tiempo está la amargura ante la verdad, la aflicción al enfrentar el problema que consume a Andrés. Si bien éste niega, en principio, su homosexualismo, es descubierto -por una nota periodística- y aceptado por Nubia (madre). Las palabras de ella son contundentes ante la situación de la eutanasia: "Sólo quiero que me comprendas, que entiendas que no puedo, no quiero hacer lo que me pides". Predicamento en el que se ve envuelta: "Te puedo ayudar a vivir no a morir". La anécdota se lleva a cabo en Puerto Cambur, Venezuela, pueblo costero, pequeño, al que regresa Andrés para enfrentar su triste realidad. Un texto con una fuerte carga moralista, tratando de reivindicar los derechos de los homosexuales y aceptación de los que padecen el VIH.
 
Las actuaciones están a cargo de Teresa Selma y Wilfrido Momox - también funge como director-, en un pequeño espacio y una escenografía reducida a una cama y dos sillas. El texto está conformado por varios monólogos, fundamentalmente a cargo de la actriz, Teresa Selma, quien matiza con su gracia natural la tragedia; no se debe entender que provoca la carcajada, sino más bien un humor negro. Por su parte, Wilfrido lleva adelante acertadamente su rol de enfermo de VIH. Lamentablemente éste recurre a un desnudo por demás innecesario y fuera de lugar con relación a la trama. La dirección es de lo más sencilla, no hay mayores pretensiones, no es una obra de arte, lo único cierto es agradar al público a través de una historia, que a pesar de moverse en varios tiempos, es lineal y conclusión más que obvia, rematado con la música del tango que a la letra dice: "arráncame la vida..."
 
En días pasados se develó la placa conmemorativa por las 100 representaciones del montaje, en el marco del vigésimo aniversario del Foco (Foro de la Comedia), fundado por Virgilio Ariel Rivera, autor del libro La composición dramática y de varias comedias teatrales. Por desgracia, en forma inexplicable, la respuesta de los invitados fue escasa, no así la emoción proyectada por parte de los involucrados en el festejo.
 
La cita es en el FOCO, ubicado en la colonia Roma, de la Ciudad de México, los sábados a las 18:00 horas.
 

 

Noviembre 2013
GUADALUPE DAMIÁN Y DIANA LEIN HACEN DE NEGACIÓN UN POEMA TEATRAL
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
La pérdida de los seres amados, de aquellos que dan sentido a nuestra existencia, es irreparable. Produce pena, angustia, amargura, ésta última es un mal incurable, progresivo y, en muchas  ocasiones, mortal por necesidad. Es el tema central de Negación, convertido en un poema teatral, a cargo de las actrices Guadalupe Damián y Diana Lein, texto concebido por Daniel de la O y bajo la dirección de Josejuan Meraz. El conjunto, más el resto del equipo creativo, van a lo más profundo en el mar del duelo, ese inmenso mundo de agua, a veces tranquilo otras desbordando toda la violencia de la naturaleza, ese que se lleva a un marido y a un hijo, para provocar la desolación de quien les sobrevive y debe superar el dolor moral, difícil cuando se quiere y no se puede, peor cuando se puede y no se quiere.
 
Sin embargo la autodefensa, inconsciente, ayuda. La sensibilidad aumenta, todo recuerda a los seres que se adelantaron en el camino; se cuestiona la voluntad divina y su misericordia. La muerte física es inevitable, es la fatalidad del ser humano, pero los vivos en ocasiones están muertos psicológicamente. ¿Qué hacer ante tal situación? No hay una respuesta universal, cada ser es un mundo, único e irrepetible. La realidad llevada a la negación, no es otra cosa que la falta de aceptación. Recordar los momentos felices es volver a sufrir, no hay marcha atrás más que en la memoria que transforma los recuerdos, una especie de sueño alterado, pero la cruenta realidad vuelve por sus fueros, hace estragos y convierte a la persona en poco menos que una piltrafa.
 
La producción de Negación, corre a cargo dela compañía Sin Sonrisa Teatro, forma parte de una pentalogía, cada una inspirada en una faceta del duelo, las cuales abordan la pasión humana frente a los límites del alma.  "Una historia sobre nuestras pérdidas, el amor, las promesas y la necesidad de regresar el alma al lugar en donde fue feliz" (Programa de mano). Situaciones que llevan a la orilla del mar, para ahogarse en él o retornar a tierra firme -la cordura- y rehacer lo desecho. Si el tema es escabroso, en principio, el autor lo trata de una forma sutil, no es un tratado científico, es una muestra de cómo una problemática real de los seres humanos se convierte en una obra de arte, lo artístico al servicio de la estética, de la poesía dramatúrgica.
 
Un texto no sería, por bello que sea, más que palabras en blanco y negro, su segunda dimensión la adquiere cuando un director del talento y creatividad de Joséjuan Meraz lo lleva a escena. Una dirección que va al fondo, que respeta la poética de la desgracia, de la pérdida, de la NEGACIÓN. No hay pretensiones banales, crea imágenes plásticas, cuadros pictóricos, trazos precisos, en ocasiones coreográficos, respeta los talentos de sus dos actrices, las hace lucir no que se luzcan. Una propuesta que reivindica la pésima programación que estaba matando a La Capilla. Minimalista, una escenografía mínima y una iluminación que ambienta las emociones  y sensaciones, diseñada por Félix Arroyo, además una pertinente musicalización
 
Por su parte, Guadalupe Damián y Diana Lein dan una cátedra. Cada palabra emanada de sus bocas provocan angustia en los espectadores, crean belleza del caos, sus cuerpos se deslizan por el mar del escenario, no sucumben, por el contrario, cruzan el pantano sin manchar su plumaje. Pocas veces dos actrices se compenetran tan excelsamente con sus personajes, dan la sensación de ser las protagonistas de la historia en la vida  real, no de estar escenificando una ficción de la condición humana; ficción, lamentablemente, verdadera en muchos casos.
 
¿Hacia donde  llevan las olas a una mujer -Petra- que enfrenta que su marido e hijo salieran dos semanas antes de paseo en su embarcación, arrastrados por una ola y llevados por la marea a la playa, recostados en un abrazo mortal? La inquietud está presente en La Capilla, Coyoacán, Ciudad de México, los jueves  a las 20:30 horas, hasta el 12 de diciembre, excepto el 28 de noviembre.
 
Noviembre 2013
MERCEDES PASCUAL UN VERDADERO DELEITE TEATRAL EN CONVERSACIONES
 
Por: Alejandro Laborie Elías.
 
La figura materna es esencial para la mayoría de los seres humanos, salvo casos extremos, es el ser más bendecido, admirado y, en ocasiones, venerado, sin importar la cultura o el pueblo. México no es la excepción, por el contrario, es uno de los países donde más culto se le rinde a la mujer que nos dio la vida y dedica ésta al cuidado de sus hijos, sin importar la edad que éstos tengan. Mercedes Pascual encarna en el teatro una mujer en las postrimerías de su existencia, una delicia su interpretación, los años le han dado unas tablas, como se dice en el argot, envidiables, posee un histrionismo que le permite asumir los roles más variados, ahora un comedia donde explota todos sus dones, su talento, su creatividad y, por qué no, su capacidad de improvisación.
 
Un anciana, quien a los 82 años de edad tiene ilusiones hasta para tener un novio de origen argentino, de 69 años. Una octogenaria que todos los días se levanta a las cuatro de la mañana para preparar la comida que incluye una ración para su hijo Jaime, a sabiendas que si bien le va sólo recibirá una llamada telefónica para saber su estado. Sin embargo, un día recibe la visita de su vástago, la sorpresa es doble: ver a su ser querido y recibir la noticia de que éste quiere vender el departamento donde vive porque atraviesa por una situación económica difícil. El título de la obra es Conversaciones, de Santiago Carlos Oves, es literal -versión teatral de Jordi Galcerán-, el diálogo entre una madre y su hijo. Pláticas que rememoran momentos de la infancia y juventud de Jaime, la pérdida del marido-padre, la mala relación con su nuera y la bruja de su suegra. Parlamentos inmersos en una forma sencilla de pensamiento, pero profunda con relación al fondo. Un hijo que se debate entre el amor por su progenitora y la necesidad; una madre que se desliza entre la indiferencia que pretende demostrar ante el hecho y la triste realidad del problema.
 
En el segundo acto, la obra da un giro inesperado, místico, que conlleva a... El humor invade la mayor parte del texto. Las reflexiones están a la orden del día: estabilidad aparente, miedo a quedarse sin nada si se tiene y miedo si no se tiene nada a perder la ilusión. Las ideologías y teorías de Freud y Marx son parte del subtexto. Sentimientos profundos de ambas partes. Tenacidad, terquedad y comprensión. Evasión del tema, el humor como antesala de lo que parece inevitable... 
 
Meche, como le dicen sus seres queridos y amigos, está soberbia, tiene una gracia natural impresionante, a pesar de que la mayoría, al menos en  mi caso, la recordamos en papeles de carácter. Una fina comedia enmarca el homenaje que la Compañía Nacional de Teatro y la comunidad artística le rinde a uno de los baluartes del quehacer escénico nacional. Un texto que pareciera fue escrito especialmente para ella, con dedicatoria; un texto que ella eleva a su máxima potencia, sin prepotencia sino con la humildad de quien alcanza el reconocimiento de los compañeros y público, por su entrega y amor al teatro.
 
No menos importante en esta puesta en escena su compañero Roberto Soto, un actor al que he tenido oportunidad de seguir desde sus inicios, sin bien desde temprana edad demostró talento, algunos no se imaginaron hasta dónde llegaría, yo creo que aún está por venir lo mejor de él, sin embargo con lo hecho a la fecha ya ocupa un  lugar importante en el medio teatral. Meche y Roberto están bajo la batuta de Martín Acosta, un gran director, experto en teatro intimista. Su propuesta es digna de admiración. Optó por una escenografía realista -raro que en montajes actuales haya una en forma-, diseñada por Sergio Villegas, el patio trasero de un departamento y la cocina del mismo; en el primer acto el patio ocupa el primer plano y en el segundo la cocina. La iluminación está a cargo de un joven que ya es reclamado para grandes proyectos, Matías Gorlero.
 
Reza el programa de mano: "Conversaciones es una obra sobre las madres. Y sobre los hijos. Pero también es una obra sobre el tiempo. Hay un día en que se agotan  las grandes revelaciones, los sueños se desploman, las verdades son insuficientes. Entonces  el azar te guarda una conversación. (Martín Acosta) Todo esto y más en un deleite hilarante, en el Teatro Orientación, del Centro Cultural del Bosque (Ciudad de México), los jueves y viernes las 20:00, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 horas, hasta el 15 de diciembre.
 
Noviembre 2013

ALEJANDRO JODOROWSKY PRESENTÓ SU VERSIÓN ESCÉNICA DE PSICOMAGIA


Por: Alejandro Laborie Elías

El ser humano es complejo por naturaleza. La psicología y sus representantes pueden establecer principios universales de comportamiento, sin embargo, cada ser es único e irrepetible, las causas que llevan a una persona a comportarse de tal o cual forma son diferentes, las consecuencias por ende y los tratamientos normalmente son individuales, claro, sin pasar por alto que hay terapias de grupo con logros destacados, como pueden ser los de Alcohólicos Anónimos. Cristóbal Jodorowsky asume algunas conductas, como la problemática para relacionarse con los semejantes a quienes se les ve como contrarios o enemigos y la dificultades de encontrarse con sí mismo. El autor-director creó y montó su texto a partir de Psicomagia, escrito por su padre, Alejandro Jodorowsky, la propuesta se intitula Padres, madres, hijos e hijas.

Iniciemos por qué es Psicomagia: Es el nombre que el escritor chileno Alejandro Jodorowsky da a una técnica por él ejercida de supuesta sanación espiritual. Si bien afirma resolver conflictos psicológicos y hasta somáticos, no es una técnica científica ni contrastada. Así mismo, según sostiene el autor, por el momento solamente él y algunos miembros de su familia la pueden ejercer. De acuerdo con éste, hunde sus raíces en el chamanismo, el psicoanálisis y el efecto patético del teatro. Afirma que se basa en la premisa de que el inconsciente toma los actos simbólicos como si fuesen hechos reales, de manera que un acto mágico-simbólico-sagrado podría modificar el comportamiento del inconsciente ,y por consiguiente, si estuviese bien aplicado, curar ciertos traumas psicológicos. Estos actos son "diseñados a medida" y se prescriben después de que el "psicomago" analice las peculiaridades personales del consultante e incluso estudie su árbol genealógico. La psicomagia no sigue un camino científicamente válido para la construcción y defensa del conocimiento que propone. El mismo Jodorowsky reconoce que no se sitúa “en el terreno científico”. (Datos tomados de Internet)

En el texto de Cristóbal se puede leer que la autoreflexión -asistida por el psicomago- el análisis de sí mismo, pueden ser un camino, una opción, porque siempre hay la esperanza de sanar, no hay un camino único, son varios, la cuestión es si el escogido es el correcto. A través de 14 personajes se plantean problemáticas como el que se masturba empedernidamente, cualquier motivo es bueno; la traumada por el volumen de su estomago (panzona); el tipo que se cree invisible, en el sentido de pasar desapercibido frente a los demás; la indecisa, que a la postre no hace nada o quien se aterra con el paso del tiempo (la edad), entre otros casos.

Los 14 personajes desfilan por el escenario, con su nombre al frente de sus cuerpos -carteles que recuerdan a Brecht-, después renuncian a sus nombres arrojando al piso los cartones y ocupan su lugar en igual número de sillas -únicos elementos escenográficos- colocadas en un semicírculo. La mayoría se levanta y pasa al frente del escenario, de acuerdo al turno asignado para plantear su caso al público -siempre se dirigen a éste-, textos inmersos en el humor. Según Cristóbal se trata de una tragicomedia, en la que teatro y flamenco se entrelazan para dar paso al tratamiento de las diversas problemáticas humanas, pretendiendo que el espectador se identifique con alguna de ellas. Difiero un poco con el director, el montaje como tal se acerca más a la farsa que a la tragicomedia y el humor está más en las actuaciones que en las palabras, de hecho hay varias escenas donde cada quien puede pensar lo que desee. Desde mi particular punto de vista, más que una puesta en escena se trata de un espectáculo en el que se tratan de combinar las dos disciplinas artísticas.

Hay varios momentos con atractivo estético visual, creo que más que concientizar o pretender que la gente se vea en algunos de los casos, el resultado final es una especie de divertimento, la gente ríe con singular alegría, pero el contenido, más el bien el fondo de lo escrito por Jodorowsky padre, se diluye. La propuesta de su hijo recuerda, al menos a mí, la dirección del primero de El juego que todos jugamos, lo anterior me da elementos para pensar que el hijo, tal vez inconscientemente, trata de emular las glorias de su padre, lo cual es casi imposible, pierde originalidad y se convierte en un imitador. Un espacio sin ningún elemento, lo verdaderamente valioso del espectáculo es el cuerpo actoral, son quienes dan vida a la farsa; los bailadores excelentes, acompañados por un grupo de músicos en vivo. Cristóbal se apoyó con una musicalización de temas selectos que incluyeron temas de Mozart, Cri Cri, Consuelo Velázquez, Roberto Carlos, entre otros, lástima que por momentos las interpretaciones -en off- "taparon" las voces de los actores y no se entendió parte de lo dicho

El Teatro de la Ciudad de México, fue la sede de las dos presentaciones que se llevaron a cabo en la capital de la República Mexicana. La respuesta del público fue escasa, un teatro semivacío, al menos en la primera función, una ovación tibia, más bien alimentada por los paleros e invitados especiales. Finalmente no cumplió con las expectativas porque no había muchas. Sé, de ante mano, que más de alguno dirá que presenció una puesta en escena memorable, tal vez por el apellido que antecede el espectáculo, pero lo cierto nada para guardar en la memoria teatral. Quedo a la espera de las críticas y ataques de los que seré objeto por tan osada nota. Amén.

 
BRUJAS, APARECIDOS Y LEYENDAS
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Una expresión por demás socorrida en el medio teatral es "esto sí es teatro mexicano". Se usa cuando estamos frente a un texto, una dirección, producción y actuaciones concebidos por compatriotas. Sin embargo, creo, comentaré sobre una actividad surgida de un taller impartido por la dramaturga, directora, actriz, investigadora y maestra Sonia Enríquez González, que ha dado como resultado más de 60 obras, todas escritas por gente del pueblo, quienes comparten historias, mitos y vivencias propias o de sus ancestros, que se han conservado oralmente y ahora se preservarán en el tiempo en blanco y negro. Se ha hecho una selección de textos de los primeros seis ciclos de los talleres en un tomo intitulado Brujas, aparecidos y leyendas. Antología de obras de dramaturgos comunitarios, bajo el sello de la editorial Libros de Godot, que se puede considerar como la manifestación más pura del denominado Teatro Mexicano.
 
El ciclo de Dramaturgos Comunitarios Mexicanos -explica Sonia Enríquez- se originó en 2005. Las obras incluidas en el presente volumen son una selección de los más representativo de sus participantes: amas de casa, estudiantes, maestros, comerciantes, prestadores de servicios...habitantes de poblados del Estado de México y de la capital del país. "Mientras las narraciones tradicionales de la región han sido fuente de inspiración para los dramaturgos comunitarios, las puestas en escena son espejos que devuelven al público de la región, y de otras partes de la República Mexicana, su imagen y sus palabras, reflejan sus modos de vida, su fe y sus temores. Son ecos de su propia tradición. Año con año los espectadores se reúnen en la plaza, en el bosque, el camposanto, el ex convento o en parajes desolados. Así cobran vida las historias que constituyen algo más que la tradición repetida por la oralidad de los volcanes: se recogen los frutos que brotan del corazón de las comunidades".
 
Los talleres -y las puestas en escena- se han llevado a cabo en Amecameca, con autores procedentes del lugar, Ozumba y la Ciudad de México, en esta última bajo el título de Ecos de Dramaturgos Comunitarios. Edgar Vera, impulsor incansable de los talleres y montajes- explica, en la presentación del libro, que mito y religión se sustentan en el lenguaje. Lenguaje, mito y religión son metáforas de la realidad, su esencia es simbólica, forman la imagen del mundo, de cada sociedad. La tradición oral tiene que contar con la memoria. La modernidad y los medios de comunicación con su concisión y laconismo, han desdeñado esta tradición que amenaza con desaparecer. ¿Será la era de la amnesia?
 
"Lanzar la tradición al olvido es tanto como desterrar el alma de un pueblo. Espejo del hombre, la oralidad es reflejo de 'lo otro', es un nosotros, un todos; en ella nos reconocemos, nos religa, nos vuelve a unir para saber quiénes somos. Pero también es un medio de conocimiento, cohesión y transformación de la realidad comunitaria... yuxtaposición de creencias, historias, magia, leyendas... todo recogido y bordado con el hilo conductor del mito y la religión.", asegura Edgar.
 
Por su parte, la maestra Sonia explica que rituales campesinos, figuras populares y murmuraciones, magia, hechizos, tradición y antihistoria, fueron narrados y adaptados al teatro por los participantes (talleres). La mayoría han estudiado, al menos, el bachillerato, muchos de ellos son amas de casa, algunos. los menos, tienen estudios profesionales: "Estudios que no han socavado su fe, fe no adquirida, sino en su sencillez heredada; creencias y herencias que hoy adquieren su voz, letra y diálogo en su teatro mítico, legendario y antihistórico. Los dramaturgos comunitarios son guardianes de la narrativa popular, custodios de nuestro pasado, de nuestro presente. Historias para ser degustadas y compartidas a través del teatro. Si las compartimos, quizá algún día seamos mexicanos no por geografía política, sino porque nos conocemos, reconocemos e identificamos".
 
El propósito de la maestra Enríquez y su grupo de colaboradores es contar con sedes alternas -además de Amecameca, Ozumba y Distrito Federal- en varias entidades federativas. Su esperanza es que la gente de distintas partes de la República Mexicana se conozca en su esencia por medio de la dramaturgia comunitaria, arca abierta que resguarda y prodiga el gran tesoro nacional; las historias de nuestros vivos, de nuestros muertos, de los inmortales y de algunos vivales.
 
Octubre 2013
SIN LA MALINCHE HERNÁN CORTÉS NO HUBIERA PASADO A LA HISTORIA
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
La historia de México, como la de cualquier parte del mundo, tiene un sin fin de versiones, según quien la escriba, de acuerdo al bando al que o cree pertenecer, su idiosincrasia, su cultura y todo lo que se quiera agregar. En la sede del Museo Británico Americano en México, una iglesia anglicana prácticamente en ruinas, ubicada en el centro de la Ciudad de México, se representa Malintzin, de y dirigida por Luis Santillán. En este caso el dramaturgo propone que la Malinche, como se le conoce popularmente, fue fundamental en las tomas de decisión de Hernán Cortés, es más, sin ella él no hubiera pasado a la historia, su nombre no estaría en los anales, al menos en las condiciones que hoy conocemos.
 
Un texto fundamentalmente didáctico, desde el inicio se le hace saber al público el número de hombres y el tipo de armamento con el que contaba el español para la conquista de la Gran Tenochtitlán. Desde la llegada de Cortés a la isla de Cozumel hasta la captura de Cuauhtémoc, la matanza de Tlatelolco y la caída de la ciudad que vio el engrandecimiento de los aztecas. Por momentos se tiene la impresión de estar en una conferencia magistral sobre el tema. Datos y más datos, interpretaciones, diálogos surgidos de la mente del dramaturgo, eso si con una excelente estructura, sin embargo más narrativo que dramatúrgico, al menos desde la escritura.
 
Por otra parte, la puesta en escena es atractiva e interesante por si misma. Luis Santillán opta por un espacio completamente vacío, literalmente no hay nada, absolutamente nada, es el minimalismo llevado a sus últimas consecuencias; un vestuario atemporal y un maquillaje sugerente: los "penachos" con sus engalanadoras plumas están en los ojos, como si se tratara de pestañas postizas con una simbología específica. Tres actrices dan vida a una serie de personajes de nuestro pasado precolombino. Tres muchachas adquieren el rol de narradoras, hacen realidad los diálogos y conmover con algunos monólogos breves.
 
El director más que marcar un trazo escénico teatral, se vale de movimientos corporales, en un amplio sentido se trata de una coreografía muy bien lograda, un atractivo plástico innegable; el lenguaje poético de los cuerpos son más expresivos, en ocasiones, que el propio texto. Tres jovencitas que se entregan en cuerpo y alma, su prioridad es dar todo de sí, encarnar una parte fundamental de la historia que a fin de cuentas es fundamento de lo que hoy es el México contemporáneo. Alexa Martín, Melanie Borgez y Guiureni Fonseca, son quienes sacan adelante la narrativa de Santillán, además de sus pulcras y precisas coreografías, incluyen movimientos casi de corte marcial -se podría suprimir el casi-, sus voces dan el aliento estético a sus cantos, incluye el cierre con el Padre Nuestro. Actrices poco conocidas en el medio, sin embargo, como suele suceder, con más talento y entrega que muchas de las famosas.
 
En verdad da gusto asistir a una puesta en escena que reúne las cualidades antes mencionadas, en un museo de sitio que por sí mismo es un atractivo, un grupo creativo hace que valga la pena por un día olvidar los teatros formales de las instituciones públicas o del sector privado, para disfrutar de un teatro muy mexicano. Quienes deseen darse esa oportunidad la cita es en el Museo Británico Americano, ubicado en la calle de Artículo 123, No. 134, en el Centro de la Ciudad de México, los sábados 16, 23 y 30 de octubre, a las 18:00 horas.
 
Octubre 2013
 
EL EROTISMO EN SU MÁXIMA EXPRESIÓN EN UNA RARA VERSIÓN
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Verónica Musalem, dramaturga poseída por la pasión, lleva el erotismo a su máxima expresión en Los perdidos de la Isla San Luis, bajo una rara dirección de Lydia Margules, quien antepone al titulo Estación en movimiento 1.7, 1.8 y 1.9. Con relación a la primera no hay mucho que agregar, el conjunto de su obra, en mayor o menor grado, está imbuida por el erotismo, sin embargo en esta ocasión no de forma sutil o velada, por el contrario abierta y directamente se lanza al tema, a través de un triángulo amoroso que se marca al principio, aunque a medida que la trama avanza se va diluyendo. Respecto a Lydia, en su oportunidad con ocasión del estreno de Invitación al silencio, di cuenta de que sus propuestas son irreverentes, retadoras y desafiantes respecto a los convencionalismos, el montaje lo definí como el "teatro más raro de México", imposible limitarse a bueno o malo.
 
La autora ofrece un texto que habla sobre la migración, pero no como movimiento socioeconómico, esto es, por ejemplo, de los mexicanos que cruzan la frontera hacia los Estados Unidos o por razones políticas en zonas con conflictos bélicos, más bien se aboca al migrante que al transitar hacia otros lares debe asumir y adaptarse a otra cultura, idioma e idiosincrasia. Una obra más bien conceptual que anecdótica, a pesar de estar basada en vivencias de la propia Verónica, de Lydia, integrantes del reparto y de otras personas entrevistadas por la primera. Personas que llegan a adquirir la nacionalidad del país que las acoge, legal o ilegalmente, hecho que les permite la posibilidad de ver como extranjeros a otro grupo de seres humanos que no gozan de los beneficios que lo anterior acarrea.
 
Por su parte Lydia antepuso al título Estación en movimiento 1.7, 1.8 y1.9, porque esta es la versión número siete que hace del texto de Verónica, en la sede Carretera 45 Teatro; las ocho y nueve se llevarán a cabo en El Bicho y en El Milagro. Tuve a bien asistir a la primera, hace aproximadamente un año en Lab 13, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, se presentó como una lectura dramatizada -casi una puesta en escena- y en honor a la verdad el trazo de la directora era de una vitalidad impresionante, el movimiento de los actores atrapaba y daba una fuerza a las palabras concebidas por la autora, conmocionaban al público. Desconozco por qué Lydia cambió drásticamente y ahora opta por un trazo semilento, el desplazamiento de los actores sigue vigente pero el cambio de ritmo no le favoreció a la propuesta; desplazamientos, por momentos, casi marciales, en otros dan la sensación de pasividad activa, nostalgia esperanzadora, de quietud en movimiento, si se permite las expresiones.
 
Retomando el texto, autora, directora y elenco han vivido o viven el fondo lo escrito; dos mexicanos que viven en Europa y una argentina con siete años radicando en México, Lydia de origen polaco y español-ruso, Verónica oriunda de Oaxaca con prolongadas estancias en París. Sin embargo, a fuerza de ser ser repetitivo, se  trata de algo conceptual no anecdótico, de un tema general no particular, de varias historias,  se entrecruzan, dan como resultado un todo. Un triángulo amoroso que incluye el amor de un homosexual por una mujer, seres que deambulan con sus historias a cuestas, abrazados a unas maletas que bien pueden ser  su patrimonio existencial. Si el  erotismo brilla en todo su esplendor, no podía faltar el mitológico Cupido, hijo de Venus, con sus flechas de oro...
 
Lydia opta por un montaje super intimista, los actores de deslizan a escasos centímetros de los espectadores, los rozan física y emocionalmente. Cuadros donde un actor dice sus parlamentos y otra hace las veces de eco (réplica), no hay escenografía. Loable el trabajo de la directora, sin embargo hay un problema: las palabras, las frases, las oraciones, las ideas, se susurran la mayor parte del tiempo, lo que las hace inaudibles en varios momentos, no a los espectadores colocados en un espacio tipo pasarela, pero si para los que están en el "graderío". La dirección pasa por alto que hay alguien que está espiando a los que se desbordan en el erotismo, quién es, quien sabe.
 
Personajes que se duelen ante la lejanía; historias fantásticas y soberbias ante el amor; ver y pensar  qué se puede hacer con el dolor; vivencias de exilio, se sabe donde se nace, no dónde se va a morir; humanos que quieren un lugar y éste es el otro. Verónica y Lydia hacen una perfecta mancuerna. Mis respetos para la primera que "suelta" su obra, la pone en manos de la segunda, quien  convencida de que su teatro es para un público reducido continúa retadora frente a lo tradicional, por ello lo del teatro más raro de México. Con Lydia no hay más que de dos "sopas": se sale del lugar alabándola o diciendo pestes de ella; un teatro novedoso, de vanguardia o el antiteatro en todo el sentido de la palabra.
 
Si usted es de los que aceptan retos de tal naturaleza y riesgo, Los perdidos de la Isla San Luis, se presentará hasta el 1 de noviembre en Carretera 45 Teatro; del 15 de noviembre al 1 de diciembre (viernes a domingo) en El Bicho y del 5 al 15 de diciembre (jueves a domingo), en El Milagro. (Todos en  la Ciudad de México).
Octubre 2013

DAVID TORT PRESENTA COMEDIA MUSICAL DEL MIEDO



Por: Alejandro Laborie Elías

Llegan los días de fantasmas y muertos, el teatro no deja pasar la oportunidad de aprovechar la ocasión y ofrecer alternativas, tal es el caso de la comedia musical del miedo Dr. Jekyll. Monstruos, en la que se dan cita los más famosos y aterradores personajes inmortalizados por la literatura y la cinematografía: Drácula, Jekyll y Hyde, Igor, el Hombre Lobo, Frankenstein, La Llorona, una brujas y una momia (en este caso muy sexis). La producción y puesta en escena son netamente mexicanas; las letras y texto dramático son de Víctor Civeira, música y dirección escénica de David Tort. 

Para los amantes de los musicales inmersos en la parafernalia, esto es, de las producciones multimillonarias tipo OCESA, no hay nada, o casi nada, que los pueda atraer. En este caso se trata de un montaje modesto, pero digno, destacando el maquillaje y el vestuario, en verdad los monstruos se ven como nos los hemos imaginados los lectores de las novelas de terror, principalmente de la segunda mitad del siglo XIX o, al menos, la visión mental que nos han impregnado a través de las cintas cinematográficas, que en su mayoría han desvirtuado la esencia de los literatos para hacer versiones hollywoodescas.

Tort, y Civeira ubican la anécdota -un poco ingenua para estos tiempos- en un castillo, residencia de Jekyll, quien está obsesionado por obtener un elemento que se encuentra en la sangre de los invitados -los famosos monstruos-, una velada que deberá ser inolvidable, para ello deberá asesinarlos, de acuerdo a la fama y nobleza del conjunto. Llega la noche esperada, sin embargo, Belinda, hija de aquel, le da un giro inesperado a la historia y... Una propuesta que en ocasiones se aparta de su cometido, no hay suspenso ni terror -ni un niño se asustaría, tal vez con el vestuario y maquillaje pero no con la trama-, el texto y la puesta están cimentadas en el humor, en las más de las veces bien logrado; el público ríe y... vuelve a reír, lo cual se agradece en esta época donde los legisladores son los que en verdad nos espantan con sus reformas fiscales. Después de la anterior desviación por mi parte, es una buena oportunidad para reconocer el trabajo de personas que se esfuerzan, tercos del quehacer teatral, quienes con escasos recursos y gran voluntad producen con la esperanza de obtener respuesta a través de la taquilla, siempre con la posibilidad de recibir un sustote por el monstruo de la ausencia.

Mi mejor deseo sería apoyar a esta gente entusiasta, lamentablemente ninguno de los integrantes del elenco canta, ni el propio Tort, -además participa como actor- a pesar de su amor por los musicales. El teatro abocado a este género requiere de cantantes que sepan actuar o de actores con capacidades vocales, en este caso, en términos generales, ni lo uno ni lo otro. Por ejemplo, Mauricio Roldán -hijo de Lupita Sandoval y Fred Roldan- sobresale en su actuación, simpático y serio, según lo exige el personaje de Igor, sin embargo cuando tiene que cantar, no hay ni por donde reconocerlo; otro caso lamentable es el de Ana Díaz, genial en sus diálogos, en sus movimientos corporales, en cada momento produce la hilaridad, hasta cuando le dice a su padre. Jekyll "no vas a cantar verdad", lo que produce la carcajada del respetable, más que parte del texto parece un temor real y como resultado el actor Eduardo Espíndola aterroriza a los presentes, éste provoca pánico cuando "entona" los temas. Lo más destacado, son los números que incluyen a toda la compañía, el grupo resalta en conjunto y oculta todas las deficiencias individuales. El cuerpo actoral lo integran: David Tort, Eduardo Espíndola, Mauricio Roldán, Jimmy Tort, Germán Gastelum, Sof Díaz, Elena Chamorro, Mariela Ca Pe, además de otros alternantes.

Sin embargo, la propuesta es atractiva a partir del hecho de que hay mucho humor, es una buena ocasión para divertirse, olvidarse de los problemas cotidianos y, lo más importante, apoyar al grupo de emprendedores que arriesgan su patrimonio con el deseo de agradar. La cena del miedo se lleva a cabo en el auditorio Ismael Rodríguez, ubicado en Sonora 13, colonia Roma, en la Ciudad de México, los sábados a las 17:00 y domingos a las 17:00 y 19:30 horas, hasta el 24 de noviembre.

Octubre 2013

¿Duelo? ¡ Conjunción astral¡
¿Duelo? ¡ Conjunción astral¡
 
 
 
 
HÉCTOR BONILLA Y BRUNO BICHIR SE CONSAGRAN EN EL VESTIDOR
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Unos días antes del estreno, transitaba por la avenida Mariano Escobedo, cuando por casualidad dirigí la vista al Foro Cultural Chapultepec cuya marquesina anunciaba El vestidor, de Ronald Harwood, con un elencazo encabezado por Héctor Bonilla y Bruno Bichir, acompañados por Verónica Langer, Pilar Ixquic Mata y Arturo Reyes, entre otros, bajo la dirección de Alberto Lomnitz. Nombres de primer nivel del quehacer teatral nacional, una garantía de un montaje inevitable de ocupar un lugar prioritario en la agenda. En mi caso personal no frecuento mucho el denominado teatro comercial y por lo mismo las invitaciones que me hacen son escasas, sin embargo, mi inquietud era tan grande que prontamente me puse en contacto con Verónica, de forma inmediata atendió mi solicitud y tuve la oportunidad de asistir el primer día de la temporada, antes del paseíllo por la "alfombra roja", me interesaba ver la puesta en escena, a los verdaderos actores que libran la batalla en el escenario, no a los que se pasean frente a las cámaras de televisión y creen que son estrellas, las más de las veces "estrellados", pero en fin, mi sueño se logró.
 
De lo más grato que hay en la vida es cuando los sueños se convierten en realidad, estar en una butaca y alcanzar el éxtasis, disfrutar de dos grandes actores, dando todo de sí, nuevamente su consagración. Héctor y Bruno están en un nivel donde ya no hay que demostrar nada, todo lo han hecho, todo lo han conseguido, en la actualidad sólo incrementan sus aportaciones histriónicas al teatro -también lo han hecho en la cinematografía y en la televisión-, dos monstruos, bajo la dirección de Alberto, con base a su talento, esfuerzo y tenacidad se ha colocado como uno de los grandes representantes de la dirección escénica, penetró, por su inteligencia y creatividad, en el "establo de las vacas sagradas", difícil romper la cerca, pero al final el público que es quien en verdad tiene la llave del "corral", lo adoptó y hoy lo reconoce con su presencia en sus puestas en escena.
 
No cabe duda que la vida es una rueda que gira, esto viene a colación porque hace unas tres décadas tuve la oportunidad de ver esta obra, con los roles principales a cargo de Ignacio López Tarso y el propio Héctor Bonilla, en esa ocasión el segundo hacía el papel de "Norman" -ahora a cargo de Bruno-, en esta nueva versión Bonilla interpreta magistralmente a "Su Señoría". A fuerza de ser sinceros, es un duelo a muerte entre Héctor y Bruno, no es una competencia por ver quién es el mejor, ambos están inmersos en sus personajes, se complementan, se conjugan para dejar en claro que aún el teatro comercial se enaltece y puede estar en el ámbito de lo mejor que se presenta en la Ciudad de México, claro gracias a histriones como los que hoy nos ocupan. Tampoco se puede pasar por alto que se trata de una obra para que sobresalgan los dos actores que tienen los roles principales, el resto son circunstanciales, al menos en principio, porque cuando se habla de Verónica, Pilar y Arturo, lo circunstancial se vuelve fundamental.
 
Verónica es una actriz de carácter, su seriedad, profesional, la hacen una excelente intérprete de comedia; Pilar lleva a escena su gracia natural y sus intervenciones son tan buenas cuando están inundadas por el humor como cuando las aguas corren por el melodrama, ambas, cada una en su estilo enriquecen la propuesta del dramaturgo y del director. Arturo, maravilloso como Geoffrey, sobre todo en un canto a capela que el público le reconoció con una ovación al termino de la escena. Bruno impresionante cuando dialoga con "Su Señoría", lo interesante es que él habla y se contesta sólo. Héctor, de principio a fin, extraordinario, es tan versátil, que sin exagerar, hace lo que quiere y cualquier papel es pan comido para él. El resto del reparto lo conforman Andrea Riera, Alfonso Bravo y Cristóbal García-Naranjo.
 
El director y principal actor de una compañía abocada a las obras de Shakespeare, enfermo y en el ocaso de su carrera y de su vida, se  enfrenta a la posibilidad de dar o suspender la función del Rey Lear. La trama sucede una noche, en plena Segunda Guerra Mundial, bajo el bombardeo de la aviación nazi. Su vestidor -responsable de ayudarlo a maquillarse y vestirse de acuerdo a la obra en turno-, lo anima, lo sigue religiosamente, lo endiosa, se enfrenta a todos los que dudan de su mentor, lo motiva, enfrenta a todos los que ya no creen en él, sin embargo al final... Teatro en el teatro. Un texto serio inmerso en el humor fino; texto en apariencia ligero y sin embargo profundo, aborda una parte medular de las compañías de teatro y las penurias que sufren sus integrantes, aquello que se disfrutó pero queda la duda si valió la pena.
 
El vestidor (The Dresser), a fuerza de ser repetitivos, es la oportunidad de apreciar la consagración de dos pilares de la actuación nacional, quienes quieran cumplir su sueño como en mi caso, la cita es en el Foro Cultural Chapultepec, de La Ciudad de México, los viernes a las 18:30 y 21:00, sábados a las 18:00 y 20:30 y domingos a las 17:15 y 19:15 horas.
 
Octubre 2013
APLICACIÓN Y DESARROLLO DEL DRAMA HOLISTA
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
"El drama holista es una propuesta que exige al creador teatral una visión multidisciplinaria. Una propuesta que quizás no está diseñada para el artista común, sino para aquel que busca traspasar los límites y entrar en el terreno de la innovación. Que el presente libro sea motivador para una renovación del drama actual, un drama que vaya acorde con los cambios y las revoluciones tecnológicas y deje atrás los postulados decimonónicos que parecen todavía tener vigencia. No es casualidad, pues, que surjan propuestas como ésta, la de Carlos Robles Cruz, que plantea la necesidad de crear un drama de nuestros tiempos en que las distancias se acortan y el contacto global instantáneo con cualquier lugar o persona del mundo es posible. Un drama unificador. Un drama holista". Lo anterior es el texto -escrito por Isis Estrada Quintero- de la contraportada del libro intitulado Aplicación y desarrollo del drama holista, como parte de la colección Memoria y Creación,editado por Escenología.
 
Antes de entrar en la materia propia del volumen, partamos del significado de holística: es aquello perteneciente al holismo, una tendencia o corriente que analiza los eventos desde el punto de vista de las múltiples interacciones que los caracterizan. El holismo supone que todas las propiedades de un  sistema no pueden ser determinadas o explicadas como la suma de sus componentes. En otras palabras, el holismo considera que el sistema completo se comporta de un modo distinto que la suma de sus partes.
 
Edgar Ceballos, director de la editorial, considera que son pocos los trabajos escritos sobre el concepto holista en el arte, particularmente el teatro; un concepto es el de "arte del movimiento en el tiempo y el espacio", acuñado por Carlos Robles Cruz para dar mayor sensibilidad estética a este género. Sostiene que el autor incursiona por los andamios de la creación dramática y escénica, continúa el proceso de la producción y concluye con una particular metodología sobre la disposición del actor para crear personajes que se muevan en un espacio y tiempo determinados, donde todo es contraste y oscilación vital entre lo cómico y lo trágico para representar, por medio de la palabra y el cuerpo, los objetos naturales y las cualidades y matices de ese mundo espiritual y moral que cobra vida ante los ojos del espectador.
 
En el prólogo de la obra, Isis Estrada Quintero confiesa que en una de tanta reuniones que tuvo con Carlos, éste le compartió la noción de que el drama debería ser considerado un arte total desde el momento mismo de su concepción: "No la suma de las partes, sino un acto de creación único y armónico desde el cual fluyeran sus emanaciones -texto, música, escenografía, vestuario, etc.-, hasta culminar con la puesta en escena". Surge la interrogante: ¿Qué es un drama holista? Un drama que contempla el acto de creación como un hecho unificador para la construcción de un holos, no como adjetivo, sino como sustantivo.
 
El propio autor se pregunta: "¿Dónde transcurre la situación dramática? En un espacio-tiempo afectado por todos los elementos técnicos y artísticos, integrados en una síntesis expresiva que los reúne sinérgicamente y los transforma en arte escénico". Agrega que el arte en general es una síntesis expresiva. Los elementos que la conforman son exactamente los necesarios para que exista. El artista ha ido seleccionado poco a poco los atributos adecuados para crear una obra de arte. Una exquisita síntesis expresiva que integra conceptos, ideas, emociones, mucha habilidad creadora y horas de trabajo utilizando los recursos técnicos.
 
El libro está dividido en tres partes, que en palabras del Carlos se sintetizan en: La primera trata acerca de la creación dramática. Una aproximación formulada desde la perspectiva de que el trabajo del dramaturgo es la creación de un texto dramático factible de llevarse a escena. Los personajes son el origen del drama, ellos existen en un ámbito específico y están rodeados del campo semántico adecuado para su existencia. Se ofrecen elementos  para clarificar el concepto situación dramática y se proponen los recursos para elaborar una estructura dramática por medio de unidades de expresión y secuencias dramáticas. Finalmente se describen las características de los géneros dramáticos desde una perspectiva del drama holista.
 
En la segunda parte se exponen los componentes esenciales  para la generación del proceso de creación escénica. Primero se ofrecen los fundamentos de la estructura organizacional en la producción teatral por medio de un organigrama con descripción de funciones. Se narra el proceso de montaje y los elementos fundamentales de la puesta en escena: movimiento, ritmo, creación de atmósferas, composición y metáfora escénica.
 
La tercera está dedicada a la creación de personajes. Se exponen prácticas de entrenamiento y desarrollo de la sensibilidad actoral, así como propuestas para la creación del personaje. Se tratan los temas de la percepción, los límites del ser y se exponen ejercicios para el desarrollo fonético que facilitan la mejora de la expresión oral. Otro tema en este apartado es el relacionado al entrenamiento físico-corporal y la relajación. Además, se presenta una aproximación al desarrollo de la creatividad por medio de prácticas que estimulan la innovación. Finalmente, se exponen estrategias para la creación de personajes.
 
En concreto, este libro es la continuación o segunda parte de Drama holista: arte del movimiento en el tiempo y el espacio, publicado por Escenología en 2006, donde Carlos Robles Cruz resume su propuesta estético-escénica, la cual esta completada en el libro que hoy nos ocupa. El autor es egresado de la carrera de actor por el Instituto Arte Escénico, de la Ciudad de México y de la licenciatura en Arte Teatral de Augsburg College; tiene estudios de maestría en Historiografía y Teorías del Teatro en la Universidad de Minnesota y otra en Psicología Cognitiva en Lacrosse University.
 
Octubre 2013

LA COMEDIA INVADE EL FORO SHAKESPEARE CON LA NUEVA EDICIÓN DE TEATRO BREVE

 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
La risa, una de las manifestaciones exclusivamente humana, lo más gratificante del mundo hilarante, a tal grado que estaríamos dispuestos al sacrificio total por prolongar esos momentos, como reza el refrán "estoy que me muero de la risa". El teatro, prolongación en un escenario de todo lo que rodea a la persona, en esencia o circunstancial, no es ajeno a esta condición intrínseca, por ello la comedia como género da rienda suelta, permite y obliga, a disfrutar y vivir momentos alegres, además cuando una obra está bien escrita y estructurada, el cometido se cumple fielmente.
 
Este género, resurgido en España, vuelve por sus fueros, en un formato novedoso -pero antiguo ya que existe desde la época isabelina de Shakespeare o el Siglo de Oro español con Miguel de Cervantes Saavedra quienes escribieron obras cortas-, al que hoy se le denomina Teatro Breve. Éste consiste en presentar en una sola función varias obras de pequeño formato, con una duración de alrededor de treinta minutos máximo. Una de las ventajas de la modalidad es que los dramaturgos van directo al tema, despojan sus escritos de la paja. Podrá gustar o no, lo importante es que el público no queda esclavizado durante horas a su butaca, lo cual se agradece infinitamente.
 
En la edición correspondiente a 2013, participan cuatro textos, de igual número de autores, la diferencia con las anteriores ocasiones es que ahora todas están bajo la responsabilidad de un sólo director: Enrique Singer. Los títulos y dramaturgos, reunidos bajo el título genérico Prohibido desear, son: El verdugo y el condenado a muerte -un juego de cerebros, uno de ellos tendrá que morir-, de Efrat Steinlauf; Eva y Adán -conflicto que invoca y convoca a terceros para dirimir el precio del placer-; de Jacobo Levy, La paloma de la paz -en un juego de cartas y sentimientos, se elevan las apuestas y los estados de ánimo-, de Hugo Yoffe y ¡Despierta, oigo ruido! -los miedos y temores de  una pareja ante la inseguridad que vivimos, de Tomás Urtusástegui.
 
Todas por demás interesantes con relación a su temática y más de alguna rayando en la farsa. Es interesante el caso de La paloma de la paz, que tiene un inicio intrascendente, cuatro tipos -un psicólogo, un religioso moralista, un mantenido y un divorciado por infidelidad de su esposa- jugando poker y vociferando toda clase de albures, unos de lo más corriente y vulgar, los menos con ingenio, sin embargo a medida que transcurre la minitrama, empiezan una serie de disertaciones sobre diferentes rubros de la condición varonil, la reflexión va acompañada de la hilaridad.
 
El cuerpo actoral -ninguno participa en las cuatro obras- está integrado por Isabel Piquer, Ricardo White, Héctor Kotsifakis, Juan Carlos Medellín y Roberto Uscanga. Bien en términos generales, aunque en complicidad con su director hay momentos que exigirían profundizar más en el género de la comedia, esto es, aprovechar más la oportunidad de hacer reír a la gente. Sin embargo, cumplen con creces su cometido y la gente sale más que satisfecha.
 
Cabe destacar el diseño de escenografía e iluminación de Edyta Rzewuska, a excepción de la primera que tiene su propio espacio escénico, el resto se llevan a cabo con un "ciclorama", dividido en tres partes, una para cada montaje. Sin llegar al apagón, más bien una breve penumbra, Enrique pasa de un texto al otro, los propios actores se encargan de los cambios de mobiliario y utilería.
 
Un grata recomendación, sobre todo para quienes desean pasar un día teatral lejos de la filosofía dramatúrgica, esa que requiere haber leído la Suma Teológica, de santo Tomás de Aquino, para entender, en este caso, por el contrario, sí hay aspectos en que meditar, sin embargo lo más importante, una hora con veinte minutos para reír. El encuentro con Teatro Breve, es en el Foro Shakespeare, de la Ciudad de México, los jueves, a las 20:30 horas, hasta el 19 de diciembre.
 
HILARANTE Y PROFUNDO MONTAJE DE LOMNITZ EN INMIGRANTES CON HABILIDADES EXTRAORDINARIAS
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Siempre he lamentado tardar en asistir a un montaje, sobre todo cuando importantes representantes del quehacer teatral se dan cita en un mismo escenario, como es el caso de Alberto Lomnitz, al frente de un gran reparto, con un texto hilarante y profundo en la temática que aborda, intitulado Inmigrantes con habilidades extraordinarias, de Saviana Stanescu.
 
Después de innumerables invitaciones y recordatorios, tuve la posibilidad de acudir al teatro La Capilla, donde un grupo de cuatro actores convierten el texto en un deleite. La trama como lo suguiere el título trata sobre la condición, vivencias, padeceres y penurias, con alguna que otra alegría, de los que se deciden por el famoso "Sueño americano".
 
Un dueto, hombre y mujer, de payasos de origen ruso son amenazados con la deportación, se tienen que separar y cada uno seguir por su propia cuenta. Por otra parte, una dominicana con residencia en lo Estados Unidos y y nacional de aquel país, se interrelacionan con los europeos y comienzan una serie de situaciones hilarantes, pero, reiterando de una gran profundidad sobre el tema y sin descartar los abusos que comenten y, por desgracia, el placer que les produce a los agentes de migración provocar la angustia de quienes sólo desean mejorar y superarse en la vida.
 
El elenco está conformado por Olivia Lagunes, Cassandra Ciangherotti, Pedro Mira, y Fernando Bonilla, un excelente grupo que llevan al espectador por caminos de reflexión, pero siempre con la risa por delante. En ocasiones la mejor forma de concientizar a la gente es mediante la comedia, queda en el subconciente el mensaje y por otro lado la diversión que produce un texto bien escrito, siempre pensando que el teatro también debe ser ameno.
 
Del grupo, debo destacar la participación de Olivia, extraordinaria, maneja el humor como pocas, no está delimitada por la comedia, he tenido la oportunidad de admirarla en otros géneros; tiene una facilidad para robarse las puestas en escena, posee una gracia natural envidiable, la actuación se le da en forma espontánea, el escenario es su medio ambiente, conquista con su sola presencia, es una de mis favoritas en el todo el sentido de la palabra.
 
Lamentablemente asistí a la penúiltima fucnión sólo queda la del lunes 23 de octubre, a las 20:30 horas, en el teatro La Capilla. Una disculpa a los integrantes de la producción, pero quise dejar constancia de su escepente propuesta teatral.
 
Octubre 2013
MARTÍN ACOSTA, UN MAGO DE LA DIRECCIÓN TEATRAL EN LOS VECINOS DEL VIOLINISTA
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
En algún lugar aparece la cabeza de una prostituta. Un aspirante a dramaturgo desea escribir una obra, asumir el tema de su asesinato lo delataría. Se relaciona con la hija de la muerta, en ella puede haber otra obra teatral, la escribe, no funciona, el fracaso es total. La vida real, dramatúrgicamente hablando, y el teatro se entrelazan, un final decepcionante. La puesta en escena lleva por título Los vecinos del violinista, de Alejandro Ricaño y dirección de Martín Acosta.
 
Retomaré la cabeza de la presente nota. Martín Acosta es uno de los directores de mi preferencia, recuerdo cuando hizo mancuerna con el dramaturgo Luis Mario Moncada, montajes memorables. Es un experto, un baluarte del teatro de cámara, intimista o como se le quiera llamar cuando el público está a centímetros de los actores. En esta ocasión, Los vecinos del violinista, vuelve por sus fueros, una propuesta digna de su talento, deja al descubierto su capacidad para conmover al respetable y hacer de un texto una obra de arte. Sin embargo, Martín sólo es un director, esto es, no es mago. Con su reputación y dones es demasiado lo que hace cuando cuenta con un grupo de egresados de la Escuela Nacional de Arte Teatral, del Instituto Nacional de Bellas Artes, generación de hace unos tres años, ellos tienen mucho entusiasmo pero grandes deficiencias. Martín es un director con un lugar en los anales del teatro mexicano, de ahí mi admiración de aventurarse con jóvenes a quienes les falta un largo camino por recorrer para ostentar el calificativo de actores.
 
Con tan sólo seis sillas y un espacio rectangular, una especie de pasarela horizontal, el responsable de la dirección escénica lleva adelante el texto de Ricaño, una obra inundada en un tono escatológico. Seres deleznables, victimarios que invitan a asesinarlos, victimas que deben ser asesinadas, personajes sin sentido con la vida, lo malo, humanos que existen, nos rodean, son parte de nuestro entorno, tal vez personas allegadas a las que no hemos identificados como perdedores de la vida.
 
Originalmente la obra llevaba por título Un torso, mierda y el secreto del carnicero, Ricaño escribe una historia de misterio, más bien que intenta ser misteriosa. Creo, a reserva de equivocarme y negarme a consultar en Internet, que es una de sus primera obras. Lo interesante, es que con ella dejó al descubierto el potencial que hoy día nos brinda.
 
No vale la pena mencionar los nombre de los integrantes del Grupo 42, es mi esperanza que un día, al menos de alguno de ellos, mis palabras sean de alabanza, lo único que me resta desearles es que se preparen y logren estar a la altura de un buen director como Martín Acosta, mientras tanto la decepción me abruma. Nuevamente, como en notas anteriores, sé que seré sujeto de las reclamaciones, cómo atreverse a decirle a un grupo de jóvenes que están más verdes que el pasto de los camellones de la Ciudad de México en tiempo de aguaceros.
 
En fin, para los que deseen ver a los "nuevos valores del teatro mexicano", se les espera en el teatro El Milagro.
 
Octubre 2013
QUÉ ES SER MUJER U HOMBRE, DILEMA CENTRAL DE LOS ARREPENTIDOS

Por: Alejandro Laborie Elías
 
Dos personajes, Mikael y Orlando, se reúnen para platicar, cuando rondan los sesenta años de edad, e intercambiar sus experiencias, cómo pasaron de ser hombre a mujeres y revertir el proceso. Un caso basado en la vida real de dos hombres con problemas de identidad de género, por qué tomaron tan drásticas decisiones, las experiencias que afrontaron en su entorno social y, lo más importante, el arrepentimiento por tomar tales opciones.
 
La obra se intitula Los arrepentidos, del dramaturgo sueco Marcus Lindeen. Partió de dos historias reales, una especie de documental, que permiten conocer las consecuencias de la decisión de transformarse en mujeres, primero, después sobrevino el arrepentimiento y volver a ser hombres, a la postre queda claro que no se trata de un problema del sexo con el que se nace, es más bien poder enfrentar su medio ambiente. Sin ser un tratado moralista alrededor del tema, si hay un trasfondo ético y otro psicológico, el subtexto deja entrever que son decisiones producto de la inseguridad, de la incertidumbre sobre lo que se es y lo que se quiere ser, al menos por un tiempo y, fundamentalmente, sobre el fracaso existencial.
 
Un encuentro de dos hombres de carne y hueso. Se reunieron en Suecia, cuya plática fue grabada y posteriormente retomada por Marcus para convertirla en una obra de teatro. Orlando desde joven se vendía a viejos que solicitaban su servicios sexuales; Orlando se operó para ser mejor tratada, pensó que los hombres se comportan mejor con las mujeres. El primero vivió ocho años como mujer, en su vida interpretó dos versiones de sí mismo; el segundo cree que la fuerza no está en un pene sino en el alma. Ambos se preguntan qué es ser normal, hay más complicaciones de fondo, no se limitan a los genitales proporcionados por la naturaleza. ¿Se debe ser honesto con las personas con las que se relacionan cuando se cambia de sexo? Orlando estuvo casada(o) durante once años con un hombre hasta que fue descubierta(o)...
 
Dos grandes del quehacer teatral nacional fueron seleccionados para este planteamiento: Margarita Sanz y Alejandro Calva. Ambos extraordinarios. Sencillamente, sentados frente a una mesa, no hay ningún trazo escénico, unos segundo se levantan para tomar una taza de café. Esto es difícil, solo dos extraordinarios histriones lo pueden conseguir. Las miradas del público van directo a ellos, cualquier falla se detectaría inmediatamente, lo cual por fortuna no acontece. Dos personalidades con características y formaciones diferentes, dos actores que en su momento han sido reconocidos por la crítica y los amantes del teatro. Un gozo verlos con la seriedad que requiere la temática y al mismo tiempo con momentos donde manejan el humor álgido. Al final, con la propuesta dramaturgo-director -dos personajes sentados y dialogando por una hora y media- se necesitó de estos dos grandes del escenario para salir avante de un reto por demás exigente.
 
La dirección de Sebastián Sánchez Amunátegui es minimalista, apoyado con una pantalla donde se proyectan imágenes en retrospectiva de los personajes y fotografías de los suecos reales. Ya alguna vez he mencionado que quienes escribimos sobre los montajes, veremos llegar el día en que omitiremos cualquier comentario sobre las escenografías, parecen conceptos en extinción, al menos en el teatro cultural. Por ello cuando en el programa de mano se lee el crédito de Haria Robledo como responsable del diseño de escenografía, da risa, porque lo más que hizo fue ir a una tienda y escoger la mesa y las dos sillas que están en el escenario.
 
Para más de alguno el  tema será atractivo, para otros punto importante para no asistir, sin embargo, en el fondo hay una pregunta esencial: ¿Qué es ser normal?. No hay respuesta en Los arrepentidos, tal vez al abandonar el teatro se tengan más dudas, por ello es interesante asistir al Teatro Helénico, los lunes y martes a las 20:30 horas, hasta el 10 de diciembre del presente año.
 
Octubre 2013
Ahora esta en el Helénico
Ahora esta en el Helénico
GERMÁN GASTÉLUM DIRIGE TEATRO PARA NIÑOS, EN UN CUENTO DE BRUJAS
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Es indudable que el teatro da muchas sorpresas, por ejemplo asistir al Centro Cultural de la Diversidad y enfrentarse con una dirección de Germán Gastélum a partir de una dramaturgia concebida para niños, mismos que brillan por su ausencia, son los adultos los que se tienen que "soplar" el numerito escrito por Georgina Montelongo, queda claro que es su ópera prima. Un texto de lo más simple, con algunos toques eróticos -sin descontar el amor que le profesa una mujer a otra-, un verdadero cuento, una historia de lo más simple, con un final, moralista, claro, siguiendo la línea de que el bien es el enemigo a vencer.
 
El texto en cuestión se intitula Un cuento de hadas, parte de una serie de seres que habitan en el lugar más recóndito del mundo, donde se reúnen tres brujas jóvenes, aspiran a ganar el derecho de convertirse en uno de los miembros de La Corte Púrpura y dedicarse a propagar el mal. Para lograr el objetivo deben pasar una serie de pruebas, obviamente ganará la más maldita, sólo una puede triunfar. Una de las condiciones es que el trío debe convivir junto por un tiempo. Quien lleve a cabo el acto más cruel será la elegida. En forma velada la perdedora demuestra sentimientos de amor y la ganadora antepone todo para alcanzar su meta. La moraleja es en sentido inverso a los cuentos tradicionales para niños, lo que en la mente de la autora, tan sólo por eso, la convierte en una obra para adultos. Desafortunado racionamiento en una época en que ni los infantes creen en  las brujas.
 
Lo cierto es que Germán realiza un proeza ante la ingenuidad de la dramaturgia. A través de la iluminación, predominando la penumbra, y una musicalización (Bernardo Espadas) por demás acertada, un trazo vivo, alegre, con ritmo, saca avante la puesta en escena; no es una obra de arte ni mucho menos, es lo que le permite el espacio, prescinde de una escenografía formal y recurre a imágenes pictóricas. Si lo anterior es de admirarse, más cuando el "elenco" es deprimente, ninguno de los que dan la cara al público tienen ni la más remota idea de lo que es SER actor, es terrorífico su trabajo, es lo único que alude al título del numerito, tres brujas y dos brujos. Si todos son improvisados, más mala la que representa al personaje que gana la prueba, en verdad es quien realiza el acto más cruel, claro con el público, Daniela Maldonado, que aparte de no ser actriz, su voz es de ultratumba, porque sólo en el averno la escuchan. Espero no me haga un hechizo y sea mi última nota.
 
Para concluir, en qué aventura se metió Gastélum en el Centro Cultural de la Diversidad, con Un cuento de hadas. Funciones los jueves a las 19:00 horas, hasta el 21 de noviembre.
DE LO SUBLIME A LO RIDÍCULO, RENFIELD, EL APÓSTOL DE DRÁCULA
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Es interesante, por no decir que curioso, que en un mismo montaje se den el blanco y el negro, lo sublime y lo ridículo, lo criticable para bien y para mal. Este es el caso de la obra Renfield, al apóstol de Drácula, dramaturgia de Roberto Coria y Eduardo Ruiz Saviñón, quienes incorporan textos de Bran Stoker -autor de una de las más famosas novelas de terror, escrita en el siglo XIX- y poemas de Vicente Quirarte, bajo la dirección del propio Ruiz Saviñón.
 
Para nadie es desconocido que el dramaturgo-director es amante de lo terrorífico, de esos personajes que inspiran miedo, a los que algunos aman y a otros los lleva al pánico extremo. Por ello no es de extrañar que en esta ocasión haya seleccionado a Renfield, quien hace un viaje, en ocasiones como remembranza desde la celda de un manicomio que lo alberga. Va a Transilvania para buscar el beneplácito del ser amado, sentimiento emanado del ser que se admira y al mismo tiempo es quien la puede proporcionar la posibilidad de la eternidad, porque la sangre es la vida, quien la prueba nunca muere. Sin embargo, el agente de bienes raíces regresa a Londres poco menos que orate. Hay que recordar que este singular personaje de la literatura de Stoker es uno de los más atractivos para todos aquellos que en la vida real están fascinados por el vampirismo y sus historias.
 
Pasando al montaje, éste va de lo sublime a lo ridículo. Lo sublime, la puesta en escena de Eduardo. Con sólo una cama en el escenario, un vestuario sui géneris y apoyado con voz en off y el efecto del hielo seco, hace  una propuesta plástica atractiva. Un mundo de neblina, la que envuelve a Londres y la mente del protagónico. Una iluminación que deja la penumbra como parte esencial del unipersonal (monólogo). Con, relativamente, pocos recursos, crea la atmósfera idónea, el medio para que las alucinaciones -disertaciones de un loco- cobren vida en la imaginación del público. Sin embargo, por muy buen director que sea, sólo es eso, un director, no un mago, por ello lo que logra explotar del actor, es de admirarse.
 
El susodicho actor es Guillermo Henry. En verdad es lo ridículo del espectáculo. En ocasiones, ni remotamente caracteriza a un orate, da la impresión de un amanerado; en otras cae de lleno en la declamación del texto -tal vez porque otra de sus actividades profesionales es la locución-, lo único cierto es que ni remotamente llega a lo profundo del texto, ni por casualidad se acerca a la psicología del personaje, es Henry interpretándose a sí mismo o lo que cree  que escribieron los dramaturgos. Nunca alcanza el clímax.
 
Lamentable, porque, al menos por mi parte, había muchas expectativas por asistir al Teatro Helénico. Quienes deseen constatar lo anterior o diferir de lo antes dicho, cualquier miércoles de octubre y noviembre, a las 20:30 horas, es bueno, sobre todo para los vampirescos.
 
Octubre 2013
BONY AND KIN, EXCELENTE PARODIA SOBRE LOS ASALTANTES DE BANCOS EN LOS ESTADOS UNIDOS
 
(En Cuernavaca, Morelos)
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Uno de los mayores placeres que puede disfrutar el ser humano es reír, doble si es producto de un montaje inmerso en la hilaridad, en el ingenio, en el humor que prescinde de las majaderías o de las vulgaridades, para dar paso a una excelente parodia intitulada Bony and Kin, basada en los celebres personajes que se dedicaron a asaltar bancos en los Estados Unidos. El texto original fue escrito por Carlos Canales, la adaptación y dirección son responsabilidad de Óscar Flores.
 
Bonnie Elizabeth Parker (1 de octubre de 1910-23 de mayo de 1934) y Clyde Chestnut Barrow (24 de marzo de 1909-23 de mayo de 1934) fueron famosos forajidos, ladrones y criminales en los Estados Unidos, durante la gran depresión. Ambos captaron la atención de la prensa estadounidense y fueron considerados enemigos públicos entre 1931 y 1934. Aun cuando la banda fue conocida por los robos a bancos, Clyde prefirió el asalto a pequeños comercios y gasolineras. El escritor Joseph Geringer explica, en su artículo  "Bonnie and Clyde: Romeo and Juliet in a Getaway Car", que gozaron de la simpatía de parte de la sociedad porque los compararon con unos Robin Hood modernos y gracias a su muerte trágica, se convirtieron en una leyenda. (Datos tomados de Google)
 
Como todos los teatreros inquietos y ávidos de procurarse sus propias fuentes de trabajo -hecho común y loable en nuestros tiempos- Óscar Flores adaptó un espacio en la ciudad de Cuernavaca, Mor., La Morada, al fondo de una especie de condominio horizontal donde viven varios de sus familiares, ahí se ofrecen diversos espectáculos, entre ellos montajes teatrales, como la obra ya mencionada. Acogedor, intimista y con la posibilidad de disfrutar de un pozole o una hamburguesa acompañada de una refrescante bebida.
 
La cita llegó, a partir de una sincera invitación. Tercera, tercera llamada. Aparecen en el escenario Gaby Rubio y el propio Óscar Flores. Los personajes Bony y Kin, con un vestuario sugerente  más que imitativo, dan vida a los singulares forajidos. Una buena parte del texto se vale de la narración, sin embargo lo esencial son las actuaciones de ambos, quienes combinan pantomima y oralidad de forma excelente; las risas del respetable son constantes, breves "descansos" para tomar aire y continuar con las carcajadas. Parecería una contradicción, pero la seriedad del  trabajo de Gaby y Óscar son lo que convierten el escenario en una caja que conlleva a la alegría, a la emoción de ser parte de una historia de dos malosos, quienes adquieren una ingenuidad y sentir ternura por ellos. La intención no es reivindicarlos, simplemente tomar dos figuras de la historia real para crear una PARODIA EXTRAORDINARIA, tanto en su manufactura como en su estructura. La escenografía: una mesa y dos sillas, que se convierten en multiplicidad de objetos.
 
Gaby y Óscar son una delicia, conocen la naturaleza de sus personajes y están plenamente compenetrados con el género; se ven tan naturales en el escenario que dan la sensación de que no están actuando, son en realidad  los personajes en los cuerpos de ellos, dan rienda suelta a sus cualidades actorales y las comparten con el público en forma sincera, no son pretenciosos, son artistas que logran lo más difícil que hay en el teatro: hacer reír durante un poco más de una hora. Los Ortiz de Pinedo y los Varelas, entre otros, deberían aprender de estos grandes del tablado que no necesitan convertirse en  payasos y faltarle al respeto al público, sino convertir el importe de un boleto en risas y más risas, a partir de una creación artística.
 
Las funciones están programadas los últimos sábados de cada mes, sin embargo por cuestiones de giras previamente programadas, la correspondiente al mes de octubre se llevará a cabo el día 19 a las 20:00 horas, para la de noviembre y ubicación del espacio consultar la página www.lamoradacuernavaca.blogspot.com
 
Octubre 2013
Microteatro: en verdad
Microteatro: en verdad
MICRO TEATROMÉXICO UNA NUEVA EXPERIENCIA ESCÉNICA PARA LA CIUDAD DE MÉXICO


Por: Alejandro Laborie Elías

Siempre es de admirarse el ingenio de los teatreros, de aquellos que ante las circunstancias adversas como la falta de recursos económicos o de espacios, los lleva a buscar sus propias fuentes de trabajo en forma innovadora, loable no tirarse al suelo o desgarrarse las vestiduras en el muro de las lamentaciones. Varios meses atrás, surgió en la colonia Narvarte de la capital del país, un modalidad, que si bien no es una idea original, denominada Micro Teatro México, cobra continuidad ahora en la colonia Santa María la Ribera. Hace unos años, en España, se concibió esta forma de trabajo, emanada de la crisis financiera por la que atraviesa esa nación, ha dado muy buenos resultados para producciones independientes, dramaturgos, directores y actores, que ante la falta de trabajo en el circuito formal, por llamarlo de alguna forma, crearon un concepto que, afortunadamente está recibiendo óptimas respuestas por parte de los amantes del teatro en la Ciudad de México.

¿De qué se trata esta nueva experiencia escénica? Micro Teatro es un nuevo formato teatral que consiste en la representación de una micro obra de duración inferior a los 15 minutos para un número máximo de 15 espectadores. La ficción es representada en un escenario en el que el público se encuentra integrado dentro de una habitación de medidas inferiores a 15 metros cuadrados. Micro Teatro está concebido como un espacio cien por ciento cultural. es por esta razón que se le proporciona a diversos artistas la oportunidad de exponer su obra a lo largo y ancho de la sede. Además, se dispone del espacio necesario para la impartición de talleres de diversa índole, generando así, una conciencia en torno a la cultura y la educación artística. (Texto tomado del programa de mano)

En el transcurso de días pasados, quien suscribe la presente nota, recibió varias invitaciones -más bien reclamaciones-, reinvitaciones y preguntas del por qué no había asistido a su más reciente temporada. Ante el acoso -nunca esta por demás un poco de vanidad- finalmente acudí a la cita y grande fue la sorpresa que me llevé. Cabe aclarar que se dan 13 funciones por día, cada uno de los asistentes hace la selección de las obras que desea ver, mínimo una y un máximo de seis hasta siete, una especie de teatro a la carta o bufete escénico. Mi selección a partir de las invitaciones fue: Ilusión, Aplausos, Rosa, venus y tamales oaxaqueños, En cuerpo presente y Luna.

Ilusión, dramaturgia y dirección de Alberto Estrella, interpretada por Berenice Mastretta y Martín Reynaldo. El sólo hecho de encontrar en los créditos el nombre de Alberto es una garantía. Una historia de una joven pareja, ella de clase alta él de clase media. Éste decide alquilar un modesto departamento y dejar de vivir en la casa de sus suegros, disfrutar a su esposa y planear una familia, es su ilusión, sin embargo ella lo desaprueba y... Gran texto, buena propuesta escénica, los actores, lamentablemente, mucho entusiasmo y poco histrionismo.

Aplausos, de y propuesta escénica de Antón Araiza; actores Nicolás Mendoza y Nora del Cueto. Antón es un teatrero que se aparta de los convencionalismo, está más allá de los lugares comunes, le gusta arriesgar y en este caso no es la excepción. Un hombre que dice ser actor y en sus tiempos libres agente de seguridad, secuestra a una joven el día que debería ser el mejor de su vida; el desquiciado y envidioso no soporta que la damisela se encuentre involucrada sexualmente con quien la ha llevado a la cúspide. Una pieza desgarradora emocionalmente, una especie de tragedia moderna. Antón muestra y demuestra que va por el camino correcto en su desafío a lo tradicional, tanto desde la dramaturgia como de la dirección.

Rosa, Venus y tamales oaxaqueños, de y dirección de Carlos González Sariñana. Un verdadero mangar teatral. Un diputado llega a un hotel de mala muerte con una prostituta, entra al baño y cuál no sería su sorpresa al encontrar dos muertos, desmembrados que le dicen las negras intenciones que tiene Venus: matarlo... Una farsa sorprendente, más cuando es caracterizada por tres grandes histriones del teatro nacional: Miguel Conde, Carlos Aragón y Ricardo Esquerra. Trío extraordinario, produce la hilaridad de principio a fin, los 15 minutos se vuelven nada, en un tronido de dedos se acaba lo que se desearía continuará eternamente, el talento es reconocido y la ovación dura más que la puesta en escena.

En cuerpo presente, de Rosa María Trujillo y Eduardo Castañeda, bajo la dirección de Antón Araiza. Una mujer recordando momentos de pasión con su amante, mismo que tal vez llegue o tal vez no... El texto con fragmentos poéticos a pesar de la forma de tratar el tema, sin embargo le falta fuerza, un clímax... Entra al quite Antón, retomando lo ya dicho y la buena actuación de Rosa María Trujillo.

Finalmente, por el orden en que la vi, Luna. Xandra Oribe, en su calidad de dramaturgia invita a un viaje, a través de un personaje femenino, con el propósito de preguntarse sobre la existencia misma, lo que significa ser mujer, la fatalidad del ser humano, se puede morir de muchas formas pero desde el nacimiento se está condenado... Texto profundo, nada fácil de digerir, filosófico, invita a la meditación y obliga a discernir sobre el tema más allá de los 15 minutos de duración. Lo presentado es la versión corta, en breve se representará en Casa Azul en la versión completa. Cabe destacar que hasta aquí he hablado, en su mayoría, de grandes talentos del quehacer teatral nacional, por ello es meritoria la labor de Xandra, que desde mi particular punto de vista, fue el mejor trabajo de dirección de todo lo visto.

La presente temporada, con la temática del sexo concluirá el domingo 6 de octubre (jueves y viernes a las 20:00, sábados a las 19:00 y domingos las 18:00 horas). En el mes de octubre iniciará otra micro temporada, con el tema Por los muertos. La ubicación de Micro Teatro México es Roble No. 3, Col. Santa María la Ribera (casi esquina con Insurgentes Norte, Metro Buenavista).

Septiembre 2013
1Me gusta ·  · 
Inicia el rescate de Rascón Banda
Inicia el rescate de Rascón Banda
SABOR DE ENGAÑO: ¡LO IMPORTANTE NO ES SER INFIEL, SINO SER DESCUBIERTO!
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
La infidelidad parece ya no ser una inmoralidad, sino algo habitual. Si habláramos de un país anglosajón en particular o de uno europeo en general, la situación, probablemente, no se nos haría rara, pero cuando hablamos de México, ubicado en la geografía ética como una nación religiosa y de una ética más o menos conservadora, nos es, tal vez, más extraño. Sin embargo, el teatro atento a todas las circunstancias sociales, aborda el tema con más frecuencia, quiere decir es una realidad, por más ficción que sea una puesta en escena.
 
Lo anterior viene a cuento por un texto más, intitulado Sabor de engaño, cuyo slogan o frase de batalla es:"¡Lo importante no es ser infiel, sino der descubierto!" Un giro de 180 grados, lo interesante, cuando hay una traición sentimental por parte de la pareja, es que ésta no se entere, mientras eso no pase no pasa nada, valga la expresión. La dramaturgia es de Víctor Hugo Rascón Banda, quien se nos adelantó en el camino hace cinco años; reconocido como uno de los dramaturgos mexicanos más representativos del último tercio del Siglo XX y principios del actual. Como era su costumbre, Víctor Hugo da la sensación de escribir  en forma por demás sencilla, hecho contrario a la realidad, su profundidad no estriba en la complicación estructural sino en la facilidad con la que penetra en la conciencia de los espectadores, de aquellos que no lo olvidan.
 
Cuatro personajes, dos mujeres, hermanas entre sí, y dos hombre con el mismo parentesco entre ellos. Poncho y Perla forman un matrimonio que pasa por difíciles momentos, Paola se convierte en la manzana de la discordia, es quien agravará todo, por coquetear con ambos y traicionar el cariño y confianza de su hermana. Reiterando una trama, en apariencia poco complicada. Óscar Flores en el carácter de director se lanza por una propuesta muy complicada, tanto por la limitaciones del espacio como por las carencias que éste tiene. En una habitación de unos cuantos metros cuadrados, en el Foro Shakespeare, coloca la escenografía, la sala y un pequeño comedor de un departamento de limitadas dimensiones y más cercano a un cuchitril que a un hogar, más que por su contenido material, por la pobreza sentimental de sus moradores y a 30 espectadores. Óscar radica en la ciudad de Cuernavaca, Morelos, desconocemos las características del montaje en La Morada, así se llama el foro fundado por él, residencia de la Compañía Escénica Sexto-Sol, pero lo presentado en la capital del país es arriesgado. En la función presenciada, hubo varios problemas, de coordinación entre técnico y asistente de la compañía, nada grave, pero si un constante distractor, más cuando el director daba instrucciones frente al público. Un teatro extraordinariamente intimista, si alguno de los asistentes tiene la ocurrencia de estirar las piernas, puede provocar la caída de algunos de los actores.
 
Las actuaciones recaen en Mara Villagómez y Aldo Tabone. Es innegable que cuando actores se desarrollan profesionalmente en provincia, al presentarse en el Distrito Federal les provoca un cierto pánico escénico. Ambos tienen altibajos, momentos muy buenos y otros muy pobres, unos creíbles y otros increíbles -en el sentido negativo del término-, en ocasiones incoherentes con la psicología de los personajes y otros loables. La pregunta inmediata, es ¿si son cuatro personajes por qué sólo dos actores? Mara interpreta a las dos mujeres y Aldo a los dos hombres, claro nunca coinciden en el escenario ellas y ellos, siempre un varón y una fémina.
 
Sin embargo, la propuesta y el riesgo que asumen los integrantes de la compañía valen la pena, es recomendable y como se ha dicho en otras ocasiones una buena oportunidad para conocer y en su caso apreciar lo que se hace más haya de las latitudes de la Ciudad de México. Un final muy obvio pero no por ello menos interesante. Aquellos que deseen conocer la conclusión, la cita es en el Círculo Teatral de Alberto Estrella, Veracruz 107, Condesa, los jueves a las 20:30 horas. Es importante el apoyo del público porque la temporada durará de acuerdo con la asistencia.
 
Septiembre 2013

 

LA TRISTE HISTORIA DE LAS VÍCTIMAS DE LOS LENONES EN TIRADERO A CIELO ABIERTO
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Sólo puede haber algo peor que la muerte física, la muerte del alma, cuando un ser es acabado en todo, incluyendo sus valores morales, y se convierte en una mercancía para los que explotan a sus semejantes con la única finalidad de enriquecer sus bolsillos con las tragedias provocadas a otras. La triste historia de las mujeres que caen el las garras devastadoras de los lenones es llevada al teatro, en la obra intitulada Tiradero a cielo abierto, de Alejandro Román, dirigida y actuada por Mauricio Garmona.
 
En el mundo de los espectadores que aman el teatro, las preferencias son múltiples, algunos prefieren un buen texto, otros una buena dirección, varios más la presencia de histriones en el escenario, no pocos la parafernalia de los grandes espectáculos, entiéndase comedias musicales de millonarias producciones. A mí, en lo personal, lo que primero me atrae de un montaje es el texto, una buena historia que me atrape de principio a fin, para mi es el fundamento primero y esencial, claro el resto es relevante para el éxito, de hecho el teatro es el conjunto de varios elementos, si uno falla todo se va al precipicio.
 
En el caso de Tiradero a cielo abierto, estamos frente a una gran texto, muy alejado de lo artístico. Surge la interrogante: ¿Si no es artístico en qué estriba el calificativo de un gran texto? Es una pieza que aborda, casi como si se tratara de una conferencia magistral, la problemática de las mujeres, de aquellas que sufren vejaciones en su cuerpo, no sólo en su sexualidad, además en el maltrato corporal, en las amenazas que recaen sobre sus familiares por no ceder a los bajos instintos de sus explotadores o si tratan de escapar. El valor está en lo intrínseco, en el fondo, más allá de la estructura dramática, el estilo cómo se narra una situación que viven millones de mujeres en el ámbito mundial.
 
Si bien es cierto que el medio ambiente no determina, lo cierto es que si condiciona. Un hombre nace, crece y se desarrolla con las enseñanzas de un tío, lenón de carrera. Sus clases son para convertir al muchacho en una copia fiel de él. Los sentimientos no tienen cabida, es más pueden ser la perdición de animales como estos. El adoctrinamiento incluye temas como conquistar a las adolescentes con engaños, prometerles matrimonio, asegurarles su salida de la miseria, llenarlas de presentes; todo funciona sin importar la clase socioeconómica o cultural, la diferencia entre engatusar a una rica o a una pobre sólo estriba en el tiempo invertido por el delincuente; engalanarlas con frases como "mírame a los ojos, busca tu reflejo en ellos", el miedo aplicado en las adecuadas dosis... y un largo etcétera.
 
El autor no cae en lo panfletario, por el contrario se trata de un texto para tomar conciencia por parte de los que con su indiferencia se convierten en cómplices de los lenones, marco en el que estamos incluidos la mayoría, claro mientras la víctima no sea una de nuestras hijas, hermanas o seres cercanos. Un monólogo excelentemente interpretado por Mauricio Garmona, nunca cae en el sentimentalismo visceral, no se desgarra  las vestiduras inútilmente, es un actor que asume a un personaje, con todos sus defectos y, más importante aún, cuando la conciencia lo lleva a la reflexión y a su perdición total, cuando se enamora de quien debería ser una más de las mercancías humanas, porque como expresa su maestro, "la carne es moneda de cambio". Mauricio atrapa durante un poco más de una hora al público, a tal grado que tres jovencitas son invitadas a participar y responden por la forma convincente del actor. Garmona no es conocido, es de los olvidados del teatro, sin embargo con este unipersonal convence a propios y extraños, siente lo que transmite, piensa lo que debe ser reflexionado por el respetable, es el actor que conoce que un monólogo, minimalista y sólo apoyado con video -las enseñanzas del tío- requiere de entrega, de creer en sí mismo, darle al texto la seriedad que el autor exige como denuncia social.
 
El encuentro con un joven que dormido o despierto escucha los "consejos" de su tío, a través de una horrenda voz, es en el Teatro La Capilla, de la Ciudad de México. Lo único malo es  que sólo estará los domingos 29 de septiembre, 6 y 13 de octubre, a las 18:00 horas.
 
Septiembre 2013
LAS FUERZAS DEL DOMINIO PSICOLÓGICO Y FÍSICO SE DAN CITA EN LOS CORDERO
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
El mundo teatral lo considera como uno de los más representativos del quehacer escénico de vanguardia, mencionar su nombre es una garantía de una dramaturgia exigente, tanto para los actores como para el público. Daniel Veronese (1955), argentino de nacimiento pero ciudadano universal, cautiva con sus textos, no son anécdotas o historias, completamente apartados de los convencionalismos, asume todas las licencias, con una salvedad, todo lo que escribe lo convierte en oro estético. En México lo conocemos por la obra Mujeres soñaron caballos, que tuvo una aceptación incomparable, tanto por los teatrófilos como por la crítica especializada.
 
Para deleite de los que -y nos- reconocemos en su talento, la Ciudad de México se engalana con el montaje de Los Cordero (Del maravilloso mundo de los animales: Los Cordero, título original), bajo su propia dirección, sin descontar su diseño de escenografía, iluminación y vestuario. En reiteradas ocasiones he afirmado que en un alto porcentaje cuando un dramaturgo se auto dirige, el fracaso es casi inevitable, claro cuando se trata de un maestro, es seguro que estaremos frente a la excepción, como es el caso.
 
Para un vanguardista los géneros no existen, son cosa del pasado, esquemas superados, por tanto no se puede ubicar esta obra en forma simplista, querer hacerlo es denotar ignorancia en su máxima expresión, claro no por ello hay algunos tonos que recuerdan, más no caen en nada convencional, a fuerza de ser repetitivo. Para más de alguno, los diálogos -en ocasiones dan la sensación de pequeñísimos monólogos- que en forma centellante maneja dan la sensación de incongruencia, una especie de teatro del absurdo, nada más falso, hay una lógica, no académica, como ya se mencionó invita -obliga- a discernir sobre la violencia psicológica y física, sobre el amor y el desamor, sobre dominar y dejarse dominar, sobre el incesto, sobre el recuerdo convertido en presente, sobre la desintegración del ser y de quienes lo rodean y, para concluir, crear  una simbiosis entre la realidad y la ficción. Se pueden escribir párrafos y más párrafos, la dramaturgia y montaje no necesitan de intérpretes, valen por sí mismos, por tanto cada espectador tendrá sus propias conclusiones, siempre y cuando se comprometa a abrir su mente, sobre todo su alma, a nuevos lenguajes.
 
Por esta ocasión y para ser congruente con lo expresado en las líneas que anteceden, no haré una sinopsis, sería otro acto pretencioso. Los actores son los responsables de convencer al respetable de lo antes dicho, en ellos confío mis palabras y, de antemano, sé que no me defraudarán. Entre mis garantes se encuentran tres de quienes conforman el cuerpo actoral. El reparto lo conforman: Alejandro Calva (Toño), Nailea Norvind (Berta), Carlos Valencia (Fermín), Arturo Barba (Gómez) y Andrea Guerrero (Hija). Alejandro, un viejo lobo teatral, con su experiencia e histrionismo hace un deleite de su personaje; Carlos es la parte agradable, su actuación realza la intención del dramaturgo, no es el protagonista precisamente, por momentos se roba la propuesta; Nailea cada día mejor, sobre todo cuando se le exhorta a olvidarse del rol de niña bonita y convertirse en una actriz de carácter, hasta aquí mis garantes. Lamentablemente no todo es perfecto, Andrea pasa sin pena ni gloria y Arturo no convence en lo más mínimo, alguien debería decirle que cuando un actor está estático requiere de más actuación, cosa que no sabe. Debo reconocer y advertir que asistí a uno de los últimos ensayos corridos, la puesta no iba a cambiar en tres días, al menos eso quiero creer, por lo cual mi atrevimiento de escribir por lo visto antes del estreno. Conviene advertir que no se trata de teatro comercial.
 
Una escenografía casi inexistente, es intrascendente, claro debe haber un lugar, estéticamente no tiene importancia, un cuchitril que apresa a sus moradores e invitados -curioso que uno asista víctima de un secuestro-, personajes que cambian sus roles de dominantes y dominados y... el resto de la producción de la Rama de  Teatro y En Llamas Producciones queda para ser visto en la Sala Chopin, de la Ciudad de México, los viernes a las 21:00, sábados a las 18:00 y 20:00 y domingos a las 18:00 horas. La temporada se prolongará hasta el 17 de noviembre.
 
 

 Septiembre 2013

Alejandro Laborie Elías

Asistí al "espectáculo de teatro-cabaret" intitulado Gay's Anatomy

 

 

En el Foro A Poco No, otra desilusión del teatro gay, algunas puntadas muy simpáticas, pero hasta ahí. ¿No habrá quién incursione y reivindique a los que quieren llevar a escena la temática sin que caigan en la vulgaridad, apartados de cualquier propuesta artística?

 

Hasta ahí la nota.

MARIANA GÁNDARA LLEVA A ESCENA DOS PIEZAS SUI GÉNERIS: CRUCERO DE TRES DÍAS Y SASQUATCH
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Una tendencia contemporánea del quehacer dramatúrgico es apartarse por completo, si eso es posible, de los géneros teatrales convencionales o tradicionales, lo cual es bueno, da pauta al llamado vanguardismo que tanto bien le ha hecho al teatro universal. Sus representantes en su momento, en la mayoría de los casos, no han sido reconocidos, debió pasar algún tiempo para dar crédito a sus propuestas, por supuesto muchos fueron los llamados y pocos los elegidos, los verdaderos revolucionarios, como Eugenio Barba, Bertolt Brecht y Claudio Brook, entre otros en al ámbito internacional.
 
En México hay varios en el intento, unos para bien otros para mal, más de alguno para el olvido. Para las viejas generaciones, como es mi caso, en ocasiones cuesta trabajo entender los textos, a tal grado son las innovaciones que todo parecería teatro del absurdo, requieren de traductores, de intérpretes, aun cuando todo el texto esté en castellano. Textos en aparente incoherencia, sin un hilo conductor claro, lo cual no debe entenderse que todo nos lo deben dar en la boca y masticado. Una dramaturga está en esta brega, ella es Mariana Gándara, quien lleva a escena dos de sus textos: Crucero de tres días ySasquatch. El resultado queda a juicio de los espectadores, al final de cuentas el más importante.
 
En su momento se dieron a conocer en el marco del Quinto Ciclo de Teatro Emergente, auspiciado por el teatro El Milagro, en la modalidad de lecturas dramatizadas. En esa ocasión, además de las ya mencionadas, se incluyó El último arrecife en tercera dimensión. Sobre las tres resumí: "Hay personas que desde su nacimiento están condenadas a ser perdedoras, víctimas de su imposibilidad  para enfrentar el mundo, son aquellos que les encanta tirarse al piso y gritar 'patéame', entes inadaptados, no dementes, simplemente sin valor para salir avante de las circunstancias adversas o buscar él o los pretextos para justificar el fracaso".
 
Los montajes, bajo la dirección de la propia dramaturga, de Crucero de tres días ySasquatch forman parte del Ciclo del Colectivo Macramé, patrocinado por el foro El Bicho. La primera, en palabras de Mariana, se resume en lo que alguna vez fue una familia, emprende un viaje al origen de su descomposición, o a las Bahamas, a esas  alturas podría ser lo mismo. Seres fantasmales, lejos de la realidad, disertan sobre la muerte y lanzan frases como "es el final del sueño, despiertas y te das cuenta que nada fue real" o "la muerte es el fin del miedo a la misma muerte". Una familia disfuncional que cree la vida no es  justa y se deben  portar "bien". Un padre, una madre, un hijo y una hija divagando, en un crucero ubicado en su propia casa -lo da a entender la escenografía-, una nave que naufraga en el interior de cada uno, entes que en la voz de uno se concreta su realidad: "Deprimido externamente pero contento por dentro". Las actuaciones, se debe reconocer que ni mandadas a hacer, son de Amanda Schmelz, Antonio Zúñiga, Marco Norzagaray, Miriam Romero y Lucía Uribe Bracho; cuerpo actoral que lleva adelante la dramaturgia en forma sobresaliente, sobre todo para aquellos que se compenetran con el texto en toda la extensión de la expresión.
 
Sasquatch, ignoro que significa la palabra, es en verdad -al menos la mía- absurdo, una joven que trabaja para una conocida cadena de hamburguesas, reflexiona sobre las personas que se niegan a tomar antidepresivos, los que quieren dormir en una zanja o los que creen que existen mundos paralelos. Lo anterior lo tomo de mi nota de las lecturas dramatizadas. ¿Por qué? Resulta que la escena única se desarrolla en la calle, literalmente hablando, una parte al interior de un automóvil estacionado a las puertas del foro El Bicho. Lamentablemente, por la ubicación del lugar, el ruido de los vehículos circulando por la avenida  Insurgentes, entre otras manifestaciones sonoras -ambulancias, los claxon, personas que pasan por la acera platicando, etc.- hacen más que imposible escuchar, menos entender lo que la actriz pronuncia. En la función que presencié el monólogo estuvo a cargo de Mariana Villegas. Excelente, si los asistentes ven una desquiciada en todo lo que el concepto encierra.
 
En fin, una dramaturgia diferente, puestas en escena poco o nada convencionales como la acción desarrollada en el exterior del teatro y en un carro a la vista de quien quiera verlo, valga la frase. Menciono, nuevamente, será el público quien decida si vale la pena o no. Por mi parte me retiro a meditar el riesgo que asume Mariana, tal vez haya que regresar para digerir lo que solo se ha medio saboreado, el platillo teatral se sirve en el foro El Bicho, de la Ciudad de México, hasta el 13 de octubre.
 
El Ciclo del Colectivo Macramé continuará con la escenificación de Zona de Fauna, de y dirigida por Mariana Gándara, del 27 de septiembre al 13 de octubre, los viernes a las 20:30, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 horas; Zona de fauna, de Shaday Larios, sábados y domingos a las 13:00 horas, hasta el 29 de septiembre y Día del padre, de Ichi Balmori, a partir del 16 de septiembre hasta el 14 de octubre.
 
Septiembre 2013

 

CLASES SOBRE LOS TOROS, VALORES HUMANOS Y REPROBACIÓN DE LA FIESTA TAURINA EN FERDINAND
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Siempre es gratificante, por los mismo digno de toda loa, que haya gente que se preocupe por producir espectáculos para infantes, sobre todo cuando tienen como fundamento la calidad artística en forma y fondo, como es el cado de Eliseo Lara, dramaturgo, diseño gráfico y dirección, con su propuesta de ópera para niños intitulada Ferdinand, el toro que no quería torear, mediante la cual da una clase sobre estos animales, inclusive desde su nombre científico, quienes adquieren, para efectos del montaje, características humanas y concientizan sobre los valores morales y derechos -como el de opinar-, así como la reprobación expresa de la Fiesta Taurina (corridas de toros).
 
Como he comentado en otras ocasiones, desde mi perspectiva la ópera es en estricto sentido una obra de teatro con la salvedad de que TODO el texto es cantado y normalmente los intérpretes son acompañados por una orquesta sinfónica o filarmónica, en este caso Eliseo anuncia una "ópera para niños", lo curioso, sólo unos pocos fragmentos son cantados y el resto narrado, ya sea por los cantantes-manipuladores y por un actor (Cédric Barba) expresamente dedicado a ello.
 
Menciono a los manipuladores porque en realidad se trata de un teatro de objetos. En un restirador -de esos que emplean los arquitectos y los ingenieros, entre otros, para llevar a cabo sus diseños en el papel- se  dan cita una multiplicidad de objetos, éstos adquieren dimensiones simbólicas y los toros son representados por envases -de esos que se utilizan para almacenar la leche después de la ordeña-, con el objetivo de narrar la historia, que bien se puede ubicar como una fábula. La verdad hay que reconocer la creatividad en este sentido, como la habilidad de los manipuladores que a la vez son los responsables del bell canto: Laura Pérez Rostillo (soprano) y el propio Eliseo Lara (tenor).
 
Dos músicos en vivo acompañan la historia, una guitarra (Roberto Gónzalez) y una flauta (Luz A. Suárez), instrumentos de los que brotan notas de temas clásicos, las letras son composiciones adaptadas a la melodía que sirven para contar las vivencias de Ferdinand. Un marco al fondo, hace las veces de pantalla, donde proyectan diapositivas de diversas obras de arte pictóricas, como si de tratara de cuadros en un museo, lo curioso es que la mayoría, independientemente de su belleza, nada tienen que ver con lo que se presenta en el escenario, lo cual puede desorientar a los niños y niñas, inclusive a los adultos.
 
Ferdinand, el toro que no quería torear, posee un atractivo plástico inobjetable, la trama es sencilla pero funcional, atrapa a los pequeños como a los mayores. La propuesta es por demás interesante, didáctica e ilustrativa, incluso polémica sobre si debe continuar o no la Fiesta Taurina. Un atractivo más es que la entrada es libre en la Casa del Teatro, ubicada en Coyoacán, Ciudad de México, los sábados y domingos, a las 13:00 horas.
 
Septiembre 2013
CÓMO SER JUSTO CUANDO SE TIENE EL DESEO DE MATAR EN SENTENCIA. ENSAYO DE UN JUICIO
 
Por: Alejandro Laborie Elías.
 
Luz María Meza es la autora de un texto dramático que se centra en la infidelidad del hombre y muchas de las consecuencias que puede ocasionar, mismas que se pueden resumir en una frase que expresa la protagonista: "Cómo ser justa si tengo ganas de matar". Un triángulo en el que se ven involucradas dos mujeres, una de edad madura engañada por su amante, precisamente con quien es su discípula y colaboradora, con la salvedad de que la segunda ignora ser parte de la farsa sentimental en la que se ve envuelta.
 
La dramaturga sintetiza su propuesta con las siguientes palabras: "Una obra llena de emociones encontradas, que escudriña los complejos sentimientos femeninos, la relación entre las mujeres que pueden, a pesar del odio, hacerse cómplices inteligentes de los más descabellados actos". A partir de estas ideas y el transcurrir de la puesta en escena, agregando el trasfondo de un debate que se organiza con el público al final de cada función, es innegable que hay una postura feminista, los hombres son los infieles y deben ser castigados, está por demás encontrar él por qué del título Sentencia.
 
En un primer momento, Patricia -abogada de amplia experiencia, calculadora, se vale de todas las herramientas para convencer y vencer con inteligencia- y Claudia -joven estudiante, media ingenua pero con ímpetu de triunfo y colaboradora de aquella- disertan sobre por qué las mujeres soportan relaciones de mentiras y violencia, perdonan a sus maridos y no los denuncian ante las autoridades competentes, la conclusión, no muy convincente en forma absoluta, por miedo e ignorancia.
 
Una vez descubierta, muy al inicio de la obra, la infidelidad de Enrique y el odio de Patricia hacia Claudia, comienza una especie de juego en el que la primera se convierte en una fiscal y la segunda en una abogada defensora, explicación del subtítulo: Ensayo de un juicio. Texto por demás interesante, de una estructura de planteamiento, desarrollo y conclusión, con una profundidad de fondo, a pesar de lo delicado y complejidad de la temática inmerso en un humor álgido, ese que provoca la carcajada, producto de quien ve pasar sus experiencias o las de alguien cercano por el escenario. El final se puede suponer aún cuando no deja de ser inesperado y sorprendente.
 
La dirección es responsabilidad de Mauricio Somuano, precisa, pulcra, explotando al máximo las capacidades histriónicas del reparto, en un tono para reflexionar sobre cada palabra pronunciada, apoyado en una escenografía realista y sencilla como es la recreación de un despacho, concebido, junto con la iluminación, por Salvador Núñez. Las interpretaciones actorales caen bajo las espaldas de la propia Luz María Meza, María Teresa Garagarza y Enrique Herranz, juntos conforman una unidad que no es lo mismo que una homogeneidad, cada uno dando lo que su formación les brinda, al final su trabajo es reconocido con el aplauso sincero de quienes disfrutan de una puesta en escena que esta en la frontera del teatro comercial y el cultural.
 
Luz María, excelente, ad hoc con el personaje, sin bien es cierto concebido por ella misma, muy diferente es interpretarlo, sobre todo en los momentos en que la sed de venganza la vuelve iracunda, hace recordar la frase de que si los manjares de los dioses son la venganza, que amarga debe ser su comida. María Teresa alterna a la perfección, en forma destacada cuando recibe una serie de agresiones, tanto verbales como físicas, llega al clímax y afortunadamente se contiene cuando debe hacerlo. Enrique, con el personaje menos exigido histriónicamente saca avante su papel sin mayores complicaciones.
 
Un aspecto interesante del fondo de la dramaturgia es la incertidumbre sobre el engaño, sin embargo el personaje de Patricia dice: "Si dudas no hay duda". Obra muy recomendable por todo lo que la rodea, especialmente para las mujeres por lo ya expresado, porque la infidelidad, el maltrato y las mentiras son parte de su vida sin importar su condición social, al menos es la tesis de la autora, reflexiones que se comparten en el Teatro Sylvia Pasquel, ubicado en Juan Escutia 96, Col. Condesa, en la Ciudad de México. Las funciones son los sábados a las 19:00 y 21:00 horas, hasta el 19 de octubre.
 
Septiembre 2013
Con empujones y como ganado
Con empujones y como ganado

SE INAUGURA OFICIALMENTE "UN TEATRO"


Por: Alejandro Laborie Elías

Para todos los que somos asiduos a las artes escénicas, particularmente al teatro, es de lo más grato que se abra un nuevo centro cultural, que incluye un escenario, ahí se han abierto las puertas a varias producciones, entre ellas una de las mejores comedias de los últimos tiempos: Lechuga. El pasado 4 de septiembre se inauguró oficialmente Un Teatro Centro Cultural, responsable hasta este momento de la producción de siete espectáculos multidisciplinarios, en colaboración con diversas instituciones de promoción cultural gubernamentales.

Jessica Sandoval, quien dirige el centro, tiene formación dancística y es coreógrafa, por lo mismo esta abocada a apoyar compañías, grupos o solistas sin acceso a los espacios tradicionales como es el caso del Teatro de la Danza, del Instituto Nacional de Bellas Artes, o la Sala Miguel Covarrubias, de la Universidad Nacional Autónoma de México. Durante la inauguración se dijo que es casi imposible que una compañía de danza contemporánea encuentre un lugar donde pueda realizar una temporada prolongada. En principio es cierto, pero al igual que la ópera o los conciertos de las orquestas sinfónicas o filarmónicas es impensable tengan público para largas presentaciones de un mismo programa. En este sentido, a pesar de todas las quejas de los hacedores de teatro, no se pueden comparar con los antes mencionados, porque una obra de teatro puede durar 40 ó más funciones, más en el teatro comercial que puede alcanzar los cientos.

Un Teatro Centro Cultural es la sede de la productora cultural Realizando Ideas, ubicado en la calle de Nuevo León 46, colonia Condesa, en la Ciudad de México. Cuenta con una galería para exposición y venta de arte contemporáneo, un foro para presentaciones de teatro, danza, música, cine, performance; instalaciones para impartir laboratorios, talleres, conferencias, presentaciones de libros... y un departamento-estudio para residencias artísticas nacionales e internacionales.

Si bien hay que celebrar la inauguración oficial de Un Teatro, la ceremonia como tal fue un fracaso: citaron a los invitados a las 20:00 horas, los "puntuales" arribaron más o menos media hora antes, esto alrededor de las 19:30. Muchísimos invitados y no poco menos colados sufrieron de pie durante más de una hora el retrasó del numerito. El plan era proyectar un video, como suele suceder, los aparatos no tienen palabra de honor y esta vez no fue la excepción, nunca hubo la oportunidad de ver el material audiovisual.

Para hacer tiempo el coctel se adelantó, entre apretujones cada quien trató de alcanzar su copa. Los padrinos invitados para tan emocionante acontecimiento fueron: Gladiola Orozco, Ely Guerra, Nicolás Alvarado, Julio Patán, Jaime López y Cuauhtémoc Nájera. Sólo unos cuantos, los que estaban al frente del tumulto en que se convirtió el lugar, escucharon los discursos de los que tomaron la palabra. Total, finamente se cortó el listón y como ganado los invitados ingresaron al foro.

Un supuesto performance, en realidad se trató de una coreografía de danza contemporánea, de una gran dificultad y exigencia física, fue el hecho artístico de apertura.. Nadie informó si tiene título y menos los nombres de los intérpretes.

En fin, por hoy nos apartamos de las notas que comentan las puestas en escena para simplemente hacer una reseña. Felicidades a Jessica por Un Teatro, le deseamos la mejor de las suertes y ojalá sus deseos como promotora cultural se cumplan con creces.

En el Granero, cortísima temporada
En el Granero, cortísima temporada
EL TEATRO MÁS EXTRAÑO A CARGO DE LYDIA MARGULES
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Una de las eternas discusiones, cómo ya lo hemos mencionado en otras notas, es si todo lo que se presenta en un escenario se debe o se puede considerar como una propuesta teatral. El tema viene a colación con la más reciente propuesta de Lydia Margules -como autora y directora-, intitulada Invitación al silencio, basada en textos eróticos de Marguerite Duras.
 
Un "teatro" extraño, una especie de collage de varios escritos de Duras que tienen como eje central la obra Agatha, a partir de la traducción de Esther Seligson.
 
Un teatro alternativo donde la pasión se desborda en el escenario, pero apartada de todo convencionalismo, se puede afirmar que aún los más teatrófilos nunca han visto nada parecido, tal vez una exageración, pero nada apartada de ser real.
 
Hay una apuesta de Lydia por la diversidad estética, una historia de amor inconmesurable que se desarrolla en una estructura metálica, no representa nada o tal vez todo, donde tres personajes -de carne y hueso-pronuncian el texto, apoyados por otros dos actores con voz en off.
 
Un escrito erótico apoyado con textos de la misma índole, no teatrales, son fragmentos de novelas de la propia Duras. Una presencia constante del mar, a través de un video, más simbólico que real, no la inmensidad de los oceános como algo nostálgico, sino la escenificación de la pasión teniendo como marco la agresividad del sonido de las olas, que bien se puede interpretar como la presencia del interior del alma, no es un mar amable o melancólico, es oscuro y violento.
 
Como en su momento la propia Lydia lo mencionó, en la primera versión de este largo proceso que hoy se titula Invitación al silencio, no es algo anecdótico sino del sentimiento en su máxima expresión.
 
Curiosmente el título Invitación al silencio parece absurdo porque es lo que menos hay en el montaje, salvo algunas brevísimas pausas todo lo demás es voz, reiterando que la oralidad está presente en todo momento, a tal grado que los actores parecen inermes, estáticos, casi paralizados, sin embargo el grado de concentración que se les exige es superior a lo habitual.
 
Invitación al silencio es un reto para cualquier espectador. Un hecho indiscutible es que la mayoría cuestionará la propuesta de Lydia y sólo unos cuantos tendrán la sensibilidad para referirse al montaje como un teatro extraño.
 
Septiembre 2013
HELENA DE TROYA VIAJA POR EL TÚNEL DEL TIEMPO TEATRAL EN BEAUTY FREE
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
El personaje de la mitología griega, conocida como Helena de Troya, viaja junto con algunos contemporáneos por el túnel del tiempo teatral, con el propósito de incorporarse al mundo de hoy, desde otra perspectiva, la concebida y dirigida por David Hevia, quien se aparta de la versión de Homero para sumir la de Eurípides, quien de una y otra forma sostiene que la bella mujer nunca fue raptada y menos llevada a Troya, por lo tanto la guerra que se sostuvo fue verdaderamente inútil, al menos el pretexto fue falso.
 
Para más de alguno, Helena ni siquiera existió, se le relaciona más como deidad. Sin embargo, en su faceta humana, como lo consigna Ángel Ma. Garibay en su libro Mitología Griega. Dioses y Héroes (Editorial Porrúa), es mujer de Menelao y pasa muchas de sus aventuras con Pris: Una de las más curiosas versiones del mito se halla en la que toma Eurípides como base de su tragedia Helena: no fue llevada a Troya, sino en lugar suyo, fue una ficticia imagen.
 
"En Troya fue mujer legal de Paris porque se hicieron todos los ritos propios del hecho. es amada de todos y deseada de todos, pero le permanece fiel. En la leyenda homérica se reconcilia con Menelao, su marido, y va a vivir gustosa en Lacedemonia. Aunque la causa de la ruina de Troya fue su ida con Páris, no vuelve a pensar en él".
 
La dramaturgia y la puesta en escena de Hevia son por demás interesantes. Para él, "es una versión contemporánea del mito de Helena, a través de cuya trama se expone la debilidad humana y como los mitos fundacionales de  occidente siguen presentes e influyen en nuestra conducta, por mucho que el mundo sea ahora más plural y nos permita convivir con otras latitudes de diferentes cosmogonías..." Al ingresar los espectadores al recinto del teatro Santa Catarina, la escenografía diseñada por Sergio Villegas los sorprenderá, junto con el vestuario e iluminación del mismo creativo. En un tono más que realista, el enfrentamiento, por decirlo de alguna forma, es con una sala, ubicada en un aeropuerto de Egipto, de las denominadas Duty Free Shop (tiendas libres de impuestos).
 
Todo se puede uno imaginar, menos que ahí se encontrará a Helena de Troya, como si en verdad se tratara de un viaje por el túnel del tiempo teatral, se inician las disertaciones sobre el papel de la mujer contemporánea tomando como punto de partida  la mitología griega. Desde mi personal punto de vista, la mayor parte del mensaje se encuentra más en el subtexto que en el texto propiamente dicho. Foto murales con bellas mujeres adornan el fondo del escenario, un mensaje subliminal de la condición femenina como objeto de belleza.
 
El dramaturgo presenta un choque casi frontal entre diferentes culturas, sin embargo pareciera que no ha cambiado mucho el sentir de la humanidad a lo largo de los siglos. Han cambiado las situaciones circunstanciales, no así las características inherentes a la persona. Si bien en una tragedia el personaje es víctima de la voluntad de los dioses, en todo caso de él mismo, para Hevia es la mercadotecnia y todo lo que conlleva en sí misma donde estriba la fatalidad, claro desde un punto de vista filosófico. La mujer no es sujeto, es objeto de intereses que nada tienen que ver con la dignidad humana. Rupturas personales y sentimentales más allá de la voluntad individual, todo esto y lo ya mencionado le dan un toque diferente al texto, una serie de planteamientos que se pueden ver como fatalistas, con un poco más de optimismo sencillamente realistas, sin que por ello se deba absolutizar.
 
El elenco está conformado por: Mariana de Tavira, Miguel Cooper, Silvia Carusillo, Carlos Orozco, Diana Sedano, Miguel Ángel López y Pedro de Tavira Egurrola. A fuerza de ser sinceros, el elemento femenino destaca con creces sobre el masculino, tal vez porque en el fondo la obra se centra sobre ellas y su condición en el mundo actual.
 
Beauty Free es otra versión, posible o no, es real porque el teatro es la forma presente de la acción. El encuentro con Helena de Troya es en el teatro Santa Catarina, jueves y viernes a las 19:30, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 horas, hasta el 27 de octubre.
 
Agosto 2013
FRIDA KAHLO SE SALE DEL BAÑO 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Frida, la artista plástica, la izquierdista, la accidentada, aquejada por un sinnúmero de males, la esposa de Diego Rivera... Un símbolo del siglo XX en el marco de la vida social y cultural de un México, se debatía entre la tradición y la modernidad. Mujer adelantada a su tiempo, su conducta siempre cuestionada, curiosamente en mayor grado por las féminas conservadoras y mustias. La pintora cuyos cuadros alcanzan algunos de los precios más altos, para latinoamericanos, en las subastas de arte en Nueva York. Lo cierto, en el fondo, es un ser humano como todos, con ciertas particularidades y vivencias; ama, goza, odia, sufre, vive, muere. Libros, películas, obras de teatro en torno a su vida y mitos creados sobre su persona. Lo único cierto es: Frida es Frida Kahlo.
 
Otra faceta de su vida es llevada al escenario, a través de una propuesta intitulada Las cartas de Frida, ópera de toilette, con textos surgidos de su propia pluma, música de Marcela Rodríguez y dirección escénica de Jesusa Rodríguez y Clarissa Malheiros. Como dato curioso, fue estrenada  en octubre de 2011 en Heidelberg, Alemania. Posteriormente tuvo una exitosa temporada en el Centro Cultural Universitario. El texto se "armó" con cartas escritas por Frida y fechadas en las ciudades de Nueva York, París y México. Epístolas que hablan de su cotidianeidad, de sus enfermedades, de puntos de vista sobre algunos creadores de su época como Breton. Varios objetos, entre ellos las misivas fueron guardados en un baño de la Casa Azul de Coyoacán, por órdenes de Diego Rivera, ahí permanecieron hasta el 2004 en que salieron a la luz pública. De ahí el título de esta nota: Frida se sale del baño.
 
La dirección opta por un espacio posmodernista, escenografía de papel, todo en blanco, emplea el multimedia para exponer los textos originales de los diarios y cartas, una especie de subtitulaje. Una cantante, tres actores y un ensamble de nueve músicos, dan vida a esta nueva experiencia para el público. Nada ostentoso, todo creativo, imágenes plásticas, movimientos sutiles, escenas salidas de un cuadro, nada imita la obra de Frida, simplemente la imaginación del cuerpo creativo rindiendo un homenaje.
 
La musicalización está a cargo del ensamble de música contemporánea Tempus Fugit, bajo la batuta del maestro Christian Gohmer. El rubro vocal lo asume Catalina Pereda y las actuaciones son de Natyeli Flores, Carlos Brown y Roldán Ramírez.
 
Las cartas de Frida realizará una brevísima temporada en el Teatro de la Ciudad "Esperanza Iris", de la Ciudad de México, el viernes 23 a las 20:30, sábado 24 a las 19:99 y domingo 25 de agosto a las 18:00 horas.
 
Agosto 2013
NO TENER VERGUENZA POR DESTRUIR LO QUE SE QUIERE EN MAL
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
El mal, el eterno enemigo del bien, la ausencia de éste, la enfermedad moral de la humanidad y todo lo que se quiera, pero más allá de la filosofía es una realidad que está en el entorno de todos y cada uno de nosotros. Hay quienes provocan el sufrimiento, inclusive la muerte, entre grandes sectores de la población, como el caso de Hitler y sus secuaces, otros a personas en particular como los asesinos a sueldo. Lo increíble es cuando la víctima es agobiada por quien en teoría debería ser la persona que más la amara, cuando el victimario no tiene vergüenza por destruir lo que quiere.
 
La frase que da título ha este nota es parte del texto de la más reciente puesta en escena del grupo Teatro El Rinoceronte Enamorado, toma como punto de partida un caso de la vida real acontecido en Austria y que conmovió al mundo, salido a luz pública en 2007. Me permito transcribir un párrafo, que a la vez es la introducción de la puesta en escena de Mal, de y dirigirá por Edén Coronado: "Lugar: Amstetten, una pequeña ciudad austriaca a 14,157.48 kilómetros de distancia de aquí (México). Josef Fritzl, técnico electricista de 73 años de edad, construyó un sótano en el que mantuvo prisionera durante 24 años a su propia hija Elizabeth. Secuestrada en la mazmorra, la joven dio a luz a siete hijos de su padre. Nadie pudo haberse imaginado la vida diaria en ese sótano: tres dormitorios, las luces fluorescentes, un viejo televisor, el baño y los víveres que el padre trae cada semana. Josef Fritzl descubrió que no hay mejor escondite que la rutina, ninguno de los vecinos podría haberlo sospechado, precisamente porque Fritzl nunca se escondió".
 
El texto posee una estructura sencilla, no es moralista ni pretende hacer juicios de valor, sin embargo el peso de sus palabras, de las ideas, de ciertas preguntas que deja al aire y por supuesto no tienen respuesta por parte del dramaturgo, hacen del fondo, del contenido, una delicia. El teatro es único, todo lo permite al grado de decir que de un tema tan escabroso como el mal, se pueda lograr una puesta en escena de belleza indiscutible. No es una recreación del hecho real, es la versión del autor-director a partir de tal acontecimiento, una ficción de los hechos y deja una pregunta latente: "El mal reside en la naturaleza humana? Hobbes estaría en contra de esta postura, Hume a favor, el espectador queda en libertad de optar por su respuesta, que podrá, lo más seguro, ser influida si acude a la representación de Teatro El Rinoceronte Enamorado.
 
Edén, joven dramaturgo de 33 años de edad, presenta dos personajes en escena: Hombre e Hija. Ambos van protagonizando los hechos imaginados por el autor, recalcando no se trata de una recreación de la vida real. Hay un tercer personaje, una especie, porque en estricto sentido no lo es, de alter ego que habita en todo ser humano: Diablo. Éste representa al mal, obvio, y les susurra al oído que el mundo es su reino. El Hombre en sus alucinaciones emocionales considera que para él la muchacha nunca fue su hija, se enamoró por completo, vale la pena que se pudra por ella. Es interesante el planteamiento de Edén, porque del amor surge toda una tragedia. La muchacha considera que matar a su padre no es lo adecuado porque despierto, (vivo) sufrirá más. Una relación de dos, una relación de amor-odio. En alrededor de un hora, la sensaciones provocadas en el espectador son más alucinantes que las de los personajes, ahí radica la importancia del texto, la estética escénica al servicio de lo más horroroso de la naturaleza del ser humano, paradójico.
 
Gabriel Pascal es el responsable de la escenografía e iluminación. Para el efecto concibió una caja donde son encerrados los personajes, una caja con una "rendija" a su alrededor a través de la cual el público se convierte en un "voyeur", un espía en las vidas trágicas de esos seres prisioneros y víctimas de su propio destino. Un efecto que llama la atención: pareciera que siempre hay penumbra cuando sucede que siempre el espacio está iluminado, salvo un oscuro total. Gabriel creó el entorno idóneo para que el texto fluya en su ambiente natural.
 
Las actuaciones son responsabilidad de Karina Díaz (Hija), Mauricio Jiménez (Hombre) y Jesús Coronado (Diablo). Los tres se conjugan a la perfección. Karina impresionante, logra unos cambios de estado de ánimo impresionantes, con el apoyo del director, se contiene en los momentos más aterradores, actúa no se desgarra las vestiduras para llegar al clímax del personaje. Mauricio, conmovedor, logra el odio y la comprensión, es el mal, quien ama lo que no debe, si bien la mayoría lo conocemos como uno de los directores más destacados del quehacer teatral nacional, como actor tiene mucho que dar. Jesús, hace del Diablo una expresión personificada del conjunto de lo pero sin mezcla de bien alguno, más allá de los estereotipos que la cinematografía mundial ha creado, es un diablo de "carne y hueso", ese ser que ronda en nuestras mentes y corrompe nuestros corazones, eso y más es Jesús en el escenario. Todos en un ritmo semilento, pausado por el que opta Edén.
 
En fin, un  tema escabroso pero excelentemente tratado, una muestra más del teatro que se produce en el interior de la República Mexicana, realza el talento y creatividad abundante en nuestro país, sólo hay que darle la oportunidad de ser visto, de ser admirado, como en este caso Teatro El Rinoceronte Enamorado, con sede en San Luis Potosí, que presenta su montaje número treinta y dos, en una corta temporada, en el teatro El Milagro de la Ciudad de México, los lunes, martes y miércoles, a las 20:30 horas. Sólo 28 espectadores por función. El 2 y 3 de septiembre ofrecerá funciones en el Museo de la Ciudad, en la capital del estado de Querétaro.
 
Agosto 2013
EL ETERNO SUEÑO DEL HOMBRE POR VOLAR EN PÁJARO
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Desde tiempos remotos el hombre ha sentido una gran admiración y envidia por las aves cuando cruzan los aires, dominan el paisaje y dan una sensación de libertad inigualable. La mitología griega recoge el caso de Ícaro, quien pagó caro sus ansías por surcar el espacio y sus delirios de grandeza lo llevaron a su desgracia. La inquietud sigue y seguirá vigente; a pesar de los aviones supersónicos, de las naves que hoy viajan por el espacio, el deseo volar en forma autónoma es un sueño permanente del  ser humano.
 
El tema ha sido tratado en infinitas ocasiones por el teatro, ahora toca el turno a un idea original de Fernando Reyes y Cristian David, bajo la dirección de Karla Armendáriz y Lucía Pardo, interpretada por los dos primeros. La puesta en escena es un espectáculo que prescinde de la palabra, la pantomima entra de lleno con todo su esplendor, la técnica clown le da un sentido particular y hace que los personajes se muevan en un mundo hilarante a partir de la risa que provocan, el público ve a dos divertidísimos orates, dilucidando como elevar sus cuerpos por los aires. Sucede o no, es lo menos importante, la imaginación, la capacidad de asombro. es lo que debe predominar.
 
Fernando y Cristian dominan la técnica, se ve que se han formado, no hay improvisación. El clown no es un payaso, en el sentido despectivo,  en el escenario, es un ser que con sus dones y talentos, crea personajes que se adentran en un mundo difícil, ser divertidos y hacer de la representación momentos de gozo. Ambos lo logran plenamente. Planteada en pequeño formato, muy intimista, además los espectadores se vuelven parte de la representación, hay una conjunción, no se trata de sólo ver, hay una interrelación provocada.
 
Una dramaturgia sencilla, sin mayores complicaciones, no se busca filosofar. Tres músicos en vivo -guitarra, violín y acordeón-, además, los propios actores interpretan con mandolina y armónica. El concepto escenográfico, vestuario e iluminación de Regina Morales, son fundamentales, nada ostentosos, todo práctico. En realidad no hay escenografía, un cajón de grandes dimensiones y una maleta de la que sale lo necesario para apoyar la historia. El cajón, a la postre, ante los ojos de los asistentes se transforma en una fantástico avión que leva a nuestros soñadores por los aires, aún cuando a la vista no se mueve ni un centímetro de las tablas, parte de la magia teatral.
 
El universo onírico es parte fundamental del teatro, lo único que exige es dejarse llevar, dar rienda suelta a la imaginación, claro emanada de la creatividad de un grupo creativo y actoral que tiene como objetivo fundamental presentar un espectáculo que conmueva durante alrededor de una hora, a todos aquellos que vuelen con la mente, a todos aquellos que quieran ser pilotos de las naves en que se convierten sus cuerpos mediante la sugestión artística de Fernando y Cristian.
 
Pájaro, se representa en el teatro Sergio Magaña, de la ciudad de México, los jueves y viernes a las 20:00, sábados 19:00 y domingos a las 18:00 horas, hasta el 1 de septiembre.
 
Agosto 2013
SEVERA CRÍTICA A LOS SISTEMAS SOCIOECONÓMICOS Y A LOS OPORTUNISTAS EN LA INAUGURACIÓN
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Una idea muy socorrida entre la gente que acude al teatro es creer que la comedia tiene como única finalidad hacer reír, desconoce que una buena obra del género siempre contiene aspectos para reflexionar, ya sean de carácter social o sobre la condición humana. La idea de montar e ir al teatro con el simple fin de carcajearse, sucede cuando se presentan reverendas estupideces -lamentablemente sobra público para esto-, como en su momento lo han hecho productores de teatro comercial como Salvador Varela, Jorge Ortiz de Pinedo (EL "famoso" Dr. Cándido Pérez") y Alberto Rojas "El Caballo", entre otros mercenarios de la taquilla (que conste que no huyo en mencionar nombres concretos). Por fortuna, existen verdaderas comedias que cumplen con el doble cometido del teatro del género de la comedia: provocar la hilaridad y motivar la reflexión.
 
En este caso nos ocuparemos del texto intitulado La inauguración, de Václav Havel, expresidente de Checoslovaquia, escrita poco después de la Primavera de Praga, en 1968, una fuerte crítica a la sociedad contemporánea del autor, donde pone en tela de juicio los sistemas socioeconómicos (más en el subtexto que en el texto) y a los oportunistas y advenedizos de la burguesía. Hablemos un poco de Havel: Elegido presidente checoslovaco, luego del colapso que divido al país en dos naciones, abandonó el gobierno en 1992 debido a la secesión en Checoslovaquia. El 26 de enero de 1993 fue electo presidente de la nueva e independiente República Checa. Para sus gobernados fue el símbolo y el rostro, una de las figuras más prominentes de la política mundial en su momento. Recordado por sus compromisos por la libertad y la democracia, así como su gran humanismo, es considerado la figura de la República Checa del final del siglo XX.
 
La anécdota es sencilla: Michael y Vera invitan a su amigo Ferdinand a la inauguración de su nuevo departamento, al más puro estilo burgués, donde predomina el mal gusto -sobre todo en cuestiones de "obras de arte"-, la presunción de ser la familia ideal porque gozan el sexo en forma bestial, por tener un hijo que es una luminaria porque un día pregunta "las ranas se pueden ahogar", degustar platillos con nombres raros que les den cache, presumir de viajes a Europa y de una colección de discos... Parte del ridículo mobiliario del departamento incluye una silla, que a simple vista recuerda una eléctrica,  a la postre resulta el lugar idóneo para torturar al propio invitado y cuestionarlo sobre su matrimonio, acerca de su esposa y sobre si vale algo como persona, su trabajo como maestro de primaria, etc.
 
El humor es recalcitrante. David Psalmon, responsable de la traducción junto con Alena Pavelková, y de la dirección, capta a la perfección la idea del dramaturgo, lo más acertado es el toque de mexicanidad que le añade sin apartarse del fondo original, supongo porque ni remotamente he leído el texto en su idioma original. David es un connotado director, con oficio, con la sensibilidad para llevar a escena los textos y hacer que el público los vuelva parte de su experiencia de vida teatral, como sucede  en este caso. Los asistentes a cada función entran al foro, para su sorpresa se encuentran a los miembros del staff resolviendo los últimos detalles para iniciar la función. En ese momento da la impresión de que se estará frente a un reality show, porque además parte de la escenografía son varias pantallas de televisión, sin dejar de mencionar que hay unas pausas como si se fuera a cortes comerciales.
 
David se rodeó de un gran reparto: Hernán Mendoza, Nailea Norvind y Sergio Ramos. Hernán maravilloso, todo se le cree, no en balde es un actor de una larga trayectoria, cada día más asentado y comprometido con su carrera; Nailea sigue sorprendiendo, más allá de sus incursiones televisivas el teatro se le da, quiere hacerlo y su entrega le permite actuar en una comedia teatral en forma, y; Sergio, una verdadera delicia, lo más increíble de su trabajo es su leguaje facial, sus mejores momentos son cuando no dice nada oralmente y sin embargo transmite emociones, mientras los otros dos dialogan las miradas se centran en él, es quien produce la hilaridad cuando aparentemente no está en el foco escénico.
 
Muchos críticos de teatro desprecian la comedia contemporánea, se quedaron perdidos en el Siglo de Oro Español, en Shakespeare o Moliere, por citar a algunos. Recordemos que la comedia junto con la tragedia son el origen del teatro occidental: Para fortuna de los que amamos el teatro hay dramaturgos modernos que dan lustre al género, en esta ocasión un extranjero pero hay muchos mexicanos con propuestas por demás inteligentes, recordemos a Luis Enrique Gutiérrez Ortiz Monasterio (LEGOM).
 
La inauguración se representa en el Foro Shakespeare, de la Ciudad de México, los miércoles a las 21:00 horas, hasta el 30 de octubre.
 
Agosto 2013
 
N. de la R. Hace dos años esta obra (La Inauguración) estuvo nominada en los premios de la A.P.T.
Foto: Alex Bernal
Foto: Alex Bernal
ZAIDE SILVIA GUTIÉRREZ CELEBRA CUATRO DÉCADAS COMO ACTRIZ CON LA REPOSICIÓN DE MUERTE EN DIRECTO
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Se dice fácil, pero no cualquiera puede celebrar 40 años como actriz, siempre en la cúspide, en la lucha, en la brega por mantenerse contra viento y marea como una de las mejores histriones del quehacer teatral nacional. Tengo el gusto de contar con su amistad desde hace muchos años y si como actriz me sorprende, lo que más le admiro es su calidad humana, siempre de buen humor, modesta a pesar de su talento, simpática como pocas en el medio, la presunción y la pedantería no están en su acervo emocional. Para celebrar, nada mejor que la reposición de Muerte en directo, de y dirigida por Guillermo Heras, adaptación de la propia Zaide Silvia. Recuerdo que en los primeros meses de 2011, cuando se estrenó en el teatro El Granero, fue tal el impacto que me provocó que considero es uno de los mejores monólogos que registren los anales del teatro mexicano.
Me permitiré retomar algunas ideas de la nota que escribí en aquella oportunidad: fuerte autocrítica a las escuelas de arte dramático, técnicas de actuación y de la vida del actor. Zaide Silvia hace de este texto un verdadero deleite cuando una mujer con capacidades histriónicas dignas de toda envidia y fuera de toda discusión, logra atrapar al público y mantenerlo interesado en un tema que en apariencia no sería muy atractivo para el público poco versado en los temas y hechos que se dan en torno al teatro y al mundo actoral en general.
La pieza hace mención de una serie de técnicas de actuación creadas o concebidas por grandes maestros del teatro universal, citados en el texto dramático de Heras, tales como Bertolt Brecht, Constantin Stanislavski, Jerzi Grotowski, Vsevold Meyerhold, Peter Brook y Eugenio Barba entre otros, monstruos del teatro mundial, sin embargo desconocidos para la mayoría del público en general. Por otra parte, se mencionan obras y personajes del teatro clásico. Lo curioso es que ante el respeto y seriedad que merecen estos representantes del teatro y las obras más significativas de la dramaturgia universal, se pueda incluir la sorna, la burla, el humor, la crítica y cuestionar si los métodos actorales son válidos y merecen ser profundizados hasta el grado de la obsesión. 
Retomando la actual puesta en escena, Zaide Silvia se desenvuelve como pez en el agua, sin "mayor esfuerzo" alcanza una naturalidad impresionante, es la reina del escenario, es la mujer que logra hacer del monólogo una obra de arte. Sin escenografía, el espacio vacío, alcanza niveles impresionantes, sólo unos cuantos son los elegidos, no es un don salido de la nada, son años de preparación, de sacrificio, de entrega por ser cada día mejor, sobretodo, por amar con una pasión envidiable el escenario.
El personaje, una actriz que decide acabar con su vida en su última representación de su carrera, de ahí el título. Se pregunta si provocar placer, dudas, reflexiones, sentimientos a partir de la ficción vale la pena, todo lo que padece para lograr un personaje de acuerdo a sus ilusiones que los llevan a una vida de interminables sufrimientos, siempre con la incertidumbre si mañana habrá trabajo. En el subtexto queda la duda si en una sociedad preocupada por el materialismo, por producir cosas útiles que generen ganancias económicas vale la pena llevar a un escenario un texto dramático cuyo valor intrínseco es cultural, creativo, a menos de que haya una efectividad en la taquilla.
Sin embargo, el dramaturgo y la adaptadora dejan  en claro que el instrumento más eficaz para el histrión es la fe en su capacidad creativa, que se remata con una hermosa frase: "El teatro es el último resquicio para conservar la memoria".
Por último, tengo en mi memoria un trabajo de Zaide Silvia apoteótico, en Los negros pájaros del adiós, de Óscar Liera, donde alternó con Diana Bracho, sin exagerar la borró del escenario y nuestra querida Zaide se robó la función, como se dice en el argot teatral, de esas dimensiones es la calidad artística de la festejada.
Al término de la función de esta nueva temporada se develó una placa conmemorativa por los 40 años de ejercicio profesional de Zaide Silvia Gutiérrez, quien debutó en el teatro, en 1973, con la obra Los motivos del lobo, de Sergio Magaña y dirección de Adam Guevara, los padrinos fueron María Rojo, Salvador Sánchez y Eugenio Cobo.
La cita para disfrutar Muerte en directo es en el Teatro Helénico, los martes de agosto y septiembre, a las 20:30 horas y en el teatro Benito Juárez en noviembre del presente año.
 
Agosto 2013

 

Giménez Cacho
Giménez Cacho
RETORNAN LAURA ALMEDA Y DANIEL GIMÉNEZ CACHO CON LA TRAGEDIA DE MACBETH
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
El poder en cualquiera de sus formas atrae al ser humano, más cuando es por el absolutismo de un reinado. Macbeth simboliza lo que hoy cualquier político haría por acabar con sus adversarios, a pesar de la conspiración, la traición, el asesinato y terminar con sus propios valores morales.
 
Para cualquier teatrófilo la historia de Macbeth es de su conocimiento, sin embargo no deja de ser interesante que, reiterando, para obtener el poder se puede inclupar a otros, quien así lo hace se resguarda en la cobardía que arropa la oscuridad de la noche.
 
En un escenario vacío dos actores representan a una multiplicidad de personajes; dos actores que son...pero también... o Macbeth, caracterizado por él o por ella.
 
Laura y Daniel convierten una de las grandes tragedias clásicas en un juego lúdico, no para reírse, sino para gozar al más grande del teatro: Shakespeare. Al paso de los años, la pregunta es:  ¿qué sería de Shakespeare? Exagero, porque tanto talento y creatividad no podrían caer en el olvido. Ambos actores hacen del texto una delicia, un banquete o, en todo caso, una obra de teatro. Shakespeare, después de Miguel de Cervantes Saavedra, es el que más palabras diferentes ha utilizado en sus obra completa, la cuestión es que no es de cantidad, es hacer de un tema una poesía.
 
Laura y Daniel adaptan, codirigen y actúan el texto; dos actores de primerísima categoría, en un espacio que ni siquiera es un escenario formal, logran que el público vea todos sus personajes, todas las situaciones, lo más importante, las emociones de cada uno. Son capaces de provocar que el espectador sea la pluma del Cisne de Avón y la escenificación es donde el autor escribe.
 
Dos histriones, mediante el lenguaje corporal, de la expresión facial, y sobre todo, de su encarnación de cada uno de esos seres involucrados en la trama, provocan que el público vea y escuche lo que es el teatro.
 
La parafernalia es para los que gustan de espectáculos, la nada, como decía Bertolt Brecht: para llenar un espacio primero hay que vaciarlo. Laura y Daniel no sólo lo llenan, lo absorben y, lo más trascendente, adentran al público en un montaje en el que sin haber nada hay todo.
 
Gabriel Pascal y Rodrigo Espinosa son el respaldo de un trabajo en que, sin olvidar a Shakespeare, el actor y la actriz convierten el teatro en la mayor expresión estética, todas las artes se reúnen en un minimalismo que sólo ellos pueden alcanzar.
 
Ni Shakespeare pudo imaginar tan alto nivel creativo, no es realista, no es abstracto, simplemente una de las mejores propuestas de esta obra que no se haya llevado a escena en forma clásica. Laura Almeda y Daniel Giménez Cacho son la dignificación del teatro mexicano, del que no necesita dinero, necesita talento y en ellos dos las Artes escénicas lo viven.
 
La tragedia de Macbeth se presenta en el teatro El Milagro, de la Ciudad de México, jueves y viernes a las 20:30, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 horas.
 
Agosto 2013
ADIÓS CARLOTA UNA MUESTRA DE ARTE PLÁSTICA
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
El teatro es la conjunción de todas las Bellas Artes, en ocasiones sobresale alguna de ellas como es el caso de la puesta en escena Adiós Carlota, protagonizada por unos títeres que son una obra de arte, a través de los cuales cobran vida Maximiliano y Carlota, en un ambiente onírico. La verdad, el espectador puede pensar que se trata de un sueño, de un hecho imaginario en la mente de Carlota, una fantasía desde la perspectiva de los creativos o, "simplemente", de una expresión artística llevada a los máximos ámbitos de belleza.
 
Gerardo Ballester Franzoni es el responsable del concepto original, cineasta de formación y especializado en animación, concibe el desarrollo de una historia sin palabras, los títeres de varilla al estilo de Java, caracterizan a dos de los protagonistas más relevantes de la historia mexicana del siglo XIX. Más allá de la estética indiscutible, literalmente dan la sensación de seres vivos, con sentimientos y emociones, difícil de explicar con palabras. Sentimientos y emociones que cautivan de principio a fin, no se trata de una narración histórica en estricto sentido, es un perspectiva de Gerardo, un pretexto para convertir la manipulación en una expresión de sensaciones indescriptibles. Cuando Carlota está en plena locura, dan ganas de subirse al escenario y apoyarla moralmente ante la debacle de ver todos sus sueños hechos añicos, la traición de Maximiliano como mujer está tan bien lograda que es un deseo apapacharla, consolarla, aún cuando en el fondo se sabe que se trata de un títere.
 
Una escena, que es real, donde Carlota se embelesa con un muñeco que en su imaginación es su cónyuge ya muerto, regodearse ante la nada dando todo, es impresionante, más cuando es descubierta por su dama de compañías. En concreto, no hay palabras para describir toda la emotividad y sentimentalismo que se logra en el escenario, con la recreación de lugares a través de objetos de pequeñas dimensiones, Gerardo y el director Artús Chávez convierten a los títeres en seres animados que llevan al deseo de que el teatro prescindiera de los actores de carne y hueso.
 
Deborah Silberer diseñó la composición musical original y la interpretación al piano durante la hora que dura la representación. No es música circunstancial, es parte fundamental del montaje, no está por demás, a pesar de lo repetitivo, resaltar que las notas emanadas del rey de los instrumentos crean el ambiente para que las emociones y sentimientos adquieran más fuerza escénica. No es un teatro silente, la música es parte del lenguaje que se adentra en la sensibilidad de quienes son privilegiados ante el portento de puesta en escena.
 
La obra no es para niños, se sugiere para mayores de doce años de edad. Lo cierto es que, creo, se debe conocer esa parte de nuestra historia nacional para comprender lo que sucede en una estructura y una escenografía sencilla -concebida por el propio Gerardo con asesoría de Jorge Ballina-  también inmersa en la belleza plástica. Lamentablemente en la función ofrecida para los medios de comunicación no se proporcionaron programas de mano y quienes dan vida a  los títeres, los manipuladores, quedan en el anonimato, falta de tacto de los tres creativos, ya que al término de la representación nadie los invitó a salir al escenario. Nuestro pleno reconocimiento al talento de quienes hacen el milagro, una especie de dioses que les dan alma y movimiento, crean personajes realistas en gestos y movimientos.
 
Debo reconocer que es de lo mejor que he visto de teatro con títeres y son muchas las obras del género a las que he asistido, con la ventaja de que sea un mexicano el creador del concepto. En verdad no exagero, todos los que amen el mundo de los títeres están obligados a acudir al Foro Shakespeare, de la Ciudad de México, los sábados y domingos a las 13:00 horas, hasta el 6 de octubre del presente año.
 
Agosto 2013
EL BARÍTONO JOSÉ ADÁN PÉREZ INTERPRETARÁ EL EMPERADOR DE ATLÁNTIDA
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
En esta ocasión nos ocuparemos de una ópera. ¿Por qué de una opera si mi columna se centra en el teatro? Siempre he considerado que esta expresión artística es un montaje teatral, con la salvedad que todo el texto es cantado y acompañado por una orquesta sinfónica o una filarmónica. Además, desde mi particular punto de vista, Las Artes Escénicas comprenden el teatro, la ópera y la danza, agregaría el circo de alta escuela. Para acabar de complementar la idea, cada una y todas las puestas del género operístico, al menos en la Ciudad de México, recurren a los más prestigiados directores, escenógrafos, iluminadores, diseñadores de vestuario... del quehacer teatral nacional.
 
En el marco de la cuadragésima edición del Festival Internacional Cervantino, a celebrarse en la ciudad de Guanajuato, se representará El emperador de la Atlántida, interpretada por el barítono mexicano José Adán Pérez., quien en una charla con los medios de comunicación platicó que la partitura fue compuesta por el músico austriaco, de ascendencia judía y convertido al catolicismo, Viktor Ullmann, cuando se encontraba recluido en el campo de concentración de Terenzin, lugar donde los nazis enviaban a los intelectuales.
 
José Adán refirió que el libreto parte de lo que sucedía al interior del campo de concentración e históricamente es recordado porque en alguna ocasión se le dio una "limpiadita" con el propósito de permitir la entrada a unos visitadores de la Cruz Roja con el objetivo de tomar fotos y le dieran a conocer al mundo lo "bien" que eran tratados los recluidos. Un texto inmerso en la ironía y el sarcasmo, a pesar de tratarse de una tragedia tiene sentido del humor, ese que provoca el sufrimiento, cuando en ocasiones burlarse de sí mismo produce una profunda catarsis.
 
Es obvio que hay una fuerte crítica al nacismo y a Hitler (el emperador), hay un grito de la necesidad por la liberación, la necesidad de decir lo que acontecía, reiterando, una crítica al régimen del "nuevo orden mundial". En cierta forma el libretista plantea una guerra de todos contra todos, donde nadie sobrevive, la finalidad: depurar a la humanidad. Además del emperador hay dos personajes centrales, un arlequín, testigo de lo que sucedía en el campo de concentración y La Muerte, quien se declara en huelga porque el emperador decide quienes y cuándo se van a morir.
 
Pieza tonal, de cámara -así la define José Adán-, que a pesar de todo lo dicho contiene una escena en la que el amor esta por encima de cualquier tragedia. Al final, La Muerte llega al encuentro del emperador, que vive aislado, aparición traducida a través de un espejo, exclamando "ya decidiste terminar con esto o decides continuar". El segundo le exige al primero que vuelva a su trabajo, a lo que responde estar de acuerdo siempre y cuando al primero que se lleve sea a él. Hay un efecto retrospectivo y, en forma curiosa, el emperador deja entrever un poco de sentido humanitario.
 
El barítono mexicano platicó que Viktor trabajó con Peter Kien, autor del libreto, e iniciaron una serie de ensayos con un pequeño grupo conformado por otros de los presos del campo de concentración en 1943. Cuando los nazis responsables del lugar descubrieron las burlas que se hacían de Hitler y del régimen, fueron enviados a Auschwitz, ninguno se salvó incluyendo a los familiares, a las cámaras de gas. Por fortuna, Viktor entregó antes de su partida los manuscritos al doctor Emil Utiz, otro reo, quien los conservó, sobrevivió a la guerra y los dio a conocer para gozo de los amantes operísticos. La obra se estrenó mundialmente en Holanda en 1975 y este año se hará lo propio en la República Mexicana. Lo lamentable es que sólo habrá dos funciones en la ciudad de Guanajuato, los días 9 y 11 de octubre, en el Teatro Cervantes, en el marco de la sección denominada El Arte de la Libertad.
 
Agosto 2013
MACTOCTOC, UNA HISTORIA DE TRAICIÓN...AL TEATRO
(En La Capilla, Coyoacán) 
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Hay una antigua superstición de que es de mala suerte pronunciar al nombre de Macbeth en un escenario, cuando se hace se deben dar dos toques (como aquello de tocar madera) en el suelo para evitar las malas vibraciones, de ahí el título de la puesta en escena MacTocToc, basada en la tragedia de William Shakespeare. La propaganda dice que la intención es narrar "una historia de traición para jóvenes", en realidad debería decir "una historia de traición al teatro".
 
Raúl Uribe es el responsable, según el programa de mano, de la "dramaturgia" y de la "dirección". Ambas deprimentes. La primera más bien sería un intento de adaptación, porque no hay un texto dramático, lo más interesante, apartándose por completo de Shakespeare, es el humor que provoca la risa, en algunos breves momentos, no creo que la del Cisne de Avón, pero en fin es un hecho. Con relación a la segunda, la dirección, es paupérrima, el trazo es de lo más elemental, sin escenografía y los actores parecen payasos, sin ofender a estos, y la "representación" no es recomendable ni para niños.
 
Como suele suceder en estos casos, hay buenas intenciones, dedicación y esfuerzo, sin embargo el resultado es catastrófico, porque todo lo anterior no suple el talento, la formación y el conocimiento de lo que es el buen teatro, menos que se usen argumentos sin fundamento para justificar que el montaje está hecho para jóvenes. Si los niños actuales demuestran una inteligencia sorprendente, más los jóvenes quienes saben de tecnología, computación, aparatos electrónicos y un largo etcétera, pretender que con propuestas ingenuas, simples y malas, hay que decirlo como es, se asuma que ellos formen parte de las nuevas filas de espectadores del teatro mexicano, lo más seguro es que acontezca todo lo contrario, se alejen y no quieran saber nada más de él.
 
Citando nuevamente el programa de mano, reza que el montaje es el resultado de cinco meses de ensayos y...no obstante también se divirtieron mucho descubriendo un nuevo modo de contar una vieja historia.
Lamentablemente los únicos que se divirtieron fueron los del grupo responsable de tan desafortunado experimento. Por otra parte, una cosa son cinco meses de ensayos y otra, muy diferente, los largos años de formación y preparación que requiere un director y los actores.
 
Uribe incorpora a Shakespeare y a su esposa en el escenario, a partir de la petición del rey en turno, empieza a escribir una historia que ensalce algún antepasado del monarca. La forma está más trillada, ni en eso hay novedad. Inclusive los actores quedan congelados mientras el autor piensa la siguiente escena o cómo darle continuidad a alguna, igual de trillado; en otros casos, al mandilón de Shakespeare (personaje que en verdad parece payaso), se le ordena por parte de su cónyuge que vaya al mercado a comprar lo que hace falta para la cena y entonces su amada toma el escrito y continúa resolviendo la trama y.... a partir de este hecho podría entenderse el malogrado texto.
 
Continuamente recibo correos electrónicos en los que me dicen que soy un despiadado, incomprensible, malvado y hasta ignorante del quehacer teatral, lo cierto es que como periodista del ramo creo que tengo la obligación, la necesidad ética, de orientar con mi verdad, si así se quiere ver, a los posibles espectadores, más cuando desembolsarán un cantidad nada despreciable de dinero sólo para ser engañados, bajo el pretexto del entusiasmo, dedicación y ... El teatro mexicano necesita de profesionales no de arribistas, pero en fin, mientras haya quien los respalde ahí estarán.
 
MacTocToc se presenta en el teatro La Capilla, de la Ciudad de México, los viernes a las 17:00 horas (tal vez el horario sea para justificar la ausencia del público), hasta el 20 de septiembre.
 
Agosto 2013
UN PRESENTE ETERNO SIN PRINCIPIO Y SIN FIN
 
Por: Alejandro Laborie Elías.
 
Fernando del Paso es, sin ninguna duda, uno de los literatos más representativos de las letras mexicanas contemporáneas. Su novela más famosa, la más leída, es Noticias del Imperio, donde retoma uno de los episodios más sobresalientes de la historia de México, el gobierno, real o de facto, de Maximiliano de Habsburgo, acompañado en esta odisea por su esposa Carlota de Bélgica, y siempre en franco enfrentamiento con su acérrimo rival, Don Benito Juárez, el verdadero presidente del país y representante de la República.
 
Citando al propio autor sobre uno de los personajes de su obra: "Si pudiéramos inventar para Carlota una locura inacabable y magnífica, un delirio expresado en todos los tiempos verbales del pasado y del futuro y de los tiempos improbables o imposibles para darle, para crear con ella el imperio que fue, el imperio que será, el imperio que pudo haber sido, el imperio que es..." Del Paso retoma a los protagonistas y hechos reales, pero como no se trata de un libro de historia sino de una novela, juega con los tiempos, con frases u oraciones, pensamientos, que pudieron ser dichos, producto de la creatividad, con posibilidades lógicas y sabemos no acontecieron, es un juego de literatura cimentado en la imaginación.
 
Todo lo anterior se resume en una frase que pronuncia Carlota hacia el final de la representación: "Un presente eterno sin principio y sin fin". Ahora bien de cuál representación estamos hablando, de la puesta en escena de Noticias del Imperio, a cargo de la compañía Atabal Creación Artística, con sede en la ciudad de Querétaro, adaptación de Cruces, Leal, Jiménez (el programa de mano se limita a enunciar los apellidos), bajo la dirección de Mauricio Jiménez, que realiza una breve temporada en el teatro El Milagro, de la Ciudad de México.
 
Siempre, con o sin razón, despierta el interés en ocasiones con morbo, la calidad de puesta en escena que ofrecerá una compañía proveniente del interior de la República Mexicana. A veces llegan verdaderos fraudes, producciones de tres pesos y nada imaginativas, con directores y actores con escaza o nula formación, en otras, por fortuna, nos llevamos sorpresas ante la calidad y profesionalismo de las agrupaciones y de sus integrantes, como es el caso  Atabal Creación Artística.
 
Fernando Flores es el responsable del diseño de la escenografía e iluminación, de primer nivel, inclusive combinando el realismo con el surrealismo; de fondo, por llamarlo de alguna forma, una sala de espera de una estación del ferrocarril de excelente manufactura, al frente una tela de grandes proporciones que se va transformando en infinidad de objetos y lugares durante el desarrollo de la anécdota. Javier Rivas, por su parte, engalana el montaje con su vestuario, intemporal pero efectivo, además de la elaboración de un títere y una máscara de Maximiliano.
 
La dirección de Mauricio es pulcra, si bien es un poco espectacular, deja que las ideas fluyan, que los personajes hablen por si mismos, el fondo es fundamental sin olvidar la forma. Se le agradece que Carlota sea personificada no una reproducción vulgar por tratar de imitar el físico y la conducta real de la emperatriz, quien cobra vida a través del buen trabajo histriónico de Ana Bertha Cruces, ella asume con plenitud los largos monólogos que le corresponden. No menos importante es la participación de Ricardo Leal Velasco, como el Guardavías, quien encarna múltiples personajes y musicaliza con varios instrumentos el texto (acordeón, sax, armónica y fagot); su trabajo es interesante porque cuando es el Guardavías, entra de lleno en la farsa y, sin embargo no hay choques brutales que en teoría deberían existir, porque Ana Bertha (Carlota, a pesar de su locura) nunca es fársica, lo cual merece una loa para el director.
 
Noticias del Imperio, una propuesta digna de ser recomendada y representativa del buen teatro, más allá del que se produce en el Distrito Federal que cuenta con más ventajas de toda índolese presentará en el teatro El Milagro, los días 5, 6, 7, 12, 13 y 14, de agosto, a las 20:30 horas.
 
Julio 2013
El Teatro Vale por si mismo
 
Salomé
 
Por Alejandro Laborie Elias
 
Hay historias que han sido contadas infinidad de veces, como la trama bíblica de Salomé, que aborda cómo una princesa requiere del padrastro, el rey de los judíos, la cabeza de Juan El Bautista, primo hermano de Jesucristo. Óscar Wilde retomó el tema y le dio un sentido diferente a las relaciones sentimentales entre ambos y la madre de ella. Tal vez sea la obra más famosa del autor irlandés, al menos la más conocida, lo cierto es que pasa el tiempo y no pierde vigencia. Uno de los dos mejores directores de teatro contemporáneos, ese es mi parecer, Mauricio García Lozano, se involucra y, como ya es su costumbre, convierte el texto en una obra de arte.
 
Narrar, describir la historia es ocioso, cualquiera con una mediana cultura general la sabe. Lo importante es como el director al frente de un gran cuerpo actoral, deja pasmados a propio y extraños, el misterio, lo terrorífico cobran vida y los personajes, a pesar de lo ficticio del teatro, se convierten en una realidad. Irene Azuela (Salomé) José Sefami (Herodes), Aída López (Herodías) y Leonardo Otizgris (Juan El Bautista y Jokanáan), entre otros, convierten el hecho escénico en el mayor de los gozos, el arte, más allá de una defición, es lo que el espectador desea, anhela, quiere y... un equipo creativo hace el sueño un vivencia.
 
Un sólo acto basta para contar la historia de la princesa de Judea, quien con tal de cumplir su deseo de venganza pide la cabeza de Juan, la revancha por el desprecio no tiene espera. La sangre corre, la cabeza cae, la vida vuela en menos de un suspiro, todo queda en una bandeja de plata. Lo simbólico rebaza lo anecdótico, la historia es lo de menos importancia, los sentimientos, sentir humano es sus peores expresiones salen a la luz, o quedan en las tinieblas de la degradación de los seres humanos.
 
Texto irreverente en su época, texto para reflexionar en la actualidad. San Juan El bautista es mártir o víctima del destino, porque no es lo mismo cuando uno decide sobre su propia existencia que cuando las circunstancias lo llevan a situaciones límite. Lo cierto que Óscar Wilde y Mauricio García Lozano, claro sin olvidar todo el equipo creativo le dan una razón de ser al teatro. Más allá de la anécdota bíblica está lo mejor que se puede y debe hacer con el talento y la creatividad.
 
Si bien es cierto que todo el elenco debe ser alabado, Aída sobresale, realmente impresionante, tal vez la mejor actriz del teatro nacional en estos momentos, como siempre es cuestión de gustos, habrá quien no esté plenamente de acuerdo, lo cierto es que su trabajo le merece todas las loas, nada es exagerado. Jorge Ballina diseño un portento de escenografía, sin demeritarlo, actores y directos lo... Mario Marín viste la obra, Pablo Chemor le da el sonido e Ingrid Sac la ilumina. Las vacas sagradas del quehacer teatral son historia, las nuevas generaciones ponen el  ámbito más elevado la conjunción de todas las bellas arte.
 
Traducción, adaptación y dirección de Mauricio García Lozano, Salomé, se presenta en el Teatro Helénico los viernes a las 20:00, sábados a las 18:00 y 20:30 y domingos a las 18:00 horas, hasta el 22 de septiembre.
 
Julio 2013
TRES TIEMPOS, TRES AMBIENTES, TRES ETAPAS DE CATARSIS
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Siempre me he preguntado si todo lo que acontece en un escenario, hablando de teatro, en realidad se puede considerar como tal, veamos el caso de La silla, ópera prima, tanto como dramaturga como directora, de Julieta Rove, la califica como "una pintura en movimiento", obra compuesta en tres tiempos, tres ambientes, los cuales marcan las tres etapas de catarsis: confusión, negación, aceptación.
 
Desde mi particular punto de vista, la propuesta en cuestión se aproxima más a un poema dramatizado que a un texto dramatúrgico llevado a escena. Lo poético emana en cada palabra, con un sustento filosófico muy importante sobre el amor, la soledad, el tiempo, la esencia del ser humano desde lo más profundo de su ser.
 
Dos personajes, Él y Ella. Ella inicia con un deseo: ser piedra o tal vez árbol. Él, alude y fundamenta "depende de lo que busques". Una mujer quiere dejar de sentir, olvidar, para nuevamente recibir de la contraparte: "depende de lo qué busques". Una silla es el enlace o lo que se interpone entre ellos, de ahí el título de la obra, único elemento escenográfico, a la postre se convierte en un personaje. Un reloj de cadena marca el tiempo, otro objeto a partir del cual se presume que éste no existe, sólo es una percepción humana, pero que a la larga puede marcar el destino de alguien, porque no se llegó puntual, consciente o inconscientemente, a la cita de amor y preguntarse: ¿Qué pudo ser más importante que nosotros? Sin embargo la afirmación: "El tiempo lo borra todo".
 
Un texto fuerte, nostálgico, de recuerdos de una memoria que se niega a olvidar y al mismo tiempo retener los momentos vividos y no vividos. Retomando mi perspectiva, creo que se trata más de un poema que de un texto. Redundo en esto porque la dirección de la propia autora, creadora muy joven, también es muy poética, claro que en varios momentos cae de lleno en la cursilería, como el hecho de que lluevan pétalos que casi cubren a los amantes, en lugar de dos declamadores, dos actores en acción que dan vida a la "pintura en movimiento".
 
Los actores, Ella y Él, son Carmen Coronado y Vicente Cervantes. La primera capta a la perfección el fondo y forma que pretende la autora-directora; sus escenas son creíbles, sus parlamentos convincentes; todo lo contrario sucede con el segundo, movimientos forzados, la voz impostada, parece que todo lo recita, no actúa, pretende crear un personaje, hecho que no acontece.
 
La puesta en escena inicia instruyendo al público de seguir a una persona que conduce a un salón donde apiñan a unas 80 personas, aproximadamente, todas de pie alrededor de las paredes. Tercera llamada, un proyector se enciende, curiosamente no proyecta ninguna imagen sólo un haz de luz, se enciende una grabación, en un volumen tan bajo que no se escucha, menos se entiende, una sola palabra. Es todo lo que sucede en ese espacio, el público es invitado a entrar al foro y sucede lo antes narrado. En verdad es inexplicable la "escena" inicial, se requeriría de la explicación de la autora-directora, pero prefiero quedarme con la duda, no valerme de la traducción.
 
Los dos personajes principales son apoyados por Daniel Goo (Sentimiento) y Gaby Ugalde (Conciencia), quienes en sus breves intervenciones logran sus cometidos.
 
La ópera prima de Julieta Rove, La silla, se presenta en el Centro Cultural de la Diversidad, en la Ciudad de México, los viernes a las 20:30 horas, hasta el 20 de septiembre.
 
                                                                                                                                Julio 2013 
ANA GRAHAM, GRAN DIRECTORA, ARTURO RÍOS EL MEJOR ACTOR DE MÉXICO
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Los que amamos el teatro sentimos un gran placer, el mejor de los gozos, cuando vamos a un montaje donde el talento de los que están comprometidos con el hecho escénico nos brindan la oportunidad de disfrutar, sufrir, reflexionar a partir de un texto dramático. Tres grandes creadores, tres monstruos del quehacer escénico quienes nos dejan con la sensación de que todo es posible en un breve espacio. Antonio Vega (traductor), Ana Graham (directora) y Arturo Río (actor) convierten el arte en el hecho más sublime de la creatividad humana.
 
Ana es la maravillosa actriz que por primera vez incursiona en la dirección, por un lado loable por otro una lástima que se haya tardado tanto; está llamada a ser una de las grandes en este rubro, más allá de las "vacas sagradas" a quienes no les falta mucho por platicar con los beneméritos del teatro, me refiero a los muertos, y aquellos que gozan de la vida y ya están tan desgastados que sólo su nombre los mantiene en pie. Ana, demuestra frescura, ingenio, pero sobre todas las cosas, la emotividad, el sentimiento, el encontrar en lo más profundo de su alma lo que debe, valga el lugar común, mover y conmover la esencia del espectador.
 
Arturo Ríos, a sus seis décadas, demuestra que el tiempo es experiencia, cosechar una larga trayectoria, rebasar a todos sus contemporáneos para quedar, no como frase literaria o teatral, más allá del primer actor, es el PRIMER ACTOR de todo el teatro nacional. Lo firmo y si alguien discute lo contrario lo invito, lo reto, a presenciar El final, de Samuel Bekett, novela corta o monólogo largo.
 
Ana y Arturo se consagran como una de las mancuernas más impresionantes de la segunda década del siglo XXI del teatro mexicano, ambos sudan arte, los dos son lo que es el éxtasis de un teatrófilo, sin ellos sólo existiría el teatro comercial, con ellos existen las artes escénicas. Ante ellos sólo queda la reverencia, la de admiración y, por qué no, la de idolatría.
 
Un viejo decrepito sale de una casa de asistencia... Qué importa la anécdota, la trama o la historia cuando a partir de Bekett, una mujer y un hombre, reitero comprometidos con el teatro, o tal vez ellos son el teatro, dan una cátedra, no en el sentido de una conferencia, sino en atrapar al público quien queda inerme ante la calidad histriónica de Arturo bajo la batuta de Ana y, dijo, batuta porque como una gran directora de orquesta lleva adelante a su solista en el mejor de los monólogos que los anales teatrales tengan registrados.
 
Un espacio de un metro cuadrado, un tablón donde Arturo se desenvuelve como lo que es, el gran histrión del teatro mexicano. Recuerdo cuando lo conocí, un hombre maduro que merecía el reconocimiento, hoy todavía no se le valora, y, debo aceptarlo sin tapujos, el MEJOR ACTOR DEL TEATRO NACIONAL.
 
El teatro mexicano está a la altura de  lo máximo del mundo, bueno algunas de las producciones, Ana y Arturo son la dignificación, la proyección, el estatus de lo loable de nuestros creadores. Ojalá Ana regrese a México, ojalá a Arturo le den el lugar que se merece y, si esto sucede, el quehacer teatral nacional subirá como la espuma de una cerveza, para ser saboreada y calmar la sed de los que amamos el buen teatro.
 
Julio 2013
LA IGNORANCIA Y LAS BUENAS INTENCIONES RESULTAN EN UN BODRIO TEATRAL
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
La ignorancia es uno de los peores enemigos del teatro, en general de cualquier actividad humana. Esto viene a colación porque un par de mujeres se aventuraron a coescribir una "obra" misma que ubican dentro del género de pieza; con todo el respeto que me merecen, debo afirmar que no conocen las características propias del mismo. A lo anterior hay que añadir que su "obra" carece de los más elementales principios de la estructura dramática, se pudieron apartar de lo aristotélico o cualquier otro planteamiento, sólo se puede decir en su favor que si fue un propósito previamente deseado, lo lograron de maravilla.
 
Antes de entrar de lleno al análisis de lo visto, los responsables de las relaciones públicas de DEGARG TEATRO, no tienen ni la menor idea de cómo deben tratar a los representantes de los medios de comunicación, más cuando ellos extendieron las invitaciones. Hablo en primera persona, porque a pesar de estar firmada esta columna no es mi intención cubrirme en el anonimato. Al llegar a la mesa de acreditaciones me encuentro con la sorpresa que mi boleto está ubicado en la parte más lejana del escenario y dos centímetros más arriba, literalmente, me hubiera sentado en el techo.
 
Retomando la "obra" y posteriormente la "puesta en escena", las buenas intenciones es que ambas mujeres pretenden plantear al público "un cuestionamiento de las condiciones de las mujeres en el contexto actual, buscando reflexionar sobre aspectos que damos por normales, pero reflejan las desigualdades existentes entre hombres y mujeres".
 
Entre las infinitas definiciones o nuevos géneros que se le achacan al teatro, está el Teatro Social, lo cual es válido, esto es, que se traten problemas que aquejan a una comunidad, a un país o, en este caso, a un sector de la población, las mujeres. Hasta aquí, todo es loable con relación a DEGARG TEATRO, lo malo y desastroso es que se valgan del teatro cuando lo desconocen por completo, creo que hasta el hecho que forma parte de las ARTES ESCÉNICAS. Así de claro, es un arte, no un pretexto o un medio para convertirlo en un panfleto.
 
La "obra" Frente al espejo, coautoría de Luz Elena Domínguez Derio y Andrea Bustindui,, "dirigida" por la primera. Una propuesta escénica de lo más pobre. El supuesto uso del multimedia es un desastre, malogrado, con un pésimo sonido -sin descontar que en la función de estreno las fallas técnicas se sucedieron una tras otra- y siempre a la vista del espectador los iconos de la computadora.
 
Un primer acto con una "escena" en video y dar paso a la escenificación por parte de los "actores". Un segundo acto inmerso en monólogos que en lugar de provocar la meditación sobre los hechos, dan pena por su pobreza actoral, aunados a la carencia total de escenografía. La directora no sabe que cuando se prescinde de ésta, se debe contar con un reparto conformado por histriones no por advenedisos. La verdad no vale la pena mencionar los nombres de los que integran el elenco, porque si ellos son "histriones", quien suscribe la presente es un marciano.
 
Retomando a los responsables de las relaciones públicas de DEGARC TEATRO, les debo agradecer la ubicación que me asignaron, más sería mi gratitud si no me hubieran dado la cortesía, es el bodrio del año, la verdad no son dignos de entrar al escenario del teatro Wilberto Cantón, de la Ciudad de México y cobrar doscientos pesos el boleto, en una temporada que se presentará hasta el 28 de septiembre. Si la agrupación pretende abordar temas sociales, por mi parte debería presentar una queja ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos por tortura.
 
Julio 2013
ARTE TEATRAL PENSADA EN LOS INFANTES
 
Por: Alejandro Laborie Elías
 
Recuerdo que hace aproximadamente unas dos décadas, la cartelera de teatro para niños -que no infantil porque éste, es el que hacen los niños, valga la redundancia- era de las mismas dimensiones o, dicho de otra forma, con casi el mismo número de obras que ofrecían para los adultos. la pregunta es qué paso, por qué vino a menos. La respuesta es sencilla: los productores se dedicaron a refritearse los cuentos que Walt Disney u "obras" con personajes de caricaturas de moda en ese momento. Esto podría ser lo de menor importancia, los verdaderos problemas fueron las paupérrimas producciones y el cada día más elevado costo de las entradas. Resultado: los padres de familia no son tontos, buscaron otras alternativas y alejaron a sus hijos del hecho teatral.
 
Sin embargo, hoy en día existen personas preocupadas y comprometidas por llevar a escena productos de calidad, como es el caso de Verónica Albarrán y tres actores que la acompañan en una aventura teatral mágica, onírica, para que los pequeñines gocen y disfruten al lado de sus progenitores, porque este montaje no olvida que los adultos, quienes por necesidad o por gusto acompañan a aquellos.
 
A partir de un cuento andaluz, de Federico García Lorca, intitulado La niña que riega la albahaca y el príncipe preguntón, en medio de una atmósfera de fantasía, transportan a propios y extraños a un mundo donde predomina el amor, las emociones más nobles, los sentimientos más sublimes que emanan del alma del ser humano. Una historia que puede parecer simple, en primera instancia, pero de una gran profundidad con la ventaja de que es perfectamente comprensible para los niños.
 
Cayendo en lugares comunes, en la actualidad se dice que los futuros conductores de la humanidad son seres pensantes, inteligentes, quienes pueden comprender y platicar de cualquier tema, lo cierto es que hay que comprender y compenetrarse con la psicología infantil, de no hacerlo el fracaso está garantizado.
 
Puede parecer cursi el que un príncipe se enamore de la hija de un zapatero pobre y viudo, más allá de esto, lo importante es el subtexto, los valores que se transmiten en forma sutil, sin caer en lo panfletario y que la directora y cuerpo actoral, conviertan el teatro en una expresión sólida de las artes escénicas.
 
Como ya es costumbre, las compañías prescinden de una escenografía formal, sólo un carretón con un sinnúmero de elementos de utilería, un gran vestuario y, lástima, una iluminación de lo más elemental; tres actores interpretando múltiples personajes. El elenco lo integran Mariana Moyers, Fernando Memije y Giuseppe Verástegui.
 
Texto integrado por tres estampas y un cromo, mediante los cuales el poeta español, con el talento que lo caracterizó, proyecta y ataca, si se me permite la expresión, la sensibilidad de niños y adultos, claro, todo mediante la creatividad de todos los involucrados, antes mencionados.
 
La niña que riega la albahaca y el príncipe preguntón tendrá temporada hasta el 15 de septiembre, en el teatro La Capilla, de la Ciudad de México, los domingos a las 13:00 horas.
 
Julio 2013